Las calles y la noche también son nuestras.

acoso callejero piropos
Ilustración por Debi Hasky

Sales a las 07:30 camino a la Universidad y un señor mayor te intercepta para decirte algo así como “ole las niñas bonitas por la mañana” mientras te recorre de arriba abajo con la mirada. En clase, notas como un profesor observa el culo de tus compañeras. Tampoco pasan desapercibidos los comentarios de tus compañeros sobre tu cuerpo y el de tus amigas.

Al volver a la estación, otro señor te recuerda lo bien que te sienta la camiseta que llevas sin dejar de mirar tu escote. Este mismo señor te persigue hasta cerca de tu casa pisándote los talones y sin quitarte ojo, por lo que tienes que acelerar el paso y hacer como que hablas por teléfono, entonces él gira en dirección contraria a ti.

Durante la tarde, lees una noticia sobre un exhibicionista que ha agredido a una vecina de tu localidad. Entras en twitter y ves numerosos usuarios negando la existencia del machismo y cuestionando la necesidad del feminismo. Y dicen que no, que no hay tanta violencia machista como se dice.

Y tú, en lo que llevas de día ya has pasado por varias situaciones de agresión callejera, imagínate si enumeramos las situaciones machistas en general. Sales por la noche con tus amigxs a dos manzanas de casa, ya ha oscurecido, por lo que tú y tu amiga -que al vivir cerca quedáis para no ir solas- vais más rápido que de costumbre y evitáis la acera en la que hay un grupo de chavales mirándoos.

Llegáis al bar en el que habéis quedado y veis llegar a vuestro amigo -éste sí llega solo-. Dan las 02:00 am y decidís volver a casa. A la vuelta, tu amiga y tú vais más rápido incluso que a la ida. Cruzáis el puente de las vías que se os hace interminable y en el que hay un grupo de chavales mirándoos y riéndose. Pasáis por distintos pasos de peatones en los que os gritan lo que bien que os quedan esos pantalones y os silban mientras se alejan jaleando. Cierras la puerta de casa y respiras -una noche más-. Estás a salvo.

Este tipo de violencia es una de las más normalizadas e invisibilizadas. Normalmente se oculta bajo el nombre de “piropos”, que no es más que una de las canalizaciones de los privilegios patriarcales que sostienen este sistema de dominación. ¿Qué derecho tiene un hombre de opinar sobre nuestro cuerpo y nuestra ropa sin mostrar nosotras interés por conocer su opinión? ¿en qué momento un hombre considera oportuno hacernos saber lo que opina de nuestro culo? -y eso sin entrar en si te informan de lo que te darían o dejarían de dar.

¿De cuántas formas vamos a tener que decir que no queremos pasar por ese tipo de situaciones? Que no vamos a permitir ni un segundo más que se nos niegue el espacio público, o que éste tenga hora para nosotras. Que no queremos salir a la calle con miedo. Que no queremos depender de ir acompañadas, de que nos acerquen a casa, de que alguien nos llame para que se nos haga más ameno y seguro el camino.

No queremos no poder ponernos auriculares al andar porque preferimos estar atentas a si escuchamos pasos cerca. No queremos asustarnos por cada sombra ni dar rodeos innecesarios para no pasar por aquellos bancos en los que siempre están el grupo de amigos que te incordian al pasar.

Que las calles y la noche también son nuestras. Y vamos a recuperarlas. La mitad de la población no puede estar subordinada a la otra mitad.

Cristina González Benítez

About Cristina González Benítez

Activismo como forma de vida. Estudiante de Sociología y Ciencias Políticas. Feminismo o barbarie.

2 thoughts on “Las calles y la noche también son nuestras.

  1. Hola, desde Galicia.

    Sobre lo que contais. Hecho acaecido esta madrugada en Compostela a las 3:30 de la madrugada.

    No sólo vi y escuché, fui “actriz” secundaria.

    Lo escribí justo después de los hechos, rabiosa, cabreada, indignada y hasta el coño.Lo copio tal y como fué escrito en el cabreo del momento.

    Cabreadísima.C ompostela, Centro,Zona Monumental. As rúas desertas, non pasan nin coches!

    Agora mesmo.

    Escoito berrar a unha moza chamándolle gilipollas a uns tíos!

    Saio á fiestra, a rapaza terá uns 28 anos, os rapaces  son 2, terán  24/25.

    Ofrecénlle á rapaza :”unha noite de sexo xenial”.A rapaza respondelles: “Deixádeme en paz, ídevos á merda..!”

    -“Joer, estás buenísima, pero eres una histérica, necesitas calmarte! Un besito y te calmas?

    -“Ide a merda, deixádeme en paz, non pedín que me falarades! Vou chamar á policía!

    -“Joer con la pava, si le dices algo bonito pq se lo dices, si no le dices nada pq no sd lo dices..!”

    -“Piensas que te vamos a violar? Somos buenos tios!”

    -Deixádeme en paz! Chamo á policía.

    Non tendes dereito a falarme nen a molestarme.Deiiiixaaaademmee…!”

    Saio á fiestra e bérrolles:

    -“Ei, vós de que ides? Sodes gilipollas? Deixade a rapaza en paz!

    -“Joder, otra histérica, esta ciudad está llena de locas.”

    -“Todo o tolas que queirades, deixádea en paz, estou a chamar a policia!!

    Diríxome á rapaza:

    -“Moza, queres que baixe?’

    -“Non, grazas, pero pódese quedar na fiestra?”

    -“Claro, eso non se pregunta!”

    -“Vós, parvos, liscade, xa chamei a poli!”

    -“Estais todas locas, no hai quien os entienda, siempre pidiendo y cuando os damos llamais a la poli?”

    -“Que parte de deixádea en paz non entendedes? Pediuvos ela algo?Non é clara abondo? Tendes que molestar as mulleres para vos sentir importantes?”

    -“Estaaaaaiiiisss locas, necesitais, no unas pollas ,unos pollones, que os relaje la histeria…

    Estais muy necesitadas de que os follen bien y mucho,loooocaaassss, piraaaadaaaassss…’

    -A rapaza, cando comezaron a meterse con ela, levaba o móbil na man, marcou urxencias co tlf aberto, pediú pola poli mentres lles decía aos tíos que a deixaran en paz.

    Chega un coche da urbana. Preguntanlle á rapaza que é o que pasa. Ela cóntaslle todo o acontecido.

    Miran para os tíos e coméntanlles: “só foron uns piropos inocentes, que se puxo loca, que están aquï, en Compostela, de vacacións. Un pouco bébedos, pero que non son violadores. Só pretendían  dicirlle algo bonito á rapaza, pero ela, púxose moi agresiva.”

    Pregúntanlle á rapaza” cara onde vai e se vai pór unha denuncia”

    – Ela contéstalles que non, que so quere: “que me deixen tranquila e que non veñan detrás de min!”

    A donde os dirigiis vosotros?Pregúntalle o Urbano.Eles contestan. Dinlle o seguinte:

    -“Bien, ahora os quedais aquí 5′, sin moveros. Después, al llegar a la plaza, a la derecha y, nada de tonterías, entendido?”

    -“Joer si, vale! Estamos de vacaciones.Menudas locas las gallegas…!”

    A rapaza continuou camiño, os polis agardaron 5′ , dixéronlles aos mozos, a la derecha y sin escándalo, ahora damos la vuelta y os acompañamos…

    Seguiron cara adiante para dar a volta

    Os rapaces, mentres a poli fou dar a volta ao coche, cagàbanse en todo. “Despues dicen que las gallegas son cariñosas…están locas y mal folladas, en fin, ni que la fueramos a violar. Nosotros somos buenos tíos,sólo por hablarle, que mierda! Joer que ganas de marrón…Puta histérica…!”

    Chega o coche e dinlles que cirrculen.Van detras deles, perdoos de vista…!

    Son as 3:20 da noite en Compostela, no centro da cidade.

    Outra muller máis, foise á casa, esta noite co medo no corpo…!

    Mañán volverá a acontecer.

    Pero somos nós, as tolas, as histéricas, as que precisamos unhas boas pollas, que nos follen moito e ben para nos tranquilizar e, sobre todo, non hai quen nos entenda: “Si nos din algo pq nolo din, se non nos din nada, pq non nolo din…!

    Non sabemos que queremos e confundímolos a eles, xa non saben se ofrecerse ou non, cando ninguén  lles pide nada!”

    Compostela-1/9/16  3:45h- centro de Compostela, Zona vella.

    Dores Asorei

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