No quiero

Ella tiene la culpa por aceptar. Que podría haber seguido diciendo que no. Porque claro, ni se piensa que ella puede tener miedo a que él se harte de ella, a que él la haga daño, o que ella puede ser que ni sea consciente de ese miedo, y sólo se sienta mal al hacerlo y no entienda por qué. Se nos enseña a nosotras a protegernos y que si no lo hacemos somos unas zorras en lugar de enseñarle a ellos a dejarnos en paz si decimos que no.

Ser mujer en Colima (Mexico)

… abrió la puerta y al bajarse parecía que estaba sacando algo de entre sus piernas –yo no sabía que estaba ocurriendo–, se volteó hacia mí y vi que tenía el pantalón abajo con su miembro expuesto. Agarre mi celular y mis lentes y corrí en dirección a mi casa como si no hubiera mañana, sin importarme la tormenta, sin importarme nada…