La televisión y los medios de comunicación me hacen sentir fea y vieja

Recibo cientos de mensajes al día de mujeres hiper-estetificadas que me dicen que han encontrado una solución a los problemas de mi piel. No me había dado cuenta de todos esos problemas y ellas ya tienen la solución. Resulta que también estoy gorda y tengo el pelo encrespado y seco, sin brillo. Si fuese mamá, probablemente sería una mala madre, si no hiciese todo lo posible por comprar lo mejor para mi bebé. Para los hombres también tienen muchas perlas, pero no me doy mucha cuenta de cuáles, porque algo en mí desconecta cuando un anuncio va dirigido ellos. No están hablando conmigo. Como mucho me puedo identificar con esa cara bonita que le abraza por detrás cuando se afeita bien.

Nuestra niñez patriarcal

Cómo la educación patriarcal nos hace creer desde pequeñas que lo único importante es encontrar a un hombre que nos quiera. Hace unos días encontré el diario que escribí a los 12 años. Absolutamente todo lo que escribía giraba entorno al sexo masculino, todo eso acompañado de algunos comentarios, obviamente negativos y denigrantes sobre mi físico.

De como me ayudó el feminismo a crecer y aceptar mi asexualidad

Vivía –vivo- en una sociedad hipersexualizada donde se espera una continuidad de tus actos, donde no cabe la posibilidad que dos personas puedan llegar a estar juntas sin necesidad de llegar a la cama. Porque parece que entonces es solo amistad, porque es lo normativo. Me hicieron creer que tarde o temprano me “adaptaría” a esa normatividad. No entendían que exista una atracción no-sexual.