Cenar con tu agresor el día de Nochebuena

Hace años, una persona que se sienta contigo a la mesa todas las Nochebuenas abusó sexualmente de ti. De todas formas nunca vas a contar nada. Te avergüenza. Probablemente tu familia no te creería. Tu eres “desarraigada”, “demasiado independiente” y a veces incluso “impertinente”. Deberías limitar tus salidas de tono y no inventarte cosas malas sobre los demás.

El maltrato silencioso

Darme cuenta de que sufrí maltratos psicológicos desde pequeña y de que la anulación de mi personalidad llegó a un punto tan alto, me pesa y me duele mucho. Tanto fue el maltrato y la humillación constante que aún hoy pienso que soy una exagerada. Quiero buscar un psicólogo/a especialista en maltrato, y me da vergüenza, porque pienso que las personas que asisten a la terapia serán maltratadas “de verdad”, y creo que voy a insultarlas yendo allí, ya que aún todavía dudo a veces de si lo fui, o de si es todo producto de mi imaginación.

Rompiendo los hilos invisibles del maltrato

Cuando creces en un entorno basado en el maltrato es difícil salir de él. Se asemeja a una jaula de cristal en la que vives encerrada sin saber realmente que no puedes escapar de ella. ¿Cómo liberarse de unas ataduras que para tus ojos pasan desapercibidas? Ese fue mi caso. Sí, mi padre es un maltratador, y abrí los ojos recién cumplidos los quince tras sufrirlo, tanto mi madre como yo, durante toda mi vida.

El matrimonio subversivo

Podríamos ver el matrimonio simplemente como un contrato de unión entre dos personas, pero a esta idea suele ir ligada la concepción de la familia en su sentido más tradicional y/o religioso: hegemonía de la heterosexualidad, jerarquización por sexo, reproducción como objetivo principal de la pareja, división sexual del trabajo… Cuando la institución del matrimonio nos suena a todo esto, es normal que haya personas a quienes nos den ganas de salir corriendo sólo de pensarlo. Por su puesto, tenemos la más que respetable opción de rechazarlo y no hacer uso jamás de este contrato pero, ¿y si apostamos por resignificarlo?