Tras la impotencia llega la rabia

Yo estaba en esa parada de autobús, en ese portal en Pamplona, estaba en un callejón oscuro, y en la habitación donde abusaron de una cría de catorce años. Yo estaba cuando mataron a la madre de dos niños de un tiro, porque un exmarido con ansias de poder pensó que si no podía ser suya tampoco sería de otro hombre. Yo estaba y me arrancaría los ojos si así no recordase las cosas que las mujeres hemos visto.

Sororidad y aprendizaje feminista continuo. No machaques a la mujer alieanada: solo ayúdala

Me parece detestable decir qué mujer puede o no calificarse como feminista, qué mujer debe participar en este movimiento y quién debe dejar de hacerlo. En lugar de hundir a nuestras compañeras por cada error que cometan, deberíamos ayudarnos unas a otras, escucharnos y aprender pero también explicar, ser conscientes de que esto no consiste en humillar a otra mujer.

Educación

El derecho al aborto en América Latina

Miles de mujeres tienen que arriesgar su vida para interrumpir un embarazo, usando elementos tan sórdidos como una aguja de ganchillo, una varilla de paraguas, el ácido de batería o pedazos de madera o antiparasitarios, todos ellos insertados por la vagina lo cual provoca graves lesiones, cortes y hemorragias. Sus posibilidades son: o bien morir desangradas o por una infección, o bien pasar medio siglo entre rejas falsamente acusadas de homicidio agravado . La última opción es suicidarse, la principal causa de muerte entre adolescentes, la mayoría embarazadas.

Si el feminismo ya no fuera necesario… Respondiendo comentarios machistas #1

el maltrato psicológico sea un arma que se pueda utilizar en otros ámbitos y de otras maneras no puede impedirnos denunciar y, por supuesto, priorizar esta lacra que es la violencia machista que, tal y como expone la ONU, es “un problema de salud global” que alcanza ya “proporciones epidémicas”. Por otro lado, esa violencia psicológica se desarrolla en gran parte a partir del concepto de amor romántico que nos inculcan desde pequeñas.

Mujeres en los videojuegos: entre el mito, la realidad y el acoso

El acoso hacia las mujeres en los videojuegos se hace tan presente que a veces da hasta miedo hablar de ello. Yo llevo desde los 15 años jugando online, un total de 10 años ya, y me han ocurrido todo tipo de situaciones. Muchísimos tíos te acosan cuando se enteran de que eres mujer, eres como un jodido unicornio entre seres terrenales, un ser mitológico y del que todo el mundo ha oído hablar pero que pocos han tenido el “placer” de conocer. Algunos te dan un trato especial, distinto al que se le da al resto de hombres, porque claro… eres la hembra del juego, un ser indefenso y solicitado entre un mar de nabos. Un ser débil al que se ha de proteger, al que se ha de tratar con cuidado, alguien frágil…

Hagamos el humor

Un chiste en un bar o un monólogo en televisión reflejan discursos estereotipados de cómo nos comportamos. El reconocimiento de nuestro grupo en estas bromas conducirán a la simpatía con el/la cómico/a. Si éste/a hace una broma y el público responde con carcajadas, esto llevará primeramente a la aprobación y simpatía de sus palabras y, a su vez, reforzará su discurso

Mujeres rompiendo los roles de género

La sociedad, sólo por ser de género femenino, nos impone una serie de roles de género como son la cocina, los hijos, el marido, la limpieza, la dependencia, los cuidados en general, la sumisión, el sometimiento, los colores pastel, el parto, el dolor, el sufrimiento, el golpe, la agresión, la disminución de sueldo, la explotación… Podemos ser y hacer mucho más que eso. Podemos revolucionar y revolucionarnos.