Queridos señores cómicos de esta España mía, esta España nuestra

 

Sabíamos que este momento llegaría, señores cómicos. Estábamos esperándolo, en realidad. Era cuestión de tiempo que nos tocase. Desde los Goya y los zapatos de tacón estaba la cosa… ¿verdad? Ahí pendiendo de un hilo. Don Absurdo Pérez-Retrete también se ha estado esforzando bastante en conseguir que se diese este encuentro. Era, definitivamente, una cita que teníamos pendiente y que andábamos retrasando no sé por qué.

Pero hoy, por fin, nos sentamos ante vosotros y os hablamos directamente.

¡Qué nerrrvios!

Quisiera empezar comentando los acontecimientos que han precipitado que os escriba. Obviamente conocidos por todo el mundo porque han corrido como la pólvora.

Lo de Dani Rovira y la marquesina de Intimissimi

El cómico (y actor e influencer) sube a su Instagram la foto de Irina Shayk para Intimissimi y habla de lo preciosa que es y de cómo otros también hacían lo propio y de cómo la pareja (parece que una mujer) reprende a su parejo por mirarla, etc… A partir de aquí se arma la marimorena y se entra en conflicto por el tema del machismo.

SPOILER: Dani, no pasa nada por mirar esa marquesina, te lo juro. De hecho, todo el mundo la miramos. Todo el mundo vemos a Irina Shayk y flipamos. Es muy guapa. No hay problema en eso. Mirar un poster no es machista.

El problema comienza cuando el el texto original de Dani Rovira hay tintes machistas y se le llama la atención. Obviamente habrá quien le llame la atención de forma más educada que otra. Habrá quien le amenace de muerte o le diga que debe ir a la cárcel por ello. Eso es un sinsentido. Pero lo que nunca debe escaparse es el fondo: “Hiciste comentarios machistas”. Si tanta gente te lo dice, sencillamente, discúlpate y ya. Sin embargo, Dani Rovira decidió bromear sobre el machismo: “Cuidado con hacer una foto de una marquesina no vaya a ser que te tilden de machista”. Se suceden las respuestas y otro comentario desafortunado más. Más quejas. Otro tuit.

¿Era necesario? Obviamente no.

Al final, y tras una avalancha de quejas (justificadísimas) e, imagino, amenazas (que no comparto), llega la disculpa en un par de tuits y la edición del texto.

 

 

 

Se agradecen las disculpas.

Sin embargo, hay algunas frases de este texto que merecen ser analizadas:

Me siento un poco menos libre de unos años a esta parte

Verás, Dani. Ejercer tus previlegios de hombre sobre las opresiones de otras personas oprimidas toda la vida, y, de pronto, darte cuenta de esos privilegios y renunciar a ellos (si es que decides hacerlo), no es perder libertad, es respetar y no oprimir.

Te pondré un ejemplo que te será muy cercano: Los animales.

Los animales no han tenido jamás derechos. Tampoco es que tengan muchos ahora, pero tú, concretamente, eres un gran defensor y activista por sus derechos. Y has decidido participar de muchas formas en ayudar a que sean rescatados, adoptados, etc… Eso es, Dani, porque has sido consciente de tus privilegios como humano sobre los animales y has decidido renunciar a ellos. Porque vivimos en una sociedad donde los animales viven a nuestra merced. Si tú decides tratarlos como a iguales y no torturar a un animal, es porque te has concienciado.

Pues hasta no hace mucho, las mujeres eran consideradas igual que animales. Y, de hecho, se sigue pasando miedo caminando por según qué lugares, llevando según qué ropa, etc… Nada que te diga es nuevo.

 

“Yo pienso seguir luchando a vuestro lado…
si me dejáis hueco…”

El hueco, Dani, hay que ganárselo. Para empezar no haciendo comentarios como estos ni equiparando ser mujer a llevar tacones. Por ejemplo. Un perro no se fía de ti, humano, si ha recibido muchas hostias de otros humanos, hasta que le demuestres que eres de fiar.

Y sí, me comparo con un perro porque no me molesta en absoluto. Lo somos. Somos animales. Tú también. Por eso deberías entender esto.

 

“Es la segunda vez que públicamente me han linchado por intentar “con cierta creatividad y humor” defender la igualdad entre sexos”

Y, curiosamente, siempre fueron hombres (tú con tu marquesina, e Iñaki Urrutia, J.J Vaquero y tú en los Goya) quienes decidieron que ésa era la forma graciosa, creativa y humorística de defender la igualdad entre géneros. O quizá me equivoque y contasteis con alguna mujer en el guión de los Goya a la que no se mencionó en ningún momento.

Hay que contar siempre con la parte oprimida para hacer humor que incluya a esa parte oprimida.

 

 

O mucho me equivoco, o repitiendo el mismo patrón no vas a obtener distintos resultados. Esto no lo digo yo, lo dijo Einstein, sólo que él a esto lo llamaba “locura”, y es terrible llamar locura a eso.

Sencillamente es no querer cambiar porque se está muy cómodo donde se está.

 

Lo que sucedió a continuación

Ignatius Farray, cómico provocador, conocido precisamente por su faceta de incendiario (nos gusta eso) se erigió defensor de Dani Rovira con Tweets y aportaciones varias en “La vida moderna”, el programa de radio donde participa junto a otros dos hombres, Quequé y Broncano, el presentador. Ninguna mujer. Sorpresa.

Twits como:

 

 

 

 

 

Claro. Puedes explicarle tú a una persona que sufre una opresión que no sufres qué opresión sufre siendo tú el opresor. NO

 

 

Bueno, bueno… si el chiste de Dani Rovira es el nivel de COMICIDAD en España, tampoco estamos tan bien, ¿no?

 

Pero me llama especialmente la atención una frase:

 

¿Entre las feministas no os dáis cuenta de que alguna se está columpiando un poco o sois como los votantes del PP que votan pase lo que pase?

Voy a tener que responder de forma más breve de lo que quisiera, y eso no me gusta, pero lo intentaré:

Ignatius, No existe un solo feminismo. Hay muchos. Y estamos constantemente peleándonos públicamente. ¿Podríamos decir lo mismo de los cómicos? Porque obviamente hay cómicos que no se soportan entre sí.

Hay quienes sabemos que hay cómicos que ponen motes a otros cómicos, pero no en plan colega, sino motes en plan burla, cómicos que plagian… y el resto de cómicos hablan de esos plagios.

Existe mucha movida entre la gente de la comedia.

¿Cuándo, Ignatius (y el resto) os empezaréis a pelear públicamente? ¿O sólo salís a a las RRSS para defender a los compañeros? Porque eso es, precisamente, lo que hace el PP. Eso sí es fascismo… y no del bueno.

Tengo sentimientos encontrados con esto. Por un lado tengo muchas ganas de soltar los motes que me sé, las movidas que conozco, el tema de los plagios, de gente que no soporta a otra pero que en TV o en radio, sonriente, habla de esa persona a la que detesta y alaba su trabajo. Esa gente que, quizá suelta un gazapo que sólo entienden los otros humoristas creando una atmósfera de desconcierto entre el público, que no sabe bien qué significaba eso, esa puñalada, pero vamos, pocas veces se ve a cómicos rajar de otros cómicos. Al menos en España.

Sin embargo, Ignatius, podrías cagar durante años varias veces al día sólo leyendo las hostias que nos metemos entre feministas. En público.

Eso, señores cómicos, es corporativismo

Lo cierto es que el corporativismo entre cómicos es mucho más obvio que entre feministas, asumidlo. Por aquello de no quedar mal, o de la imagen, no sé, vosotros sabréis, oye.

En este caso, defender a Dani Rovira, no ha sido sino eso, una muestra de corporativismo muy burda (que ni siquiera le pega a tu personaje). Bien es cierto que la has disfrazado de lo tuyo, sí, con la camiseta de zara y esas mierdas, pero lo único que hacías era defender a tu colega o cagarte en el Feminismo.

Teniendo en cuenta que él mismo se había disculpado y había pedido pedagogía, pues todo ese ataque al feminismo, sobraba.

En serio… dejadlo. Parad de decirnos qué es o no feminismo y a la vez prohibirnos decir qué es o no humor.

El tema de “niñatas quinceañeras“, aparte de edadista, deja claro que probablemente no tengas ni idea de la edad a la que las chicas empiezan a sufrir agresiones sexuales y acoso. Que algunas no sepan expresarse de forma correcta, no les quita razón.

Lo de “sus madres tuvieron que aguantar al Fary“… sí. ¿Y? ¿Tenemos que aguantar las machistadas de Dani Rovira o de quien sea (las tuyas, por ejemplo) porque son más suavecitas? La respuesta es NO.

Creo recordar que tú mismo dijiste algo parecido en “Loco Mundo” al hablar de los sudamericanos. Decías precisamente que tú podías hacer bromas sobre los sudamericanos porque tú prácticamente lo eras.

 

Queridos señores cómicos españoles de mi alma

Tengo tantas cosas que deciros… De verdad, ni siquiera os hacéis una idea. No me cabe todo aquí. Este post sería extensísimo. Me gustaría hablar con vuestras compañeras cómicas, copresentadoras, compañeras de programas de radio, etc… y saber cuántas veces (no “si alguna vez”) han sentido que su presencia era meramente decorativa o para cumplir con la cuota. Para que luego vengáis a quejaros porque se os exija más conciencia de privilegios y menos conciencia de cómico/artista.

El humor, como ya dije en su momento, depende de hacia dónde vaya. Y si te ríes de la parte opresora, bien, pero si te ríes de la parte oprimida, pues no.

“El humor, hacia adentro y hacia arriba, si no, es opresión”, como dice Brigitte Vasallo.

 

Un beso,

Li.

 

Emma Stone en "Rumores y Mentiras", película en la que, por cierto, se la tacha de guarra por (supuestamente) acostarse con gente. Una película muy cómica que traza un paralelismo entre "La letra Escarlata" de Hawthorne (escrita en 1850) y sucesos "super cómicos" que ocurren en 2010.
Emma Stone en “Rumores y Mentiras”, película en la que, por cierto, se la tacha de guarra por (supuestamente) acostarse con gente. Una película muy cómica que traza un paralelismo entre “La letra Escarlata” de Hawthorne (escrita en 1850) y sucesos “super cómicos” que ocurren en 2010.
Li Kaczynski

About Li Kaczynski

Creo que este espacio siempre me ha sobrado porque es casi lo único que siempre me deja speechless. Tampoco sé restar o dividir en los captchas y siempre cambio hasta que sale suma o multiplicación.

2 thoughts on “Queridos señores cómicos de esta España mía, esta España nuestra

  1. Muy bien dicho. Menos mal que hay gente como tú, Li, porque si por mí fuera la educación se quedaba en casa y me liaba a hostias, que son el único lenguaje que entiende la mayoría. Gracias por hacer que tragarme esos impulsos merezca la pena. Se hacen menos amargos.

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