Un putón sobresaliente

A, una prometedora y talentosa estudiante de Derecho. Pero al parecer, A también era un auténtico pendón. Una juerguista ligera de cascos. Si la madre lo supiera, no presumiría tanto de ella. El nombre de A no salía en ninguna conversación sin que nadie comentara sus excesos. Sí, sí, muy lista la niña, pero anda que no es putón.

Cultura

Estaba cachonda y me apeteció

Se espera que lloremos. Que nos recluyamos. Que pidamos perdón. Se espera arrepentimiento y vergüenza. De los hombres implicados, los que aparecen en esos vídeos, los que incluso los difunden, no se espera nada. Porque ellos están bien. En un hombre, el deseo sexual es sano y deseable. En una mujer es algo sucio y no del todo transparente, porque siempre hay alguien que pregunta cuál era la intención. Hasta hablando de violaciones hay gente que pregunta qué estaba haciendo ella. Qué llevaba puesto. Por qué se fue con él. Si una mujer manda una foto desnuda, en confianza y como un gesto íntimo, la gente se preguntará por qué lo hizo. Con qué fin, como si necesitara un fin para hacer lo que le dé la gana con su cuerpo.