Si te sobran quilos, todo es causa del sobrepeso

gordofobia patriarcado feminismo
Ilustración por Rachele Cateyes

Últimamente veo en mi Facebook, que hay muchos chistes sobre ser gordo o gorda. Uno de ellos hace referencia a esas mujeres que han sido madres y cuando ven a una mujer gorda y desfigurada (según elles), se sienten mejor consigo mismas porque ellas al menos han sido madres.

Esta cultura de la gordofobia empieza a tocarme la moral, por no decir el coño.

“No, que yo respeto a todo el mundo y le voy a enseñar a mis hijes que respeten, pero ya voy a coger yo y voy a insultar a toda aquella persona gorda que me encuentre. Porque es un chiste, Leo, es que eres de lo que no hay, sacándole punta a todo. Yo te respeto y te quiero. Pero por favor, que yo nunca vaya a estar gorda”.

Estoy muy harta de que se nos juzgue por nuestro peso. Tanto para trabajar como para la vida personal.

¡¿Que se suponga que me pongo de dulces hasta el culo?!

Que no se paren a preguntar, ¿por qué estoy gorda o por qué no? ¿Por qué tengo un problema familiar con el que no dejo de soñar? ¿Me produce ansiedad y termino comiendo? ¿Por qué no llego siquiera a principios de mes? ¿Por qué todos los meses mis padres me dejan dinero para poder pagar el alquiler del piso? ¿Porque cobro el día 4 y el casero viene siempre antes?

No soy un puto físico, soy una persona, con sus defectos y sus virtudes, y mi gordura no es un defecto ni una virtud. Es la puta cáscara. Pero también es un filtro de personas gilipollas. Porque así no tengo que aguantar a personas que sólo se fijen en mi físico y me juzguen.

A las personas gordas nos llegan las personas ya filtradas. Aquellas personas que quieren conocerte y no por tu físico. Aunque también están aquellas personas que no te juzgan por tu físico, pero sí que te dicen que tienes que adelgazar. ¿Les digo yo a ellas lo que tienen que hacer con sus cuerpos?

“Éso te pasa por gorda”

A raíz de la publicación de una conocida en Facebook sobre su dolor de rodilla, he recordado cuando me dolían las mías. Llevo muchos años con dolor de rodillas. Nunca me han mirado. No me han levantado ni el pantalón. Mi médica de cabecera siempre me ha dicho que no haga ejercicios que supongan impacto sobre ellas porque peso mucho.

Pues le hice caso. Y llevo años desplazándome por Sevilla sólo en bicicleta, y por Madrid voy caminando. No hago más ejercicio.

Y he perdido peso. 14 kilos. Y cuanto menos pesaba, más me dolían. Me dolían por la noche, no podía dormir y ni una triste radiografía en 4 años.

Hoy precisamente, me recuerda Facebook que hace dos años ya me quejaba de esto.

Estoy cansada de que si te sobran kilos todo sea causa del sobrepeso. Porque da igual. Todo es culpa de los kilos de más. Pero cuidado con las pruebas. No me han mandado una triste radiografía, ni una simple revisión.

Porque les gordes no tenemos problemas de salud. Todos los problemas vienen dados por la gordura y no merecemos ningún tipo de prueba.

Después nos dicen que no existe la gordofobia, y el primer sitio donde existe es en los centros de salud. Creen que todo se soluciona con la pérdida de peso y no es así.

A lo mejor mi problema de rodillas no tiene nada que ver con mi sobrepeso o a lo mejor sí. Pero si no me hacen ninguna prueba, ¿cómo descartar si no se nos está tratando igual que a una persona delgada?

Las personas con sobrepeso sufrimos no sólo gordofobia en nuestra vida cotidiana, sino que encima, sufrimos maltrato en los centros de salud.

La mayoría de las veces nos cuesta más encontrar ropa donde entremos, y a buen precio. No sólo tenemos que aguantar el maltrato en las consultas médicas, sino que por si fuera poco, se nos rechaza muchas veces sin antes conocernos.

Mis analíticas son perfectas, ¿qué tiene que ver mi peso entonces? De hecho, mis analíticas no han cambiado ni con el paso del tiempo, ni con el paso de los kilos.

Con el pecho, me ha pasado lo mismo. Mucho pecho y dolores de espalda. Pero cuando voy, me dicen que no es por el pecho, que es que simplemente estoy gorda. Una vez más, vuelve a suceder. Desde que tenía 13 años he ido de consulta en consulta. Y ningún médico me ha querido operar. Pierde peso. Pierde peso. Pierde peso. Ellos y ellas me han ignorado siempre. Médico tras médico.

La gordofobia pasa desapercibida, pero si encima eres mujer, sufres doblemente. Sufres por sobrarte kilos de más, y sufres el machismo del patriarcado. Porque si eres mujer, tienes que entrar dentro de los cánones, tienes que estar delgada. Te dicen que estando delgada estarás sana y delgadez no es sinónimo de salud.

About Leonor Suariv

Feminista y psicóloga educativa deseando que me dejen ejercer. Escribo cuando estoy enfadada.

12 thoughts on “Si te sobran quilos, todo es causa del sobrepeso

  1. Totalmente de acuerdo. He tenido suerte con mis médicos, pero estoy totalmente de acuerdo contigo: la solución a toooodos tus problemas, sean del tipo que sean, siempre es adelgazar… qué cosa chica… qué obsesión tienen algunos.

    De la entrada me quedo con lo de “a las personas gordas nos llegan las personas ya filtradas” 🙂

    Un abrazo!!

  2. Justo ayer fui al médico a comentarle un dolor de pierna. Me dolió toda la noche y le informé, pues es nuevo y joven, que hace años tuve problemas en esa misma pierna que resultaron provenir de la espalda por un disco gastado.

    A pesar de explicarle mi dolor el médico decidió que era un “dolor pasajero que les pasa a las personas con sobrepeso cuando llevan algo muy ajustado a la cintura”. Ni llevo nada ajustado nunca ahí ni el dolor que él describía tenía nada que ver con el que yo le explicaba. Pero dio lo mismo. El dolor es por sobrepeso y punto. Si a lo mejor mis problemas de espalda han vuelto parece que tendré que esperar a que se pongan peor para que se dignen a escucharme. Porque ahora sólo tengo sobrepeso y un dolor que es el que el médico dice. Mi dolor real no cuenta. Mi historial no cuenta. ¿Para qué perder el tiempo previniendo algo peor y haciendo pruevas si sólo estoy gorda y esa es la causa de todos mis males?

    Me quiero a mí misma, quiero a mi cuerpo, pero parece que no se me permite tener amor propio ni aceptarme como soy porque siempre aparecen consejos que no he pedido y la causa de todo mal es mi peso. Amarme es ir contra la sociedad y se encargan de recordármelo cada día.

  3. Pues no sé mujer, si varios médicos me dicen tal cosa, quizás esos médicos tienen razón.

    Que ni idea, eh. Que yo no he estudiado medicina. Ellos en teoría sí. En principio algo mas del cuerpo humano deben saber (recuerdo haber leído hace tiempo un estudio que relacionaba el sobrepeso con muertes durante algunas operaciones. Creo que parte del problema era por la anestesia, pero total, ¿estudios médicos? Para que hacerles caso).

    El problema (y creo que en realidad se trata de un PROBLEMA) es así se termina o con el “autodiagnostico” o con la “hemoterapia”. Y esas vías quizás sean mas problemáticas.

     

     

    1. Hay un porrón de sesgos en la práctica de la medicina. Por ejemplo, con los mismos síntomas a los hombres se les hacen más pruebas, mientras que las mujeres les recetan antidepresivos o ansiolíticos.

    2. No. Hay auténticos matasanos que no ven más allá del peso de una paciente. A poco que te pares a leer encontrarás infinitos testimonios similares a este artículo (por lo pronto, ya vamos un par de personas en los comentarios). Suma la gordofobia a los recortes presupuestarios y tenemos un combo perfecto para no hacer diagnósticos que vayan más allá de “estás gorda, ve al gimnasio y come más verdura”.

  4. Que sigan diciendo que el ciberactivismo no sirve de nada, que les parto la cara. Antes de descubrirlo pensaba que los médicos que me achacaban todos mis problemas médicos a la gordura deberían tener razón. Hasta que llegué a una buena endocrina que, después de estar 9 meses sin regla (podría haber estado embarazada y parir en ese tiempo), me hizo una prueba y dio ovarios poliquísticos. Vaya, resultó que el peso de más estaba relacionado con esto y he perdido en 11 meses algo más de 25 kilos sin pisar un gimnasio y sin una dieta estricta más allá de comer algo más sano y variado. Ahora veo que no era una excepción a la regla y que es algo demasiado extendido gracias al feminismo, a Stop Gordofobia y a WLS entre otros sitios. Maldigo a todos los matasanos gordófobos que se ve que han conseguido su título en una tómbola y no ven más allá del dato de la báscula.

  5. A mí también me ha sucedido muchas veces, ahora llevo unos años con una doctora de cabecera que pesa más que yo, y con ella genial porque su solución no es “adelgaza”. Durante muchos años tuve un peso considerado “normal” para mi estatura, pero hace diez años o así engordé un poco, un sobrepeso de siete u ocho kilos. Pues bien, he tenido cáncer de mama y he tenido que oir cienmil veces lo del peso (no sólo de los médicos), que “claro, le puede pasar a cualquiera pero tú que tienes esos quilos de más…” Ahora tengo unos quince quilos de más, fruto de la quimio, la ansiedad y la medicación (hormonas en pastillita unos años). Me hicieron un test genético, mi cáncer es por causa de una mutación, pero aún así hay médicos y no médicos que me siguen diciendo que me “cuide” con la comida para que no vuelva a pasar. Olvidan que con la medicación que tomo es prácticamente imposible bajar tantos kilos. A veces me dan ganas de tatuarme en la frente “estoy gorda, pero mi cáncer fue por una mutación genética”. Ah, pregunté a oncólogos y demás y, realmente, los estudios no hablan tanto de gente obesa o con sobrepeso como de malos hábitos alimentarios, que sí, es probable que los tengas si tienes muchos quilos de más peeeero … todas conocemos a algunos delgaditos o “normales” que en alimentación sana dejan mucho que desear…

  6. Estoy de acuerdo en todo lo que dices y me ha pasado. También el dolor de rodillas (cuánto más adelgazo más me duelen, pero ??) y el de pecho. De hecho, pasé muchos años de bullying por gorda. La sociedad es un infierno para todo aquel que se sale del canon.

    Lo único que no me ha gustado del artículo es el uso de términos como “gilipollas” y “puto X” “puta Y”, son palabras plagadas de capacitismo, homofobia y transfobia incluso en el origen del primer insulto que he citado, y putofobia. Entiendo tu rabia y son errores que todes cometemos, pero creo que comentarlo para tenerlo en cuenta en próximos artículos no está de más.

  7. Pues sí, siempre la misma historia: todos los malos de tu cuerpo se deben al peso. Y cuando eres mujer aún más, no vaya a ser que se trate de otra cosa y se les joda la estadística. Una amiga se daño el pie bailando y cuando acudió al médico, le pregunto si conocia a Rosa, la de Eurovisión, que estaba muy mona ahora que habia adelgazado, que quizá si hacía como ella, se le solucionaba lo del pie.  Ole por él.

    Bueno, pues yo también peso lo mío y mi cuerpo aguanta porqué, SORPRESA siempre ha sido así. Se le llama constitución.

  8. Vaya, y yo que creía que era la única cuyos médicos no pueden ver más allá de sus lorzas. Aunque no sé si me alegro de que no sea un caso puntual, con lo mal que sienta…

    Desde bien pequeña he tenido sobrepeso y siempre he estado bien sana, pero cada vez que tenía que ir a consulta por resfriados o dolores menores mi médica me decía que estaba gorda sin siquiera disimularlo con buenas palabras (no vaya a ser que la niña a la que se lo estás diciendo no te entienda o algo…). Con el tiempo he cogido cierto miedo a ir a consulta por culpa de esta señora. ¿Para qué voy a ir al médico si lo único que van a hacer es llamarme gorda?

  9. Muy buen artículo. No puedo decir que me haya pasado porque al ser muy delgada nunca he tenido ese tipo de problema ni discriminación -aunque quizá algunos médicos un poco retrógadas, por aspecto físico, siempre se han lavado las manos muy rápido, pero no es el caso aquí-, pero me gusta leer de estas cosas porque voy conociendo mejor de este tema.

    De hecho, quería hacer una breve aportación sobre lo que aquí se comenta del problema de rodillas al que inmediatamente se achaca al peso del paciente:

    Como ya bien he dicho antes, soy una persona muy delgada desde siempre, y hace varios años empecé a sentir un dolor en mi rodilla izquierda al que no presté atención. Finalmente tiempo después fui a ver a un traumatólogo y el diagnóstico fue que a causa de mi poco peso -palabras del doctor-, el músculo que se encuentra entre la rótula y el cartílago es casi inexistente, por lo que la rótula me revienta el cartílago pudiéndome generar lesiones más graves en un futuro.

    Esto lo comento porque me ha llamado mucho la atención, en este caso específico que se habla de las rodillas, que digan que es problema del peso. Que yo sepa una condropatía no es exclusiva de personas delgadas aunque “pueda ser más frecuente en estas”. No soy médico, pero creo que perfectamente podrían haber barajado diversas posibilidades y en este caso haber hecho lo mismo que me hicieron a mí en su día: radiografia y resonancia. Que es con lo que de verdad se sabe cual es el problema… Y a parte, como se ha comentado en este artículo y en algunos comentarios, personas que han tenido ese problema y al perder peso el dolor se ha incrementado… me reafirmo.

    Y estoy muy de acuerdo, ser delgada no es sinónimo de salud. Mi salud es una mierda.

    Espero que poco a poco se vaya solventando el problema de la discriminación de médicos a pacientes por su peso. Ignoraba completamente que estas cosas pasaban, así que me alegro de ir saliendo de mi burbujita.

    ¡Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.