7 Razones feministas para hacer Pole Dance

Hace un año y medio una compañera de trabajo me animó a apuntarme a pole dance. Y, sinceramente, después de ver el videoclip de Gorilla de Bruno Mars un millón de veces, yo ya venía animada de casa.

1. Espacio no mixto, libre de la mirada masculina

Las clases de pole dance suelen ser espacios no mixtos, aunque no de manera oficial. Salvo algunas excepciones somos un grupo de mujeres entrenando, riendo, haciéndonos amigas y ayudándonos entre nosotras. Con lo que cuesta encontrar un espacio no mixto y que te lo respeten, encontrarlo así por casualidad en un espacio donde practicar un deporte que me apasiona, me parece un lujo y una de las principales ventajas del pole dance sobre otros deportes.

Sin la mirada masculina heterosexual sobre nosotras, somos libres de agitar el culo y petardear todo lo que queramos en las clases de twerking, por ejemplo. Y si el sujetador de deporte te traiciona mientras cuelgas del revés, tampoco es un drama.

2. Te re-apropias de tu cuerpo

Al ser un espacio no mixto, practicamos pole dance libres de la mirada masculina. A lo largo del año y medio que llevo haciendo pole dance, he ido re-apropiándome de mi cuerpo. Verme durante una hora y media cada semana delante de un espejo, vestida sólo con un sostén de deporte y unos shorts minúsculos, subida a una barra, haciendo cosas de las que nunca me hubiera imaginado capaz, me ha ayudado a cambiar mi forma de valorar mi cuerpo.

¿Qué más me da lo que opine un tío de mi cuerpo si soy capaz de invertir en shoulder mount? Que no lo soy, pero puedo soñar, ¿no?

pole dance feminismo sarah scott
Via @sarahscottpole

3. Sororidad

Es casi imposible aprender a hacer pole dance sin la ayuda de tus compañeras. A menudo necesitamos trabajar en grupo para no caernos, para recordarnos cómo sigue un combo cuando estamos del revés y ya no sabemos dónde está la derecha y la izquierda, para corregir nuestra postura, para hacernos una foto cuando clavamos una figura, para darnos un empujoncito cuando nos pesa el culo y para animarnos a seguir intentándolo.

En un mundo que nos empuja a competir entre nosotras, cooperar entre nosotras y hacernos amigas es un acto radical de lucha contra el patriarcado. Y, para qué negarlo, tener amigas es lo mejor del mundo.

pole dance feminista
Via @poppyskywalker, instructora de pole en Feeling Woman

4. Te empoderas y pierdes el miedo

Hacer pole dance es una experiencia super empoderante a nivel físico. Te pones muy en forma y trabajas todo tu cuerpo; mejoras tu flexibilidad, el movimiento de tus articulaciones. Ganas en coordinación, concentración y muchísima fuerza. Vas ganando confianza en la capacidad  de tu cuerpo y perdiendo el miedo a las figuras más difíciles.

Esta confianza en tu cuerpo también la ganas a la hora de responder a una agresión machista. Poco a poco vamos perdiendo el miedo y nos sentimos menos vulnerables en los espacios públicos. Personalmente me siento mucho más fuerte, preparada para responder a las agresiones y mucho más segura.

Lidia Infante Feminismo
Via @lilybluestocking

5. Resignificación del pole dance, slut-shaming y el estigma del striptease

El pole dance está tradicionalmente asociado con el mundo del striptease, con el estigma que eso conlleva, aunque se ha ido desvinculando del trabajo sexual y ha empezado a aceptarse como el deporte que es. La aceptación cultural del pole dance como deporte, resignifica y redignifica el strip tease y el baile erótico en barra, ya que se deja de considerar un baile fácil y sin valor y empezamos a atribuirle el mérito que merece.

El hecho de que se baile en ropa interior en general está en el centro de las críticas machistas a este deporte. Invito a todos los machirulos a intentar subirse a una barra vestidos y que me expliquen cómo puedes aguantarte sin que la barra se pegue a tu piel.

Generalmente en esta sociedad, el pole dance aún no es reconocido como deporte, causando así un estigma, que aquella chica que practica Pole dance es Stripper o gogo. Infravalorando el esfuerzo que representa, dando a entender la poca información que tienen al respecto, neófitos de que hay competiciones de alto rendimiento y que se penaliza cualquier movimiento obsceno que no sea deportivo.

Patricia Roqueta, directora de Feeling Woman

6. Seguridad en ti misma

Como resultado del proceso de empoderamiento y reapropiación de tu cuerpo, suele aumentar muchísimo tu confianza en ti misma. Te sientes más capaz y, al dejar de valorar tu cuerpo en función de la mirada masculina, empiezas a inmunizarte un poco a las exigencias estéticas que nos llegan por todas partes.

7. Rompes tus esquemas tradicionales de belleza

En las clases de pole encuentras cuerpos muy diversos y que no siguen los cánones de belleza establecidos. Cuando pasas horas acompañada de estas mujeres que hacen cosas increíbles con sus cuerpos, los cánones de belleza se quedan muy cortos.

cuerpos diversos feminismo pole dance
Via @Rozthediva

Hemos contactado con Patricia Roqueta, la directora del estudio Feeling Woman, para saber más sobre cómo surge el pole dance y qué relacion tiene con el feminismo.

El pole dance tiene su orígen en el Mallkhamb y en el Mallastambha, el tubo acrobático y la cuerda acrobática respectivamente, que se usan en el yoga desde hace siglos. Este deporte empezaron a practicarlo los hombres, pero es cuando lo practicamos nosotras que es criticado.

El pole dance pasó desapercibido hasta la década de los 80, cuando se recuperó este deporte en los locales de strip-tease en Estados Unidos y Canadá, pero no se convirtió en un deporte cotidiano hasta los 90.

Los beneficios físicos se ven reflejados en tu cuerpo a los 2 o 3 meses de estar practicando Pole. En rasgos generales, aporta fuerza, flexibilidad, coordinación y concentración sin olvidar la seguridad y la autoestima de la persona cuando ve que puede realizar ejercicios que nunca se imaginaria que pudiera hacer.


Podéis leer la primera versión de este artículo en Matador Network, publicada el 20 de Junio de 2016.

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14 thoughts on “7 Razones feministas para hacer Pole Dance

  1. Qué curioso, hace algunas semanas escribieron esto mismo. En su página de Facebook yo usé la expresión “trabajadoras sexuales” y me bloquearon por “putafobia”, según una de las Locas del Coño. Aquí la autora la usa. Como censuraron mi comentario, apelo a su deseo de difundir esta actividad para preguntarles ¿Cómo resignifica la práctica del pole dance la situación de las víctimas de trata que son obligadas a llevarla a cabo? ¿Han conversado con víctimas de trata sobre este concepto que consideran representativo de alguna corriente feminista? ¿Y la sororidad hacia las víctimas de la trata que son prostituidas como “poleras”? Ojalá respondan. El punto es intercambiar ideas, supongo.

    1. No bloqueamos a nadie por usar esa expresión. O estabas equiparando prostitución y trata o culpabilizandolas o usaste el término “sexoservidoras”, que es un insulto por el que bloqueamos a alguna persona, no recuerdo si concretamente tú. De todos modos, viendo tu dirección de gmail, entiendo que has conseguido seguir leyéndonos a través de otro usuario, así que entiendo el problema como resuelto.

      1. ¿Problema? Ninguno. Planteo preguntas concretas para el debate, ¿no hay respuesta? Me interesa saber cómo, desde una mirada feminista, se resignifica una actividad a la que se ven forzadas miles de mujeres víctimas de trata al realizarla como deporte. Saludos y gracias.

      2. Hola Atenea,

        De todas las muchas actividades que las mujeres se ven forzadas a realizar, me parece muy putófobo que la única que cuestiones sea la relacionada con el trabajo sexual. Te propongo otras actividades que algunas mujeres se ven forzadas a realizar para cuestionar: el matrimonio, cocinar, limpiar y cuidar a personas dependientes, entre otras.

        Tranquila, de la putofobia se sale. Yo misma he salido gracias al esfuerzo y pedagogia de compañeras putas y no putas.

      3. Vaya, ahora resulta que se puede equiparar el que te obliguen a ser prostituta con que te obliguen a limpiar, ambas obligaciones son opresoras para la mujer pero no vayamos a caer en la hipocresía y decir que que ambas llevan las mismas consecuencias. La primera implica un delito tan grave como es el de la violación y trata mientras que la segunda no (ojo no la estoy defendiendo, solo quiero que se entienda que la primera conlleva un grado de violencia mucho mayor). No vaya a ser que tirando balones fuera llamando putófobas al final pequemos de proxenetofilia…

  2. Salvo por la cooperación por la dificultad, y sustituyendola por las coreografías, es el mismo motivo por el que hago Tribal Fusión. Fuera de la mirada heteronormativa todo es mucho más fácil y más fluido. Aprendí a amar mi cuerpo y el de mis compañeras, cada una con su belleza particular, con más o menos peso, con más o menos altura, cada una con nuestras peculiaridades…  y a dejarme de tanta vergüenza para empezar a disfrutar 🙂 Más deportes y actividades así hacen falta 🙂

  3. Hola de nuevo, Lidia:

    El título de tu texto es “7 razones feministas para hacer pole dance”, no “7 razones feministas para casarse o cocinar o limpiar o cuidar a personas dependientes”. Es lógico, no putófobo, que los comentarios aborden el tema. Yo traje aquí preguntas claras y respetuosas, tú eliges invitarme veladamente a un intercambio de descalificaciones individuales y gratuitas. Espero intercambiar ideas, miradas, propuestas o argumentos sobre una cuestión, que no un cuestionamiento, muy específico sobre cómo se contextualiza esto desde una mirada feminista frente a la realidad de la trata. Y espero ese intercambio porque creo en la posibilidad del diálogo entre feministas como espacio para crecer y sumar. Para mí también sería muy fácil hacer suposiciones sobre tu persona y salirme del tema. Prefiero ver si alguien más tiene algo que aportar. Me gustaría comprender lo que planteo como preguntas en mi intervención inicial. Comprender no siempre conduce al acuerdo ni la convergencia, ni tiene por qué, pero sí favorece un clima de conversación productiva, mucho más que la forma en que has elegido evadir responder. Muchos saludos.

    1. Se contextualiza igual que se contextualiza cualquier otra actividad feminizada que tenga una version frozada y otra que no, que es lo que estaba intentando expresarte.

  4. Nunca he hecho pole dance así que no sé que cuerpos puedes encontrar allí pero, (salvo el punto 6), ¿no son estos argumentos igual de válidos para cualquier deporte? Podrían aplicarse, por ejemplo, a un equipo femenino de baloncesto, ¿verdad?

    Atribuir al pole dance, de forma casi metafísica, cualidades feministas las cuales vienen ya relacionadas con el ejercicio físico en sí parece más un acto de una aficionada al pole dance que al feminismo en sí (ojo, no digo que no seas feminista, no soy quién para repartir carnés de feministas por ahí, sólo que este artículo parece más bien escrito desde tu pasión por el pole dance que por la lucha contra el patriarcado). Siento hasta una desvalorización hacia el resto de disciplinas deportivas de las que muchan podrían ser parte, como si el pole dance tuviera esa cualidad feminista que otros deportes no podrían tener (lo cual es incluso más absurdo; llevar a cabo cualquier deporte no significa nada, pero una danza siempre atribuida a la mujer y su sexualidad es feminista. ¿Por qué?).

    1. Pues sí, se podrían atribuir a casi cualquier deporte excepto por algunos puntos:
      1. El espacio no mixto femenino no tiene apenas un espacio no mixto masculino del que ser “la hermana pequeña”. No es pole dance femenino, es pole dance.
      2. Cuerpos diversos. ¡En ningún otro deporte he visto cuerpos tan variados!
      3. Reapropiación del propio cuerpo: no en todos los deportes pasas horas en ropa escasísima delante del espejo, viendo cómo haces cosas que nunca creíste posibles.
      4. El punto 5 del artículo no se da en ningún otro deporte. Añádele la liberación de los estándares de “zorra”, haces lo que te da la gana, incluso si no estás concienciada, ese concepto deja de existir para ti.
      5. Sororidad: literalmente si no te sujetan, corrigen, empujan tus amigas no tienes forma de avanzar en este deporte.
      6. Creo que no has entendido demasiado el artículo si lo consideras una danza (WTF) y dices que es “siempre atribuida a la mujer”. El artículo explica el orígen del pole dance. Y era una “danza” de hombres.
      7. Lo de que es una desvaloración a los otros deportes, por favor, todavía no he dejado de reírme. Es patético y absurdo.
      Gracias por participar #ByeFelicia

      1. Quizá saltándonos el 1er punto, creo que el Rugby Femenino (de ahí lo de saltarme el 1er punto) está muy cerca de este otro deporte.

        Me gustó mucho este artículo.

         

  5. Fuera yo capaz de subirme al palo ese así, más de uno se llevaría una patada voladora en toda la boca… pero si se trata de superar miedos y coger confianza en una misma, en mi caso, sirve igual el Hatha Vinyasa y su mania de ponerme a dos manos en el suelo en posturas que, un año atrás, nunca hubiera pensado que seria capaz de adoptar. Quizá las aguanto poco pero cuando comencé ni eso y lograrlo te da un subidón que ni el chocolate.

    La aceptación de una misma no empieza en el cuerpo, sino en la mente. Y cuando la tienes bien amueblada, no hay rata que se cuele dentro.

  6. Hola Lidia,
    Potser consideres que està fora de lloc, però si no, em podries recomanar alguna escola de Barcelona per fer pole dance? L’article m’ha fet venir ganes de provar-ho. Gràcies.
    Júlia

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