Soy lesbiana. ¿Acaso no soy persona?

Autora: Hélène Delmaire
Autora: Hélène Delmaire

Es difícil ser mujer, pero aún más ser mujer y lesbiana, pero cómo bien expresaba Sojouner Truth.  ¿Acaso no soy una mujer?. Esta mujer que defendió la lucha por la igualdad tanto de mujeres como de mujeres y hombres destinados a la esclavitud por el mero hecho de nacer bajo el yugo impuesto por el poder patriarcal blanco, expresó claramente en su discurso la dificultad de ser mujer y pertenecer a una minoría. Parece tan actual este discurso que asusta como el reflejo de la sociedad del siglo XVIII sigue presente en nuestros días, estando en el punto de mira la visibilidad de la mujer fuera de los cánones estipulados por la sociedad patriarcal.

Soy mujer, pero también mi abominable sexualidad hace que tienda a experimentar sentimientos sexuales hacia las mujeres, y hasta hace bien poco, era tachado como una enfermedad con la alternativa de curas basadas en experimentaciones con electroshocks. Volviendo a pleno siglo XXI me encuentro en una sociedad dónde la mujer sigue teniendo barreras para alcanzar su derecho a la plena igualdad con el hombre. Como mujer, lesbiana y persona, el mantener una relación con una mujer y hacerla visible conlleva a ser tachada de las formas más horripilantes que el ser humano puede llegar a hacer, ¿por qué una persona no puede expresar libremente su afecto a una persona de su mismo sexo sin sentir temor por ello? Según el informe del Ministerio del Interior (año 2014) de los 1.285 casos registrados y tipificados como delitos de odio, el 40% se deben a la orientación sexual de la víctima. El 72% de las víctimas de homofobia son mujeres. El 93% de los agresores eran hombres (de todos los crímenes de odio en conjunto).

Por desgracia, y basándome en mi experiencia personal, la homosexualidad aún no es aceptada por la sociedad, ir de la mano de mi novia implica ser el objeto de miradas, cuchicheos, insultos o lo que es peor, el objetivo sexual de los hombres. Decir “soy lesbiana” no es el fin de un intento de aproximación sexual, sino el inicio de una negociación donde la palabra “morbo” casi seguro aparecerá en algún momento. Dos hombres de la mano llaman la atención y el repudio de ciertas “personas” por lo que sufren el rechazo mediante palizas o insultos, sin embargo, dos mujeres de la mano implican lo anterior y además, el deseo sexual de esas personas incapaces de comprender que una relación entre dos mujeres es tan veraz y sólida que la de dos personas heterosexuales, agresiones vengativas y violaciones correctivas, haciendo que sienta aún más rechazo hacia esas personas porque mi pareja y yo, no estamos juntas para ser el objeto sexual de nadie.

Ciertas personas piensan, o les gustaría creer, que los homosexuales vivimos en una burbuja, ajenos a los problemas sociales, económicos o políticos. Vivimos en el mismo mundo que vosotros, sufrimos las mismas calamidades que vosotros, pagamos impuestos, trabajamos, estudiamos, nos preocupamos en cómo poder llenar la cesta de la compra al final de mes, tenemos el mismo proveedor de energía eléctrica, la misma compañía de redes móviles e internet, conducimos por las mismas carreteras que vosotros, ¿por qué nos tratáis como escoria? Los homosexuales no somos ciudadanos de segunda fila, ni somos inferiores a los heterosexuales. Somos personas que nos gustan y enamoramos de personas de nuestro mismo sexo y eso tampoco implica el hecho de que “nos gusten todas/os” ni que seamos unos “viciosas/os”, no somos nada de eso, simplemente somos seres humanos que queremos, o por lo menos yo, que se nos traten de igual a igual y que respeten a mi pareja… pero es difícil poder explicarlo sin que uno mismo no padezca los daños que provoca la sociedad.

Está próxima la celebración del Orgullo Gay, y desde ese 28 de Junio de 1969 en Stonewall, aún falta un largo camino por recorrer para alcanzar la visibilidad total y lograr tener los mismos derechos. Algunos ven la celebración de este día como una manera de que los hombres desfilen “desnudos” encima de carrozas y una inyección económica para la hostelería, para esa gente, sólo les digo que está bien estudiar Historia y sobretodo la Historia de los Movimientos Sociales, que busquen Stonewall y vean lo que es, o simplemente lean la prensa, la actualidad en el mundo, cómo hombres o mujeres son encarcelados, torturados y violados por su sexualidad, asesinados o sufren repetidas palizas. Sólo suplico que la sociedad avance y que dejemos el oscurantismo de épocas atrás, las mentalidades tienen que empezar a evolucionar.

F. A.F.

About F. A.F.

La igualdad SI es posible

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *