Baños públicos de género neutro

La mayoría de [email protected] cuando entramos a un baño público ni siquiera nos paramos a pensar en las infinitas implicaciones sociales que puede llegar a tener el simple y normalizado […]

De como me ayudó el feminismo a crecer y aceptar mi asexualidad

Vivía –vivo- en una sociedad hipersexualizada donde se espera una continuidad de tus actos, donde no cabe la posibilidad que dos personas puedan llegar a estar juntas sin necesidad de llegar a la cama. Porque parece que entonces es solo amistad, porque es lo normativo. Me hicieron creer que tarde o temprano me “adaptaría” a esa normatividad. No entendían que exista una atracción no-sexual.

Vivir el poliamor: de clichés y otros monstruos

Con el consentimiento y acuerdo previo de su mujer, nos embarcamos en una historia complicada pero no por ello menos enriquecedora para los tres, e incluso decidimos vivir juntos, en la misma casa, pese a que H. y R. ya habían formado una pequeña familia. No tenía ni idea hasta entonces de que existiera una forma de amar con tanta libertad que permitía saltarse los cánones establecidos.