Las 11 diferencias entre los machotes rancios y los hombres mínimamente decentes

Una compañera me ha hecho llegar uno de los artículos más rancios y machistas que he leído desde la última vez que leí a Enric Vila. El artículo se titula “Las 11 diferencias entre las mujeres inmaduras y las mujeres maduras” y viene acompañado de esta imagen.

Dicen que las feministas odiamos a los hombres, pero no es cierto. Odiamos a algunos hombres, a los machotes rancios. Pero, ¿en qué se diferencian los machotes rancios que escriben esta bazofia de los hombres mínimamente decentes?

Cómo diferenciar a un machote rancio de un hombre mínimamente decente

Al parecer, existen algunos hombres inmaduros en el “mercado” quienes, sin importar su edad, todavía viven en el siglo XIX.

Los machotes rancios y los hombres mínimamente decentes piensan y viven de manera diferente, ya que interactúan con el mundo desde otra perspectiva. Unos escriben artículos machistas como el que hemos comentado y otros no piensan que las mujeres tengamos que hacer de los hombres el centro de nuestras vidas y aguantar cualquier cosa con tal de “retenerlos”.

Los primeros maltrataran a todas las mujeres de su entorno en serie, mientras que los segundos seguramente tengan la oportunidad de ser buenas personas.

Estas son algunas de las conductas que diferencian a los imbéciles integrales de los hombres mínimamente decentes.

1. Control

Los machotes rancios piensan que las mujeres están obsesionadas con controlar a los hombres, porque se han creído el mito patriarcal de que nuestra única aspiración en la vida es el matrimonio.

Los hombres mínimamente decentes saben que las mujeres no viven esperando a que les caiga un anillo en el dedo, como el tío del anuncio de Donuts.

2. Vocabulario

Los machotes rancios usan términos como zorra, guarra y feminazi. Los hombres mínimamente decentes saben que no deben usar insultos sexistas y que no viven en un Hembrismo.

3. Tiempo

Los machotes rancios creen que todo su tiempo libre es suyo y cargan la responsabilidad de los cuidados y el trabajo doméstico en su pareja. Los hombres mínimamente decentes seguramente también, aunque menos.

4. Perdón

Los machotes rancios creen que su pareja debe perdonarles instantáneamente cualquier cosa, sin trabajarse ni hacer ningún esfuerzo para compensar o redimir a su pareja. Los hombres mínimamente decentes saben que las heridas pueden tardar en curarse y no culpabilizan a su pareja por ello.

5. Miedo

Los machotes rancios tienen miedo de abrazar a sus colegas, por si piensan que se ha vuelto “maricón”. Los hombres mínimamente decentes también, pero no usan la palabra “maricón” como insulto.

6. Diferenciar

Los machotes rancios ignoran a su pareja cuando dice “no” o se resiste a tener sexo. Los hombres mínimamente decentes no violan.

7. Venganza

Los machotes rancios publican vídeos y fotos íntimas de sus ex’s en internet por despecho. Los hombres mínimamente decentes saben que eso es delito.

8. En el Amor

Los machotes rancios tienen miedo a la responsabilidad y huyen de la intimidad y la proximidad emocional para no tener que hacerse cargo de las tareas de cuidados que una relación requiere. Los hombres mínimamente decentes saben responsabilizarse de las tareas de cuidados cuando se implican en una relación afectiva.

9. Hogar

Los machotes rancios piensan que las obligaciones del hogar no van con ellos y se quejan cuando su pareja les exige. Los hombres mínimamente decentes no siempre hacen el 50%, pero no se quejan cuando se les reprocha.

10. Planes

Los machotes rancios esperan que estemos libres en el último momento incluso el día de nuestro cumpleaños. Los hombres mínimamente decentes respetan tu tiempo y hacen planes con cierta antelación.

11. En la cama

Los machotes rancios te coaccionan llamándote inmadura si no haces lo que a ellos les parezca. Los hombres mínimamente decentes no violan.

Extra

Los machotes rancios entrarán a trolear a la sección de comentarios. Los hombres mínimamente decentes lo compartirán.

Lidia Infante

About Lidia Infante

Psicóloga y profesional del marketing y la comunicación. Me río en la cara del patriarcado. Sobornable mediante café, Nutella y cachorritos. Siempre dispuesta a montar un comando SCUM. A veces le hago spoiler a la gente sin querer.

36 thoughts on “Las 11 diferencias entre los machotes rancios y los hombres mínimamente decentes

  1. No estoy de acuerdo con lo que dices, aunque el “los hombres mínimamente decentes también, aunque…” me haya arrancado más de una sonrisa. Por lo demás, tu concepto de hombre mínimamente decente me sigue pareciendo rancio. Tenemos la obligación, no ya de aparentar que somos iguales, sino de interiorizarlo.
    Aún así, habrá alguno que piense que pides mucho, aunque otros pensemos: “conformista”… pero ¿Quiénes somos para juzgar?

      1. Porque está claro que absolutamente todos y hasta el último de todos los hombres del planeta Tierra sólo pueden acercarse a ser “mínimamente decentes “para vosotras (pluralizo ya que tú lo haces). Es encantador que nos metas en un saco y nos pongas a todos una etiqueta “mínimamente decente” que ya por su propia construcción hace que nuestro grado de decencia sea “Tan pequeño en su especie, que no lo hay menor ni igual”

        A lo mejor es sólo por hacer la gracia pero en esto que escribes, haces dos cosas. Poner una etiqueta (cosa que creo que no os gusta demasiado) e insultar. Seguro que si yo te llamo a ti “mínimamente cualquier cosa” tendríamos nuestros más y nuestros menos. Pero, tranquila, no he venido aquí a eso.

        Y, de verdad, cambia el chip, a muchos hombres hace mucho que no nos importa abrazar a nuestros amigos porque nos de miedo que nos llamen “maricones”. Pero bueno, supongo que eso sería ya ser demasiado decente. Quita, quita.

      2. Por favor, señálame en qué parte he dicho que solo puedan existir los machos rancios y los hombres mínimamente decentes. Yo puedo darte el numero de una buena psicóloga que te explique por qué te has dado por aludido.

      3. sería correcto, el que incluyeses una lista de atributos en los cuales se mencione, las características del “hombre mínimamente decente”, y de ser posible, de donde surgen estas métricas, lo que permitiría un consenso entre tus lectores.

  2. Mola mucho el artículo, pero quilla, hay una cosa que me ha dolido: el punto 5. Con lo que nos gusta en Cádiz eso de abrazarnos entre colegas y saludarnos y despedirnos con dos besos independientemente del género, y resulta que no aparecemos en ninguna opción. Mu mal, ¿eh? no te lo perdonaré nunca 😉

  3. Estando de acuerdo esencialmente con el contenido del artículo y atendiendo a que replique la estructura de otro artículo de signo abiertamente alejado de éste, me gustaría agregar que lo de que «Los machotes rancios te coaccionan llamándote inmadura si no haces lo que a ellos les parezca» también lo hacen contra otros varones.
    A mi juicio no se trata necesariamente de que vayan contra quien sea de otro sexo tanto como de que vayan contra «todo bicho vivente» —sí digo bien lo de bicho viviente— que no haga lo que al machote rancio de turno se le antoje, llegando al extremo de matar asnos a puñetazos, pasando por ahorcar perrros y apalaear todo lo que se mueva [y hasta si no se mueve, también]; ¡como para esperar que esas malas bestias se comporten como seres humanos con los seres humanos humanos!

    1. me encanta tu comentario, los “macho-man” no solo no respetan a las mujeres, si no a todo lo que “no este a su altura”, somos [email protected] cosas para su propio uso

      1. Subscribo al ciento por ciento tu comentario.
        Me encanta los del «para su propio uso». Has puesto en pocas palabras lo que pienso y no he sabido expresar. Gracias.

        ¡La de risas que nos podríamos echar tú, yo y unos cuántos más si desarrollásemos lo del «que no esté a su altura»! Que es un concepto que daría para mucho.

        Un cordial saludo para todo el mundo que tenga la sensibilidad de pasarse por estas páginas.

  4. Hola, es la segunda vez que dejo un comentario en un post de Locas del coño y que lo elimináis. No he sido maleducado ni grosero, no he ofendido a nadie, ni siquiera estaba en desacuerdo con el post, sólo he hecho un comentario sobre algo que me ha parecido importante señalar. Creía que esta web era otra cosa pero veo que, como tantas otras, no aceptáis comentarios críticos. Vosotras veréis, me parece curioso hablar de libertad e igualdad utilizando censura.

    1. Lo que me parece realmente flipante es el concepto que tenéis algunos de que “si está en Internet, es libre y si se tercia, mío”. Este blog es privado, llevado por personas a las que *sí* les pertenece. Vamos, que no es una ONG, y al igual que tú pondrías el grito en el cielo si tú invitas a alguien a tu casa pero te arrasa la nevera sin preguntarte, aquí se puede decidir qué se publica o no sin rendir cuentas a nadie. Y si no te gusta, te montas tú un blog y lo expresas, pero no se le da la brasa a otros por un derecho autoproclamado que no tienes, para empezar.

  5. Lo bueno es que hay hombres decentes, no mínimamente decente. Son los menos, pero existen… y eso me hace feliz! Que ellos se deconstruyan para no oprimir voluntariamente o en acciones directas is biuriful <3

  6. Referente a tu respuesta a Ivan, no crees incorrecto o contradictorio el termino “hombre feminista”? Yo usaría mas por ejemplo “hombre que apoya al feminismo”, pues creo que la lucha por la igualdad de genero debe ser liderada por mujeres y apoyada por hombres, para no quitar mérito a estas. Es como si en la batalla de bailen, las tropas españolas hubieran sido lideradas por un francés aun cuando el enemigo es Francia(no se si me explico bien o si sueno facha, no es mi intención). Si estoy equivocado, ruego por favor me disculpes y corrijas para intentar mejorar en un futuro. Muchas gracias.

    1. El enemigo no son los hombre, el enemigo es el machismo y contra eso debemos luchar todos, hombres y mujeres!! Si apoyas la causa y luchas contra eso eres feminista, independientemente de que seas hombre, mujer… whatever. Apollar al feminismo es ser fminista! 😛 (almenos yo lo veo así).

  7. Pues… siento el corazón contrito…mínimamente decentes… pero qué se hace. Cierto todo. Los hombres mínimamente decentes, muy escasos, no están todo el tiempo diciendo cómo hacer mejor las cosas.Los otros, van haciendo ponencias sobre todo: la compra del mercado, el orden en la casa, la forma de resolver el conflicto familiar, la estrategia laboral, los movimientos y posiciones correctas en la cama, los políticos de turno, las estrellas de cine, etc, etc…. Finalmente uno se duerme con tanta disertación.

    1. ¡Exactamente eso es!: «VAN HACIENDO PONENCIAS».

      Se meten en tu casa, se meten en tu vida y te van poniendo el espejo del baño como se les antoje a ellos [¡y que no se te ocurra volver a ponerlo a tu propio gusto en tu propia casa, que te lo vuelven a cambiar!]; a la que te descuides, te ponen a su gusto los muebles de tu casa aprovechando que tú estés en el trabajo; y como no les pares los pies, te dicen qué decisiones tienes que tomar [¡las suyas!] y cómo tienes que vivir tu vida [como ellos dispongan], y hablan con tus vecinos en tu nombre sin tu permiso y se erigen en portavoz tuyo a tus espaldas.

      Y como se te ocurra pretender hacerles ver buenamente que estén «meando fuera del tiesto», que las riendas de tu vida las llevas tú y sólo tú [no ellos], te reprochan que tú estés equivocado, que haces mal por no pensar como ellos [porque ellos no contemplan más que su pensamiento único] y menosprecian [cuando no abiertamente desprecian] tu criterio propio, tu propia individualidad, tu propia existencia natural.

      Te toman como una extensión de sus personas, que no debiese —¡oh, sacrilegio!— sino obedecer sus sacrosantos caprichos caramelizados de rector proceder. ¡¡¡Como si se lo creyesen ellos mismos!!!

      Se creen los dueños de la creación y no se les cae de la boca la palabra OBEDIENCIA [hacia ellos].

      Pues con ello yo no me duermo; eso me indigna, me subleva, me impulsa a combatir, a rechazarlo y a estirarme para respirar aire fresco.

      ¿Qué talla humana gastarán semejantes individuos pagados de sí mismos?

  8. Hay que interiorizar la igualdad como algo natural, practicarla sin necesidad de pensar en ella, y basar siempre las relaciones en la seducción y no en la imposición. Y no sólo las de pareja. Buen artículo.

  9. Muy bueno, aunque no leí el artículo que provocó este (voy a ello). Conocí a algunos machistas rancios a lo largo de mi vida; por suerte (o lo que sea) llevo 35 años con un hombre más que decente que no tiene reparo en besar a otros hombres ni hace nada de lo que figura en la lista. ¿Debo sentirme afortunada? Supongo que sí, aunque para mí su comportamiento sea el normal.

  10. Acabo de leer el artículo del memo ese. Vaya por Dios! Ahora resulta que debo ser inmadura porque no tengo la menor intención de compartir esa sarta de sandeces.

  11. Me gusta al articulo, porque acentua muchas de mis contradicciones. Aunque yo entienda, acepte que unna relación debe fluir en ambas partes, que las responsabilidades familiares y del hogar son de ambos, que una relación es lo contrario a posesión. Que la violación es una aberración. Que mostrar los sentimientos no me hace menos persona ni vulnerable, que eduque a mi hijo y a mi hija en iguadad pero respetando sus diferencias. Que entienda que la mujer, esas con las que trabajo o tengo relaciones sociales no tengo que tratarlas con condescendencia, lastima, prepotencia o superioridad, como no lo haría con un hombre. Pero aún así, sigo sin poder reprochar eso a un amigo, sigo sin poder de dejar de reir segùn que gracias auque a mi no me la hagan. Sigo sin poder ser ser menos egoista y a veces pensar que mi pareja se encargará de algo, dándolo por echo, sin preguntarle.
    No, no me entendáis mal, no penseis que voy de eso que llaman aliado, o de los que dicen que se han puesto las gafas moradas, y mucho menos me voy a considerar feminista. Simplemente soy un hombre viviendo en continua contradicción, y cuando lee artículos como este se le acentúan. Gracias por ello.

    1. Creería que eso se debe a que todavía no logras “enfrentar” al machismo que te rodea. Entiendes que no es el camino, pero hay que pasar a los hechos. Me alegra al menos que lo consideres.

  12. NECESITO VOLVER A TENER UNA OPINIÓN FAVORABLE SOBRE EL GÉNERO MASCULINO. O serà mejor que vaya aceptándome asi, tan poco dispuesta a dejar que me taladren de nuevo sin piedad ni consideración, sin la esperanza de sentir a mi lado a un hombre medio decente.

  13. Excelente respuesta a ese despropósito de artículo, y es una suerte que aparte de “hombres mínimamente decentes” haya muchos que van más allá de los mínimos y valen la pena para entrar en tu vida como pareja, amigos, amantes, compañeros de viaje… ojalá cada día encontremos más.

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