No quiero que te quedes a dormir o historia de lo que te debería haber dicho.

Pintora: Helena Wierzbicki
Pintora: Helena Wierzbicki

 

No, jamás perdí el sueño, estuvieras o no al otro lado de la almohada.
Quería sentir, el segundo antes de pisar el escenario, cada escama de tus mariposas, cada surco irregular.
Yo quería un completo desconocido, las peores fajitas del mundo a la luz de mi película francesa favorita y una cama descompasada.
Pero solo por una noche.

Quería no conocerte.
Quería no leerme, no acompañar tu nombre en las presentaciones, no quería esconderme, pero lo hice.
Quería sorpresas ingratas, y estar al borde del cañón.
Y  podía querer conversar, pero no converger contigo.

NO
quería
cerveza.

No era yo, y fui aún menos contigo.
Jurabas que tenías cicatrices sin haber sangrado y que asaltabas casas con tu piel de pelo pardo.
Pero tus alas no eran más que un dibujo de tinta y tus “haz algo” taladraban hasta el último de mis sentidos.
Mancillabas mis valores con la boca pequeña y jamás fuiste escudo, aunque me gustara recostarme en tu espalda.

Perdón por besarte con los ojos abiertos, por mentirte más de uno y tentarme muchas otras.
Perdón por no haberte echado de menos y mucho menos haberte pensado.

Perdona, por querer dormir sola.

No te quedes a dormir,  la historia de  lo que nunca dije, o cuando no me quitabas el sueño a deshora.

Marta Zurdo Serrano

About Marta Zurdo Serrano

One thought on “No quiero que te quedes a dormir o historia de lo que te debería haber dicho.

  1. Me gustó el sentimiento que le pusiste a cada una de las palabras.
    Me gustó el que tu redacción se volviese familiar.
    Espero uno próximo pronto.

Deja un comentario