Apaleada pero agradecida

Después de la paliza que me dio mi ex pareja y que puso fin a varios años de maltrato, paliza por la que aún estoy a la espera de juicio, es el momento de dar las gracias a ciertas personas. Soy muy optimista y he decidido quedarme con lo bueno. En primer lugar, GRACIAS a esos dos ángeles que, sin conocerme de nada en ese momento, vinieron en mi ayuda y consiguieron reducirle. Gracias por salvarme la vida. No sé que habría sido de mí sin vosotros. Gracias por acudir como testigos a la vista preliminar. Gracias por restarle importancia a lo que hicisteis, aunque un pajarito me ha contado que tuvisteis pesadillas varias noches recordando lo ocurrido. Gracias, gracias y mil veces gracias.

Feminismos

Lo que no me dejaron leer el 25 de noviembre

Pensar que ustedes pueden cambiar al agresor es tratarnos como a idiotas, ¿o acaso creen que no lo hemos intentado nosotras, las “otras”? Tal vez piensen que lo hacemos mal, y seguramente piensen entonces que nos lo merecemos, que estaba en nuestra mano controlar el maltrato sufrido y que si no lo hemos conseguido es por nuestra culpa. Cuando ustedes no toman una posición con el compañero, con el hermano, con el marido o con el novio de su amiga nos dejan solas, solas en nuestra vida privada y con nuestros problemas privados e íntimos