No es culpa tuya

Por ese “Si vienes tan tarde no vengas sola, que te acompañe alguien” de mi padre cuando salgo de fiesta. Por los “hija que guapa vas, muy diva como siempre; pero bájate la falda” de mi madre. Por cada vez que me han tocado en una discoteca/fiesta/cualquier sitio.

Tu amiga te cuenta que ha sido violada, ¿y ahora qué?

Hay muchas formas de llevar una violación; cada una de nosotras ha ordenado sus emociones tras el suceso como ha podido o como le han ayudado, y ello provoca que cada cual lo afronte de una forma distinta. Puede que esté hablando de su violación con total naturalidad o puede que cada vez que saque el tema esté haciendo un esfuerzo por superarse, y en este caso, aquí van mis pequeños consejos:

Educación

El derecho al aborto en América Latina

Miles de mujeres tienen que arriesgar su vida para interrumpir un embarazo, usando elementos tan sórdidos como una aguja de ganchillo, una varilla de paraguas, el ácido de batería o pedazos de madera o antiparasitarios, todos ellos insertados por la vagina lo cual provoca graves lesiones, cortes y hemorragias. Sus posibilidades son: o bien morir desangradas o por una infección, o bien pasar medio siglo entre rejas falsamente acusadas de homicidio agravado . La última opción es suicidarse, la principal causa de muerte entre adolescentes, la mayoría embarazadas.

Si el feminismo ya no fuera necesario… Respondiendo comentarios machistas #1

el maltrato psicológico sea un arma que se pueda utilizar en otros ámbitos y de otras maneras no puede impedirnos denunciar y, por supuesto, priorizar esta lacra que es la violencia machista que, tal y como expone la ONU, es “un problema de salud global” que alcanza ya “proporciones epidémicas”. Por otro lado, esa violencia psicológica se desarrolla en gran parte a partir del concepto de amor romántico que nos inculcan desde pequeñas.

Simone de Beauvoir y Susana Thénon responden a Eduardo Galeano

En cada acto sobre violencia de género al que asistí siempre había un hombre que leía este texto de Eduardo Galeano: “Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.”

Cultura

De sangre y de moral: ¿qué hay de la menstruación?

¿Sabíais que, pese a que es muy frecuente, no es normal que la regla duela? ¿Sabíais que la menstruación no se limita a los días de sangrado, sino que es todo un ciclo? ¿Sabíais que este ciclo nos condiciona, nos da forma, nos da herramientas? ¿Sabíais que hay mucho detrás de los días de mala leche previos al sangrado? ¿Sabíais que la sangre menstrual cambia de color y de textura según lo que comemos, según nuestro nivel de estrés, según nuestro estado de ánimo? ¿Sabíais que la regla está demonizada y medicalizada? ¿Sabíais que existen terapeutas menstruales? ¿Y pedagogas menstruales? Hasta hace poco, yo no tenía ni idea.

Dogmas machistas: La brecha salarial no existe

Explicación de la brecha salarial. El sexismo como fallo del mercado. ¿En qué se apoyan para negar existencia de la brecha de género? En que hay leyes que prohíben la discriminación salarial. Ya, claro, y también hay leyes que prohíben la corrupción, ¿significa eso acaso que la corrupción no existe? Uno de mis argumentos favoritos para negar la existencia de la brecha salarial es el siguiente: Si las mujeres realmente cobraran un 20% menos, entonces las empresas sólo contratarían mujeres y así tendrían más beneficios. Si no lo hacen es porque no hay brecha salarial. En teoría parece lógico, ¿verdad? Solo que se apoya en una serie de premisas que no se dan en el mundo real

Saliva y género. El lenguaje condiciona nuestra mirada

Me preocupa el poco valor que se le dan a las palabras, al gran poder que tiene el lenguaje para representar la sociedad en la que vivimos y condicionar cómo pensamos, y que a éste hecho no se le de importancia. Desde que George Lakoff definió la importancia de los marcos mentales en ciencia cognitiva para condicionar el razonamiento analítico, no entiendo el empecinamiento en seguir repitiendo que el lenguaje es algo aséptico. Cuando la información que recibimos (los datos) no se conforman a los marcos inscritos en nuestro cerebro, nos quedamos con los marcos e ignoramos los hechos. Y, sin embargo, nos siguen bombardeando con que el lenguaje no nos condiciona, que no es más que una herramienta de comunicación socialmente neutra.