Mitos y mentiras del amor romántico

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Fotografía: Caryn Drexl

Érase una vez una princesa cuyo nombre era Aurora. Aurora había sido presa de una maldición toda su vida, de la cual sólo el amor romántico podría salvarla. Al cumplir dieciséis años, Aurora cayó dormida. Y un príncipe, enamorado de su aspecto, corrió a salvarla. Pasó numerosas adversidades: sorteó espinas, mató a un dragón…hasta que, finalmente, llegó a palacio. Inclinó su rostro, besó sus labios y…Aurora despertó.

-Hola, bella Aurora, he venido a casarme con vos. Os amo, y he pasado numerosas adversidades para poder pasar mi vida junto a vos. Aceptadme como esposo, os lo suplico.

Aurora, sorprendida, abrió los ojos, y dijo:

-Disculpa, pero, ¿Quién eres? ¿Qué haces en mi casa? ¿¡Me has besado!? ¿¡Cómo voy a casarme contigo si ni siquiera te conozco!? ¡Qué demonios! ¡Si ni siquiera quiero casarme! ¿¡No podrías primero, no sé, al menos…conocerme!?

Oh, sorpresa. Un final distinto para un cuento en el que les protagonistas viven felices para siempre…qué pasa, ¿acaso quiero arruinarles la felicidad? La respuesta es no. Mi único objetivo es, mediante ejemplos, tratar de desmitificar un “amor” completamente tóxico con el cual nadie puede ser realmente feliz.

Un amor que se nos ha inculcado desde pequeñes, que se considera correcto cuando en realidad te destruye. El comúnmente llamado AMOR ROMÁNTICO.


¿Qué es el amor romántico?

Estoy segura de que algunas personas, al leer esta terminología, pensarán en algo bastante lejano a la realidad. Aclaremos, ante todo, las dudas:

Llamamos amor romántico a un modelo de amor, nacido en occidente, que defiende que el amor debe ser eterno, exclusivo, incondicional y sacrificado. A simple vista, esta definición puede no alarmar demasiado, pero ahondemos más en los término y en el por qué de la toxicidad que encierra.

Amor eterno

Te querré siempre.

No podrás querer a nadie más en toda tu vida, y, si lo haces, te degradarán.

Amor exclusivo

Solo te querré a ti, a ti y a nadie más.

Conviertes a tu pareja en el centro del mundo. Te auto-impones exclusividad, negando que puedan existir más sentimientos.

Amor incondicional

Te querré pase lo que pase.

Esta es la más peligrosa, “te querré aunque me maltrates”, “te querré aunque no sea feliz”, “te querré aunque todo sea horrible”.

Amor sacrificado

Te quiero más que a nada, más que a mi vida.

No debes valorar a nadie por encima de ti misme, porque… ¿qué podrías soportar si ese fuera el caso? Los límites se expanden y puedes salir muy perjudicade.

Básicamente, estamos definiendo el prototipo de historia Disney, en la cual, un valiente príncipe pasa numerosas adversidades antes de encontrar a su princesa, que ha estado, sumisa, esperando toda su vida a que él llegase. Entonces, se casarán y vivirán juntos para siempre. Si hay problemas, se obviarán; Si me atraen o me enamoro de otras personas, lo negaré y si soy infeliz, lo olvidaré.

Puede que, a pesar de todo lo dicho hasta ahora, no sepas ver lo tóxico de este tipo de relación, así que:

¿Por qué el amor romántico es tóxico?

Porque te impone una exclusividad. Porque te exige un grado de sacrificio tan grande que serías capaz de soportar cualquier atentado a tu persona con tal de conseguir este amor perfecto e idealizado. Eso puede destruirte.

Traslademos todo esto a la violencia machista. Una chica ama a un chico, está dispuesta a dar la vida por él y a soportar lo que haga falta. Puede justificar cualquier actitud violenta pensando que, con el amor, cambiará. Puede incluso llegar a normalizar esta violencia, y la agresión sexual, pensando que es ”lo normal”, que ese tipo de cosas son ”naturales” en una relación. Es el peligro de no darse cuenta de lo tóxico de esto, es la consecuencia más extrema de entrar en una relación de estas características.

Además, el amor romántico se mezcla con la cultura de la violación, se alimentan entre ellos y se hacen más fuertes.

No pasaría nada si este modelo de amor no estuviese reforzado por mitos que lo normalizan y lo vuelven algo natural. Estoy segura de que muchos de ellos os sonarán.


Mitos del amor romántico

La media naranja

El hecho de pensar que estás incomplete, y que necesitas a una otra mitad para completarte, para hacer que seas persona y que te sientas feliz.

Es un mito, porque no eres media persona, así que, por lo tanto, no necesitas a nadie para completarte. Además, parece lógico pensar que no solo existe una persona en el mundo capaz de llenarte plenamente, sino que hay varias, o muchas, según tus gustos y tu personalidad.

Tener pareja no es un requisito indispensable para alcanzar la felicidad, es una elección libre.

Los celos

Según el amor romántico, los celos son algo bueno, algo que demuestra que tu pareja te quiere. Pues no, los celos son una actitud tóxica que está intrínsecamente relacionada con el instinto de posesión, con el de identificar a las personas como propiedades y no como seres con libertad.

Es importante saber que los celos pueden analizarse y razonarse, de forma que no supongan una actitud tóxica respecto a tu pareja.

“Pase lo que pase”

Lo que comentaba antes, ”te querré pase lo que pase”. Es peligroso puesto que, siguiendo esta idea, serías capaz de perdonar cualquier cosa a tu pareja, de soportar cualquier situación. Y eso no es bueno.

“Los que se pelean, se desean”

No. Si no eres afín a una persona y discutís todo el rato, lo normal es pensar que no estaríais bien juntes. Discutir es de humanes, sí, y siempre que sea civilizado puede ayudar a construir la relación. pero discutir de forma violenta no es sinónimo de quererse. Y probablemente lo único que provocará es ira y tristeza, sentimientos negativos.

La exclusividad

Si amas a alguien, no puedes ni enamorarte, ni sentirte atraíde por otras personas.

Es completamente normal sentirse atraíde o enamorarse de alguien mientras tienes pareja, no es un sentimiento que debería reprimirse e intentar eliminar. Si te ocurre, acéptalo como algo natural y no te fuerces a querer solo a tu pareja. Puedes decidir estar solo con ella, o abrir la relación, o dejar tu relación actual para embarcarte en otra. Pero es una decisión libre que no puede verse eliminada solo por intentar mantener esa exclusividad.

“Somos uno”

No, sois dos. Intentar fusionarte con tu pareja solo haría que perdieses tu identidad. No está mal tener planes o ideas en común, en absoluto, pero siempre respetando la originalidad de cada une.

Los polos opuestos se atraen

La falta de afinidad es algo que, probablemente, solo traiga frustraciones y tristeza. Esto es algo que hemos oído muchas veces, pero, ¿no es más lógico pensar que nos sentiremos más cómodes con personas de planteamientos más similares?

Al final de la peli se casan

¡No! La relación podría convertirse en matrimonio, pero no debe imponerse que sea así.

Vivieron heterosexuales y comieron perdices

La heterosexualidad es una orientación de las muchas que existen. Y todas son válidas.


En resumen, mi recomendación es que intentemos darnos cuenta de estas conductas y las eliminemos. El amor romántico es algo peligroso que fomenta la cultura de la violación y la violencia machista. Intentemos evitarlo.

Esther

About Esther

Feminista en continua formación. Amante de la literatura, el arte, la música y el cine, entre otras cosas.

5 thoughts on “Mitos y mentiras del amor romántico

  1. Hola, creo que el amor romántico es un amor adolescente, aniñado. Luego crecemos, aprendemos, inclusive a pesar nuestro, y podemos disfrutar de un amor maduro en el que el respeto mutuo es un valor fundamental.

    Eduquemos a nuestros hijos y en especial a nuestras niñas para que el bombardeo mediático insistente sobre que el tipo de amor romántico es el único y verdadero amor, no es tal. Les habremos evitado algún que otro dolorcillo al desmitificar la idealización de ese amor, y aunque igual sufrirán,  abrir el panorama de las próximas generaciones es un buen paso.

    Es mi humilde opinión.

    Saludos!!

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