Tu amiga te cuenta que ha sido violada, ¿y ahora qué?

Hay muchas formas de llevar una violación; cada una de nosotras ha ordenado sus emociones tras el suceso como ha podido o como le han ayudado, y ello provoca que cada cual lo afronte de una forma distinta. Puede que esté hablando de su violación con total naturalidad o puede que cada vez que saque el tema esté haciendo un esfuerzo por superarse, y en este caso, aquí van mis pequeños consejos:

Aparta de mi sitio. “Aliados feministas” que silencian nuestra voz

si un hombre lleva una camiseta en la que ponga, por ejemplo: “activa tu poder clitoriano”, el tío es un genio y a la gente le encanta que la lleve. Sin embargo si a una mujer se le ocurre activar SU poder clitoriano, se le considera una guarra que nadie sabe que hace llevando esas cosas en la camiseta porque madre mía qué mal gusto. Un hombre puede ir en primera fila de la manifestación con su megáfono gritando “¡nosotras parimos, nosotras decidimos!”, pero si una mujer defiende públicamente el derecho al aborto es una feminazi comefetos devoraniños. A un chico también le podrán aplaudir por decir que a él le parece que las mujeres pueden decidir si depilarse o no, sin embargo nadie se calla el comentario graciosete o despectivo a la chica que no se depila. ¿Lo entendéis? Porque yo no.