Transmisoginia en la respuesta de Isa Calderón a Pérez-Reverte

No sé a qué estábamos esperando para publicar esto.

Probablemente haya sido una equivocación hacerlo tan tarde. Y lo primero que queremos es pedir disculpas por ello. A continuación explico el motivo:

La tendencia habitual entre feministas es la de centrarnos en los errores o el daño perpetrado por señores. La autocrítica nos la decimos entre nosotras. Nos espetamos toda clase de improperios. Los machitrolls se sientan a comer palomitas leyendo nuestras peleas. Sin embargo no solemos publicar artículos en los que hablemos claramente de algo que una mujer, una feminista, haya hecho y vaya en contra del “si tocan a una, nos tocan a todas”. Y eso, tristemente, ocurre.

Hace exactamente una semana, el 9 de mayo, Isa Caledrón publicó un vídeo  repuesta a un relato de Arturo Pérez-Reverte que, como de costumbre, era espantoso.

El vídeo en cuestión empezaba siendo una muy buena crítica. Era divertido y le recordaba al señor en cuestión, que lo de rebelde con causa… no era una alternativa, dada su posición.

Todas disfrutábamos viendo a Isa de nuevo, con su histrionismo habitual y su peculiar cadencia al hablar, su prosodia burlesca a la tradicional y pomposa forma de declamar la poesía lírica.

Hasta que, de pronto, se abrió una grieta en el dique. Curiosamente fue una de las partes de su performance que más risas suscitó entre algunas personas, pero para muchas otras aquello supuso un navajazo en las costillas.

 

Transmisoginia

Fue momento exacto en el que Isa pronunciaba las palabras: “Si yo tuviera un rabo de aquí a San Sebastián de Los Reyes y unos cojones como campanas, como tú, no me habrían echado…

Ocurre que muchas mujeres trans, con su rabo, se quedan pensando: “Hostia, pues a mí no me aceptan en muchos lugares precisamente por ser trans”, o quizá: “Pues yo no me atrevo a ir a la playa precisamente por tener ese rabo” o: “Caramba, a mí de momento este rabo me ha traído transmisoginia y no beneficios en comparación con las mujeres cis”, etc…

La pregunta es ¿de verdad Isa Calderón cree que tener un rabo y dos cojones como campanas sería lo que acabaría con la misoginia que sufre?

Lo cierto es que como se pensó que, efectivamente, podía haber sido un “error” y que quizá querría disculparse con las mujeres trans a quienes había ofendido, hubo quien se atrevió a decírselo. Esto fue lo que ocurrió:

 

 

 

 

 

¿Por qué Isa Calderón sencillamente no se disculpó y asumió que había hecho un comentario transmisógino?

Si es que es algo que aprendemos desde siempre. Negar la transmisoginia es como negar el racismo o el haber crecido en un sistema patriarcal. Decir: “No voy a dejar que se me acuse de algo que no soy” es negarse. No era una acusación. Era una llamada de atención desde el dolor. No hace falta acusar a ninguna persona cis de tener conductas  transmisóginas para que se sepa que las tiene. Las tiene y punto. Yo no soy cis y las tengo.

Sólo queda escuchar, disculparse y aprender

Yo creo que si la actitud de Isa Calderón hubiese sido más humilde. Si hubiera aceptado la crítica, todo esto no hubiese ocurrido. Porque si tienes un privilegio sobre alguien y haces un comentario, desde ese privilegio, que varias personas oprimidas te señalan, de verdad, sólo te queda aceptarlo.

Ponerse chula y decir cosas como “sufres porque te da la gana” a esa persona que sufre transmisoginia a diario, no es sororo. No es forma de responderle  a alguien que se expone y hace un esfuerzo y un trabajo emocional para explicarte por qué tu comentario es hiriente y transmisógino.

Yo la he cagado muchas veces. Y me ha costado mucho ver mi error. E incluso me ha jodido admitir mi error. Pero es que no se trata de orgullo. Se trata de no oprimir. Y de que si no se quiere ser oprimida por señores, pues oprimir a otras mujeres no es una opción. Sea de forma consciente o inconscentemente. Y si es inconscientemente, pues cuando se da el toque, toca revisarse, darle una vuelta o quince o las que sean.

 

Revuelta de mujeres trans en Stonewall en junio de 1969
Revuelta de mujeres trans en Stonewall en junio de 1969

 

Hablar desde el privilegio

Lo que desde luego no toca es querer seguir manteniendo ese privilegio cis y utilizar excusas como “pero ya se entiende lo que quería decir” o “pero se nota que yo me refería a”. Si tanta gente lo ha entendido de otra forma, Isa, no estaría tan claro, ni se entendería tan bien. O quizá, no tiene por qué entenderse así y lo que pasa es que hay que empezar a hablar deshaciéndose de esos privilegios.

Es como si una persona blanca se refiere a una cera de color carne y le están leyendo también personas negras. Lo lógico no sería que esas personas le preguntasen: “¿De qué carne?” y la persona blanca respondiese: “Bueno, ya se entiende”. No. No se entiende. Y si se sobreentiende que el color carne es un rosado blanquecino, desde luego, se habla desde un privilegio.

En el vídeo respuesta a Pérez-Reverte tú explicas esto perfectamente. Él hace una supuesta broma y resulta que nadie la habíamos entendido. Sólo él y quienes son como él.

Como en este caso, por lo visto.

 

A continuación podéis leer el…

MANUAL DE SISTERHOOD DE LAS FEMICISTAS

Es un manual muy sencillo porque se trata únicamente de obviar cualquier eje transversal de opresión:

1. Si nos tocan a una (mientras ésta sea una muchacha cis, blanca, neurotípica, no choni…) nos tocan a todas.

2. Negar el paréntesis anterior.

3. Negar  que se niega el paréntesis anterior.

4. Ofenderse por lo del paréntesis del punto 1 y por el hecho de que se haya negado.

5. No negar el paréntesis PERO.

 

Hay más puntos pero creemos que un buen manual necesita su propio espacio. Su propio artículo.

 

Mención honorífica

No podía faltar, si hablamos de transmisoginia, una de las feministas más conocidas de todo el tinglado twitero.

No vamos a dedicarle un artículo (no ahora) porque éste ya tiene musa. Pero querida Barbijaputa… te tenemos en nuestros corazones:

 

 

 

 

 

 

 

 

Li Kaczynski

About Li Kaczynski

Creo que este espacio siempre me ha sobrado porque es casi lo único que siempre me deja speechless. Tampoco sé restar o dividir en los captchas y siempre cambio hasta que sale suma o multiplicación.

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