Loca del coño y negra

Loca del coño y feminista

A mí es que me gusta presentarme, por aquello de que la gente sepa quién le está hablando (escribiendo, en este caso); así que en este, mi primer post, siento la necesidad de presentarme.

Mi nombre es Desirée. Nací en Barcelona a finales de  1978; así que, aunque por mi color de piel haya gente que se empeñe en otra cosa, soy española. Sí, y he dicho española. No inmigrante de segunda generación.

Esto es porque mis padres nacieron en Guinea Ecuatorial mientras el país era colonia española. Así que a nivel administrativo, mis padres también han sido españoles siempre, y lo que hicieron fue emigrar a Barcelona desde otra provincia española, como hizo mucha otra gente desde otras provincias. O sea, insisto, que soy española y soy negra.

Definirse a veces es limitarse, pero si tuviera que hacerlo -porque creo en el derecho a la autodesignación- diría que soy afrofeminista, budista y madre. O madre afrofeminista budista. O afromadre feminista budista… qué más da. En mi caso, el orden no altera el producto, que soy yo. También podría describirme como en el artículo de Li Kaczynski: activista negra, madre, vloguera, speaker y parrandera.

Tengo un blog y un canal en Youtube en los que hablo de las cosas que a mí me interesan y que no encuentro en los medios de comunicación generalistas: imagen personal para mujeres negras, eventos relacionados con África y la afrodescendencia en España, estilo de vida saludable.

También doy charlas, ponencias y talleres (lo de speaker es por esto). Y, si encarta, hasta presento eventos. En las charlas suelo hablar del trabajo de identidad que algunas mujeres hacemos cuando empezamos a cuidar de nuestro pelo natural.

Ahí es donde me siento cómoda hablando de lo que me gusta. Aunque entonces vienen los señores panafricanistas a llamarme negra domesticada, Tío Tom y a decirme que lo que hago no sirve para nada a la lucha y al movimiento negro. Un día me quitarán el carnet de negra. Lo veo venir. O tal vez nunca me lo dieron, a saber.

Ahora, después de seis años dando la brasa en mis propios medios, tengo la posibilidad de dar la brasa también aquí, en Locas del Coño. A veces siento que es una responsabilidad abrumadora, pero luego pienso que lo único que pretendo es compartir mi punto de vista.

La verdad es que me pareció genial recibir la invitación para formar parte del nuevo equipo de LdC. ¿Por qué? Fácil: porque las voces de las mujeres negras son necesarias en el feminismo. Por sisterhood (no, no voy a llamarlo sororidad cuando el término lo popularizaron las feministas negras). Por eso.

Porque si hay que hablar sobre afrofeminismo (y sí, hay que hablar) es mejor que lo haga una mujer negra. Porque, finalmente, quienes tenemos la experiencia sobre lo que es ser mujer y negra somos nosotras, las mujeres negras. Es tan obvio que da risa, ¿verdad? Bueno, pues a veces nada es tan obvio como parece.

Así resulta que muchas veces me encuentro, como mujer negra, a mujeres blancas feministas y a señores blancos de todo tipo y condición (de izquierdas, de derechas, del centro y p’adentro) explicándome qué es y qué no es racismo, qué conductas son racistas y qué conductas no lo son y qué debe/puede ofenderme y qué no.

Pero es que también tengo que encontrarme a hombres negros que pretenden definir mi activismo y mi posición dentro del movimiento negro, y vienen a decir qué actividades suman a la lucha y qué actividades no, y a decirme que el hecho de que yo ponga el foco en la imagen personal de las mujeres negras no sirve de nada. Y lo dicen porque como hombres no saben lo que es ser mujer negra y estar sometida a la esclavitud estética y al apartheid estético. Doble opresión: fucking awesome combo.

Al final, esto es más fácil: no estás en mis zapatos, así que no sabes por dónde me aprietan (for my dear white people), y que mi activismo no sea exactamente como tú quieres, no implica que no sea activismo (for my black brothers).

¿Qué voy a hacer aquí? Pues hablar de las cosas que me afectan como mujer negra; pero no me voy a limitar a eso. También voy a hablar de las cosas que me afectan como madre; pero es que también puede que hable de las cosas que me afectan como mujer negra y madre de niñas mestizas.

Ésta es mi realidad y quiero hablar de ella. ¿Por qué? Por un lado, para ayudar a aquellas mujeres que en alguna ocasión hayan vivido situaciones similares a las mías (igual, si eres blancx, no te lo vas a creer, pero somos un montón).

Por otro lado, quiero hablar de mi realidad porque, aunque no sea la tuya, queride lectore, me gustaría acercarte a ella y que, por una vez, cuestiones también tus planteamientos, no solo los míos. Quiero que conozcas mi realidad, y que seas capaz de empatizar conmigo. Y lo voy a hacer contándote las cosas como las siento, sin victimismo, aunque puede que con algo de rabia algunas veces.

Así que siéntate, relájate y disponte a leer planteamientos que posiblemente te escuezan porque, como dice mi querido amigo y fotógrafo Rubén H. Bermúdez, escribir sobre racismo es violento.

Solo desde ese lugar, desde el que mis vivencias o mis sentimientos te resulten molestos, podrás revisarte -si quieres-, deconstruirte y convertirte en aliade de la lucha afrofeminista.

Hola.

Desirée Bela-Lobedde

About Desirée Bela-Lobedde

20 thoughts on “Loca del coño y negra

  1. no puedo esperar a leer más posts, ¿cual es tu canal de youtube? Me has recordado un poco a una amiga mía, su padre es vasco y su madre cubana, y muchas veces ha tenido que aguantar comentarios del tipo “ya, tendrás la nacionalidad, ¿pero de donde eres realmente?”
    Un saludo.

  2. Desde mi humilde opinión, el feminismo, si no es interseccional, no es auténtico feminismo. Estaré atenta a tus aportaciones a LdC, estoy segura de que voy a aprender muchísimo de ellas.

  3. Muy buen artículo y las felicito por tan ardua labor. Es increíble como algunos creen comprender el racismo desde una perspectiva acomodada, cuando somos nosotros, los negros, los que definimos en carne propia esa palabra. Sigan así

  4. Un gran aplauso te mando, y mucho áni.o que seguro que en muchos MUCHOS momentos falta.
    Como mujer blanca feminista, me interesa mucho todo lo que puedas contar, asi que bienvenida!

  5. Hace casi diez años trabajé una temporada en un Superdrug en el mismo centro de Londres. Una mujer negra entró en la tienda y me preguntó si teníamos maquillaje para piel negra. Le dije que no (porque no teníamos). Insistió en verlo por ella misma y la llevé hasta el muestrario, donde comprobó que yo decía la verdad.
    Corría el año 1999 y recuerdo ese momento como uno de los más embarazosos de mi vida. No era culpa mía que no hubiera maquillaje para pieles negras igual que no era culpa mía que no hubiera otras mil cosas, pero fue la primera vez que me di cuenta de verdad de la buena de que el mundo es blanco. Esta hecho por blancos para blancos. Así que allí nos encontramos dos mujeres de razas diferentes, impotente una y frustrada (o cabreada, vete tú a saber, que los sentimientos son personales e intransferibles), porque Gran Hombre Blanco, había vuelto a no hacer una de las suyas.
    Vamos, que me alegro de que vayas a escribir aquí. Te seguiré encantada. Hay mucho que aprender y yo soy una esponjita.

  6. Hola Desire , me ha parecido genial todo lo que has escrito, te voy a seguir porque tu discurso es muy interesante , yo al igual que tú soy una mujer negra , española de nacionalidad pero de origen cubano y me siento orgullosa de ambas cosas tengo un blog de Moda relacionada con la imágen personal pero en mi caso va dirigido a cualquier público, aunque mi objetivo al crearlo era destinarlo a mujeres negras latinas pero tuve más aceptación haciéndolo más global. Estoy de acuerdo en muchas cosas que escribes y en otras tengo mi propio criterio pero eso es lo fascinante de los blogs , poder llegar a interactuar dialecticamente con otras personas desde el respeto . Saludos y te sigo.

  7. Pues me parece estupendo y muy interesante, de gran ayuda para [email protected] Tu lectura es fresca, reivindicativa y real. Me encanta como transmites respeto y lucha. Como invitas a la reflexión en todo momento, porque tu así lo sientes y así deseas expresarte y llegar al seguidor/a. Estoy de acuerdo que nadie calza tus zapatos, por lo tanto nadie debe medir que es lo que ofende, o no, a otra persona, los sentimimientos y emociones son únicos y personales, sin medidas. Me emociona leeros enormemente siempre a todas. Ver la fortaleza que el denominado sexo débil muestra, la lucha por hacerse hueco. Mujeres. Reales. Hoy admiro de qué forma lo haces tú, mujer negra madre budista y afrofeminista. Coincido y creo acertadísimo que para hablar de ello, para trasmitirlo de esta forma que tú lo haces, hay que haberlo vivido. Porque existe, hay que decirlo.Y felicidades por el modo en que lo haces!
    Un saludo a todas, sin olvidarme de ninguna mujer que de una manera u otra formais parte de esto, en silencio o no. A todas.
    Firmado
    Una madre blanca catalana de dos niños mestizos.

  8. Me parece muy bien que hables del mundo como tú lo ves. Desde la perspectiva de una española negra, mujer y madre. Hace falta más gente que simplemente nos permita ver la realidad de quien es “distinto”, aunque al final todos nos enfrentamos al mismo problema: ser persona en un mundo de etiquetas limitantes.
    Gracias por compartirlo.

  9. Solo te has presentado y ya tengo mil ganas de que me enseñes todo lo que sabes, para poder apreciar mejor el mundo desde otra perspectiva, como tú dices, muy necesaria. Espero ansiosa poder aprender más!! Un saludo 😀

  10. Désirée, los hombres, los blancos, los ricos, los pobres, transexuales o no transexuales, adultos o niños, etc, todo el mundo, tiene derecho no solo a tener opinión sino también a expresarla. Y puede tener más o menos razón se trate de lo que se trate. Incluso si es un negro, varón, heterosexual, agnóstico, doctorado en sociología y psicología, opinando sobre mujeres blancas musulmanas lesbianas analfabetas, y al revés.

    Dicho esto, en lo que supongo estarás de acuerdo a pesar de una queja/generalización tuya, voy a dar mi opinión, crítica, sobre algo que dices.

    Tú no eres española porque tus padres fueran ciudadanos de una provincia o colonia española, ni porque hayas nacido en Barcelona. Eres española porque te sientes española y te da la gana de ser española. Eso es lo que te convierte en española, no tu pasaporte, DNI, o legislación de 1950, 1978, ó 2017.

    Justificar tu españolidad con la vigencia en el pasado de un estatus colonial de Nueva Guinea es casi como reivindicar el colonialismo. No, Nueva Guinea NUNCA fue española. Estuvo dominada por España, eso es todo. Ese accidente histórico te convierte hoy en española de rebote. Eres 100% española como el que más, pero nunca reivindiques un pasado colonial. Yo no lo haría, vamos.

    Mis padres, abuelos, etc., también nacieron en una colonia española, y como tú, soy de Barcelona, y eso NO me convierte en español. Me convierte en catalán, ansioso por dejar de ser una colonia española. Ya ves: mi identidad y mis derechos NO dependen del estatus de mi país en tiempos de mis padres y abuelos. No depende del estatus actual de mi país, que sigue siendo el mismo, tampoco. Depende de mis sentimientos y de mi voluntad, de la existencia y voluntad continuadas de mi pueblo. En cualquier caso eso es lo que voy a reivindicar siempre y lo que me guiará siempre. Ser yo, y ser libre. No ser lo que me digan que tengo derecho a ser y sentirme.

  11. La mayoría de las personas piensan que el mundo tiene que ser de cierta manera y cuando no encaja en esa idea preconcebida se desconcierta y se frustran se trata de fluir con el cambio con las contrariedades y las contradicciones

  12. Las locas del coño… gran nombre! Me alegra Desiree leerte en este espacio puede ser una gran oportunidad para ayudar a desmontar la excesiva carga sexual que se nos achaca a las mujeres negras. Te atreverás por alli? Es justo y necesario! Buenas vibras. Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *