Yo creí que estaba loca

Empecé a creer que estaba loca, porque él decía que había gente que pensaba eso de mí, que él lo sabía. Empecé a creer que estaba loca, porque había elegido amigos que “me habían llevado por mal camino”. Empecé a creer que estaba loca, porque cada vez que él me lastimaba insultándome, elegía la autolesión para demostrarle lo mucho que me estaba haciendo daño. Empecé a creer que estaba loca, cuando empecé a contemplar el suicidio como forma de escapar al dolor.