Violencia Machista

Formas de abuso psicológico: la ley de hielo

No existe un perfil concreto de “víctima”. Según estadísticas**, 1 de cada 4 mujeres será maltratada en algún momento de su vida. La clave reside en saber detectar y cortar de raíz ese tipo de comportamientos. El aguante de cada una sí que dependerá del nivel de autoestima, dependencia emocional, experiencias previas, circunstancias personales y determinados rasgos de personalidad.

El maltrato silencioso

Darme cuenta de que sufrí maltratos psicológicos desde pequeña y de que la anulación de mi personalidad llegó a un punto tan alto, me pesa y me duele mucho. Tanto fue el maltrato y la humillación constante que aún hoy pienso que soy una exagerada. Quiero buscar un psicólogo/a especialista en maltrato, y me da vergüenza, porque pienso que las personas que asisten a la terapia serán maltratadas “de verdad”, y creo que voy a insultarlas yendo allí, ya que aún todavía dudo a veces de si lo fui, o de si es todo producto de mi imaginación.

Que te vaya bien

Para todas esas mujeres que superaron a quien las destrozó, que lograron ser felices después de querer que se las tragara la tierra. Y a todas aquellas que todavía no lo superaron, que todavía lloran a escondidas por alguien que no merece la pena. Por alguien que les hace daño, que las trata como no merecen ser tratadas.

La historia de mi (no) vida

Cuando tenía 15 años empecé a salir con un chico de 18. Al principio la relación era sana, nos estábamos conociendo, pero poco a poco aparecieron detalles que, aunque no me gustaran, los pasaba por alto porque como era mi primera relación, pensaba que lo normal era eso. Él empezó con lo típico: “les caigo mal a tus amigos”, “no te pongas esa ropa si no es para estar conmigo”, “no te maquilles para salir”. También me cogió el móvil y bloqueó a todos los chicos para que no hablara con ellos. Luego eso desapareció. Y eso fue porque desapareció eso de salir con los amigos y desapareció eso de salir si no era para ir a su casa. Sí, me pasaba el día encerrada en su casa.

Mujeres rompiendo los roles de género

La sociedad, sólo por ser de género femenino, nos impone una serie de roles de género como son la cocina, los hijos, el marido, la limpieza, la dependencia, los cuidados en general, la sumisión, el sometimiento, los colores pastel, el parto, el dolor, el sufrimiento, el golpe, la agresión, la disminución de sueldo, la explotación… Podemos ser y hacer mucho más que eso. Podemos revolucionar y revolucionarnos.

Feminismos

Lo que no me dejaron leer el 25 de noviembre

Pensar que ustedes pueden cambiar al agresor es tratarnos como a idiotas, ¿o acaso creen que no lo hemos intentado nosotras, las “otras”? Tal vez piensen que lo hacemos mal, y seguramente piensen entonces que nos lo merecemos, que estaba en nuestra mano controlar el maltrato sufrido y que si no lo hemos conseguido es por nuestra culpa. Cuando ustedes no toman una posición con el compañero, con el hermano, con el marido o con el novio de su amiga nos dejan solas, solas en nuestra vida privada y con nuestros problemas privados e íntimos