¡Qué niña tan bonita!

100 frases machistas viral
Fotografía: Leila Amat Título: La Jaula

¡Qué niña más bonita! Eres una princesa. Dale un beso a la amiga de mamá, me da igual que no quieras. No te preocupes si los niños te tiran al suelo, es que les gustas. ¡Qué graciosos los niños, levantándoles las faldas! Son cosas de niños. No seas tan bruta jugando, pareces un niño. Las niñas mayores no lloran. Tienes que ser buena. Las señoritas no gritan. Calla. Mira qué guapa, con tu pelito arreglado. Si te ven jugar con los chicos te llamarán marimacho. Qué bonita eres. Las niñas son muy complejas. No te preocupes si te tratan mal, es que te tienen envidia. Las niñas sois más listas, ellos siempre juegan, mientras que vosotras estudiáis. Deja de quejarte. Los videojuegos son de chicos. Los coches son de chicos. Las cocinitas son de niñas. Judo no, mejor gimnasia rítmica. Las niñas siempre son más educadas, tan calladitas. ¿Informática? ¿No prefieres bailar? ¡Con lo guapa que estás con falda! No te vayas con nadie que no seamos nosotros. Ten cuidado. No cojas nada de nadie. Hay hombres muy malos. ¿Tienes novio? ¿Ya? ¿No tienes novio todavía? Estás siempre rodeada de chicos, calientapollas. Me he enterado de que se la chupas a tu novio, puta. Llama para que te recoja. Pide a tus amigos que te acompañen. Ten cuidado. No vuelvas sola. Así vestida pareces una mojigata. Así vestida pareces una puta. Si no querías que te mirase, ¿para qué llevas escote? Si no querías que te tocase, no haberme calentado. ¿Qué pasa, tienes la regla? Bailas así para ponerme, andas así para ponerme, me miras así para ponerme. ¿Vomitas para adelgazar? Qué superficial, la belleza está en el interior. Eh, tío, ve a por la amiga gorda, son más fáciles porque están desesperadas. Te los follas a todos, zorra. ¿Aún virgen, frígida? Estás buenísima. No te toco ni de coña. ¿Ser madre? ¿No eres demasiado joven? ¿No eres demasiado vieja? ¿Es que no tienes ambición? ¿No quieres ser madre? Eres demasiado joven para saberlo. Vas a perderte lo más importante en la vida de una mujer. Te maquillas demasiado para venir a clase. ¡Ay, si te arreglaras un poco! Vosotras lo tenéis más fácil, con enseñar teta está todo hecho. ¿Qué hay para cenar? ¿Qué hay para comer? ¿Dónde están las toallas? ¿Me has planchado la camisa? ¡No queda nada en la nevera! Ahora no puedo hablar, tengo cosas que hacer. Deberías agradecer que te mirasen. Lo que daría cualquier hombre por tener ese poder. Si te mira otra vez le doy. ¿Después de tanto tiempo, me dices que no quieres nada conmigo? Los hombres y las mujeres no pueden ser amigos, ellos siempre piensan en lo mismo. Ese tío te trata bien, ¿qué más quieres? Eres tan borde porque te falta un buen polvo. No te pongas histérica, era una broma. Qué rápido te ofendes, no aguantas un chiste. Deja de llorar ya, coño, que eres mayorcita. No me digas eso delante de mis amigos. No te pongas esa falda si no estoy yo, joder. No salgas hasta tan tarde. No discutas conmigo en público. ¿Te violó? ¿Y tú qué le dijiste? ¿Qué llevabas puesto? Algo harías. Joder, no te puedo decir nada. Calla, estoy hablando con mis amigos. ¿Otra vez no quieres sexo? Si no fuera por mí, tú no tendrías nada. Si no fuera por mí, tú no serías nada. Te quiero, nena, por eso te protejo. Te quiero nena, no me dejes. Eres una mala madre. Eres una mala esposa. Eres una mala amiga. Que no me dejes, o hago una locura. Estoy harto de tus movidas. Deja de ponerte histérica. Me tratas tan mal que me pongo nervioso. Que no me dejes, joder, o te mato.

Aparece muerta.

Van 93.

 

Texto disponible también en inglés o en italiano.

Ro De la Torre

About Ro de la Torre

Aparejadora, actriz de teatro amateur, por lo visto ahora tengo un blog. No me resisto a nada que implique buena compañía y cervezas. La protesta pacífica no es mi rollo, soy más de tocar puntos sensibles. Me implico. Mucho. En todo.

43 thoughts on “¡Qué niña tan bonita!

  1. Ahora una lista con las cosas que sí es políticamente correcto decirles, por favor. Se me ocurren muchas, pero me gustaría ver cuáles proponen ustedes. 🙂

    1. Sí, tienen razón en indignarse. Muy mal hecha mi pregunta. Nunca quise decir que no reconozca o que no esté de acuerdo en que las cosas allí escritas sean agresiones. Estoy totalmente de acuerdo en casi todas, excepto una: Decirle a alguien que es bonita. ¿De qué forma eso representa una agresión?

      1. En el momento en el que le enseñas a una niña que ser bonita es lo importante estás preparando el terreno para el resto de mensajes que como niña, chica y mujer va a recibir a lo largo de su vida, que es que su único valor es el físico. Como ya hemos comentado, las frases sueltas en si no significan nada.

    2. Cierra los ojos, piensa en una persona, no en una mujer ni en un hombre, ni en un perro, solo en una persona…háblale con respeto y Voilá !!! Ahí lo tienes, ahora solo tienes que listarlo

  2. demoledor…. es imposible quedarse impasible ante este texto!! y lo peor es que, como comentan los demás, ¡Son frases tan normales, tan comunes, tan escuchadas y taaaan usadas! que no creo que haya una mujer que no las haya escuchado casi todas dirigiéndose a ella. Me has puesto a temblar nena, vaya como escribes!! aunque el tema sea tremendo y durísimo, te doy la enhorabuena, porque eres genial! Ojalá poco a poco vayamos cambiando todo esto entre todos!!

  3. Tengo que admitir que el texto me ha indignado, su poder reside en su sencillez y descarnada veracidad.
    Soy una mujer, a pesar de mi seudónimo. Me gusta como suena. Creo que si hubiera tenido la oportunidad de elegir me llamaría así.
    La mayoría de las frases las he escuchado en algún momento de mis veinte años de vida, es inevitable. Sin embargo me dejaron de importar hace mucho tiempo. No es que me desinterese (aún a pesar de mi exteriorizada apatía, me cala profundamente cualquier exposición a muestras de sufrimiento innecesario.) simplemente ya no tengo tiempo ni disposición para escuchar estupideces de ninguna índole. Me volví agresiva, incluso desarrollé una expectación sádica ante la perspectiva de cualquiera, sea hombre o mujer, intente hacer algo en mi contra, o que intente obligarme a hacer cualquier cosa que yo no desee hacer (¡Oh, las represalias que tomaría!). Desprecio la maternidad, a pesar de no niego que es un derecho de toda mujer, así como el aborto. Detesto el solo concepto de matrimonio. Detesto la mierda pasivo-agresiva de los roles de genero con los que me encuentro a diario sin desearlo, como dije, es inevitable. Incluso puedes llamarlo misantropía. No sería un equivoco conferirme un adjetivo relacionado.

    1. Yo tanto como detestar el concepto de matrimonio y cómo actuamos según los roles de género que la sociedad nos impone no diría, pero sí he desarrollado una indiferencia que hace que “me resbale”. Lo que sí me ha sorprendido ha sido leerte esta parte: “Me volví agresiva, incluso desarrollé una expectación sádica ante la perspectiva de cualquiera, sea hombre o mujer, intente hacer algo en mi contra, o que intente obligarme a hacer cualquier cosa que yo no desee hacer (¡Oh, las represalias que tomaría!)”, pues me ocurre algo muy similar desde muy pequeña, ya que he sido a menudo objeto de burla y mofa, tanto por ser mujer, como inteligente, y por no ser una niña delgada, rubia que viste falda corta (que lo mismo si lo hubiera sido, se hubieran metido conmigo por no ser alta y morena y tener la falda muy corta, el caso es meterse con alguien). Y creo que he recibido tanta crítica malintencionada que ha llegado un momento en el que ya nada “me afecta” (no desde luego como antaño), es más, me río de lo patético que es que alguien se meta conmigo. Y recuerdo que de chica me deleitaba proyectando en mi mente situaciones hipotéticas (reales del pasado o ficticias) en las que me provocaban insultándome, y yo reaccionaba siempre muy violentamente devolviéndoles todo el daño que me habían hecho, expresaba toda mi ira en los sueños (tampoco imagines sueños gore, más bien era violenta verbalmente, chillaba muchísimo expulsando toda mi rabia y dolor, y a veces daba alguna paliza a lo kung-fu jaja, que para eso es un sueño y las artes marciales están permitidas). Ahora por suerte, bien porque he desarrollado cierta inmunidad a los insultos y soy más asertiva, o bien porque también en mi entorno ya no recibo humillaciones, no tengo necesidad de recrear ese tipo de sueños, no recuerdo siquiera la última vez que lo hice. Con el tiempo he aprendido a canalizar las emociones y liberarlas poco a poco, decir cuándo algo te molesta, a no aguantar y guardar ese daño que te han hecho hasta explotar, pues eso nos rompe por dentro. Yo lo sentía como un veneno. Bueno, simplemente quise compartir esto que te cuento. No soy muy fan de dejar comentarios ni de los foros, pero nunca antes había leído u oído de alguien que le pasara esto, y yo nunca lo he contado a nadie por miedo a que pensaran que estoy tocada de la cabeza.
      Saludos.

      1. Que bonitas sois las dos,  y hablo de ternura,  muchas veces creemos ser raras,  o mounstruos porque ni sabemos lo que sienten los demas,  ni ellos saben que nos duele por dentro. Hay que seguir creciendo,  curandonos,  empoderandonos. Gracias a las dos por compartir esos mounstruos.

  4. Wow, está bueno el escrito. Lo empecé a leer sin saber que era ni a que se refería y ya a la segunda línea sabía de que se trataba. Lo he dicho muchas veces, hoy pensaba como repetidas veces, en esto. Soy niño, pero tengo muchas mujeres a mi alrededor, soy niña también, supongo, o al menos tengo muchas “actitudes de niña” (sí si, es sarcasmo, es que muchas veces me dicen eso amigos y amigas).
    Pensaba en que aveces desmotiva que hombres y (más desmotivante) mujeres te dicen que eres exagerando por pelear y dejar actitudes que con el tiempo te diste cuenta que eran patriarcales. Desmotiva que a tu alrededor no haya importancia, pero tu ser ya cambió. En que minuto me metí estas ideas en la cabeza… luego leo esto. Porque si hay personas conscientes de ello, porque si hay personas que saben distinguir la violencia de una “exageración”, porque si conozco niños que también piensan como yo. Porque a pesar que aveces sea difícil ‘radicalizar’ los pensamientos y la forma de ser que difícilmente da marcha atrás. Es lindo poder contribuir con el mundo nuevo que se lleva en los corazones. Brindo por ustedes. Buen texto, lo comparto.

  5. Es que tienes que adelgazar para que te quede bien esa ropa. Es normal que los caseros quieran alquilarles el piso a chicas, porque son más limpias. Raquel ya es una mujer de su casa como dios manda. Los tíos ponen los cuernos porque son así, pero ella es una zorra. En realidad él trabajará y yo me quedaré en la casa, que por cierto es enooooorme. Quiero a todos mis hijos por igual, pero mis hijas tienen la obligación de cuidar de mi, lo primero para una mujer es su casa y su familia (dicho por mi abuela).

  6. Es tan triste, tan real. Todas las contradicciones y los juicios a los que nos vemos expuestas, como nuestra personalidad, nuestro yo, se ve anulado y moldeado para cumplir un rol para con los hombres. Todas esas frases que hemos escuchado mil veces de nuestra familia, nuestros compañerxs, amigxs, profesorxs…de la sociedad entera, nos quieren sumisas, calladas, sufridoras, bellisimas pero “sin buscarlo”, delgadas pero con grandes atributos sexuales naturales, ardientes pero distantes…nunca nada les vale porque en realidad lo que buscan no es una mujer, es una criatura irreal y torturada hacia la que sienten un profundo desprecio, tal es la misoginia de esta sociedad. Si no nos amoldamos a ello somos lo peor, lo más despreciable: feminazis, se nos amenaza con ser parias y que nadie nos amará nunca, ni siquiera nosotras mismas. Para tener el amor de esa gente prefiero no tener nada. Y si por defenderme, si por ser yo misma soy una feminazi y una hembrista es que aunque se usen como insultos en realidad son piropos.

  7. Es aterradoramente cierto. Y me da miedo cada día que las cosas sean así. Yo lo complementaria además con todas esas frases que se les dice a los chicos para que las relaciones se formen así.

    Del tipo: cómo dejas que hable así tu novia, cómo la dejas ir así, cocinita? Mejor judo, deberías ser más galán, ya te las follado?, tío ponla en su sitio, no tendrías que dejar que te conteste que luego se te ponen gallitas, tu novia es bien puta, sé más macho, no llores, etc.

    Esto no es cosa de levantarse un día con el pie izquierdo. Y me da tantísima pena…

  8. Hola, yo quiero saber qué tiene de malo decirla a una persona que no puedes hablar porque tienes cosas que hacer. Esto viene porque en una parte del texto dice: “¿Qué hay para cenar? ¿Qué hay para comer? ¿Dónde están las toallas? ¿Me has planchado la camisa? ¡No queda nada en la nevera! Ahora no puedo hablar, tengo cosas que hacer.” La verdad es que no lo entiendo muy bien y si alguien puede explicarmelo se lo agradecería.

  9. ¡Hola! soy Mireia Pinilla, me gustaría saber quien ha escrito este artículo para poder realizar un proyecto que tengo en mente y poder comentarlo con la autora. Muchas gracias.

  10. Considero que lo importante es no sacar las cosas de quicio, o acabamos odiando a todo lo que nos rodea, a veces sin motivo ninguno. Decirle a una niña que va muy guapa, es lo mismo que decirle a un niño que qué guapo va. O depende de quién lo diga, y en qué contexto. Pero lo que no podemos es querer cambiar hasta cosas que no tenemos el porqué. Esto a veces hace que nos vean como seres “a evitar”, rencorosos y parte de un “colectivo extraño”. Creo que debemos pelear por la igualdad desde la diferencia que nos une…

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