Hasta el coño del optimismo crónico

Hasta el coño del optimismo crónico.
Ilustración de la artista letona Anna Toman

Hasta el coño del optimismo crónico.

Hasta los ovarios de las listas de 17 cosas para ser más feliz, 20 características que demuestran que tu amiga es tóxica (y debes apartarte de ella corriendo), 105 cosas que debes hacer antes de comenzar el año…  Se positiva. Levántate antes. Agradece al sol que ha salido, y a la vecina por mirarte mal. ¡Ella se lo pierde! Sonríe. Sonríe. Sonríe hasta que duela, que la vida son dos días, que no está hecha para contar calorías, que no hay que ver el lado negativo, que ponerte de mal humor te convierte en una de esas personas tóxicas de las que hay que librarse.

Cada bache en el camino es una nueva oportunidad para QUE TE CALLES.

Me cago en el positivismo. Por lo visto lo único que son emociones son la felicidad, la alegría, la ilusión, la esperanza y toda esa basura que me recuerda tanto al amor romántico que acabaré vomitando. La ira, el odio, la envidia,… esas no son emociones. No hay que gestionarlas, no hay que sentirlas. Hay que erradicarlas. Son caca. No toques.

A mí, normalmente me acompaña la rabia. Soy una persona de extremos, capaz de reír, de rabiar, y de reír de pura rabia, con dos segundos de diferencia. La persona que no deja salir antes de entrar en el metro provoca en mí una explosión de ira destructiva, de rabia incontrolable. Una vez gruñí a una señora. Nada que decir sobre los hombres de huevos gordos, que luchan contra mi pierna para poder expandir toda su machirulez. A TU CASA, CAMPEÓN, O TE ACABARÁ FALTANDO UN HUEVO.

Soy muy violenta hablando. La gente me llama borde, agresiva. Porque lo soy. Pero, y esto puede que os resulte extraño… No. Soy. Infeliz. Durísimas declaraciones.

No necesito pasarme toda la vida sonriendo para ser feliz

Es curioso, pero cuando más hago reír es cuando suelto un discurso bien cabreada. La frustración enciende en mí la creatividad, el sarcasmo, la ironía… el humor. Y me acabo riendo, sin dejarme dentro la bilis que me provoca el niñato de la música alta en el metro. Sin dejarme dentro la rabia, la ira, la tristeza.

Habría que hablar de qué es la rabia exactamente. Las situaciones que producen rabia son, normalmente, las que consideramos injustas. Si alguien nos pisa sin querer, podrá encender nuestra ira. Pero la rabia es otra cosa. La rabia es lo que sentimos cuando nos acusan de algo que no hemos hecho. Cuando invaden nuestro espacio y no nos dejan tranquilas. Cuando vemos a alguien humillar a otro alguien. Cuando, en definitiva, presenciamos una injusticia. Incluye frustración, impotencia y odio. Es una emoción muy refinada. Me encanta.

Mi rabia nació cuando un malnacido me arrancó la ropa en el portal de mi casa

Siempre he sido muy seca, pero ese día comenzó la rabia. Me acompaña desde entonces, dispuesta a evitar que alguien vuelva a pasarse de la raya. Y soy de mecha corta, necesito muy poco para estallar. Me protejo. Mi rabia me protege mucho mejor que el amor, o la sonrisita. La sonrisita y la gratitud no alejan a los violadores. Ojalá lo hubiera sabido entonces.

A veces no se puede ser feliz. A veces no se puede estar tranquila y equilibrada, señores. A veces no se puede. Y no traten de hacerme creer que yo soy tóxica. El tóxico es el niñato de la musiquita del metro. Y SI NO LA APAGA DE UNA VEZ SE TRAGA EL MÓVIL, por mucho que sonría.

About Ro de la Torre

Aparejadora, actriz de teatro amateur, por lo visto ahora tengo un blog. No me resisto a nada que implique buena compañía y cervezas. La protesta pacífica no es mi rollo, soy más de tocar puntos sensibles. Me implico. Mucho. En todo.

30 thoughts on “Hasta el coño del optimismo crónico

    1. perdoncito¡¡ pero eso no es optimismo, es absurdo¡¡ Los que trabajamos en la promoción del optimismo agradecemos que estos «periodistas» que por destacar, por tener algo que decir, mencionan algo que no entienden… desanimando a una virtud ya algo escasa en España y más con la situación actual¡¡ Yo estoy hasta las narices que se confunda el optimismo y la psicología positiva con el pensamiento mágico, el libro de el secreto, la magia, el pensamiento positivo y demás tonterías (con respeto de a quien le funcione… pero que sepan que es un efecto placebo). Brindo por un país más exigente con lo que lee, escribe y estudia¡¡ Viva la ciencia, y abajo la charlatanería¡¡¡ Graciasssssss¡¡ 🙂

      1. Como psicóloga, conozco la corriente positivista perfectamente, pero parece que tú desconoces que una misma palabra pueda tener más de una acepción. Por cierto, no somos periodistas ni pretendemos serlo, no hace falta que le añadas las comillas. Me alegro que quieras un país más exigente con lo que lee, escribe y estudia, empezar contigo mismo siempre es un buen comienzo, ¿no crees? Por cierto, deberías revisarte esa actitud condescendiente. Gracias! 😉

  1. Me he reído mucho! Hasta la línea 27. He pasado por una situación muy parecida y hasta el coño igual del «venga esa sonrisa», «pero por qué tan cabreada», «la vida es una y no hay que pasarsela amargada», «no es tu culpa» «ha sido mala suerte» (ya, mala suerte, vaya). Han pasado dos años desde que mi rabia nació. Y durante ese tiempo ha nacido, crecido, hecho su comunión, su mili, todo como cualquier rabia de vecino, y ahora se ha emancipado de mí. Es como una hija que viene a por los tuppers de comida algún que otro domingo y da por saco, pero bueno, nada que ver con lo que era cuando estaba instalada dentro de mí. Así que… sí, caguémonos en el positivismo forzado, al 100% happy y al cagar arco iris. Pero no hay que dejar que la rabia se apodere de nosotr@s. La sonrisa y la gratitud no alejan a los violadores. Tampoco lo hará la mala hostia. Así, que hagamos lo que nos salga del reverendo higo, que para eso es nuestro, y estemos de bajón si queremos y de subidón si nos apetece (por eso me flipa la peli «Al revés», Alegría no es nada sin Tristeza). Pero que no se flipe la rabia, eh? Que al igual que la retaila de falsas sonrisas, también tiene sus días contados.

    1. Pues que quieres que te diga, en lo de alejar a los violadores, o resto de gente chunga, creo que la mala hostia si es mas eficaz. Si yo fuese un violador, seguramente no eligiría como vicitima a una chica con mala hostia, porque pensaria «tate, a ver si esta va a sacar del bolso un spray de pimienta, una navaja o vete a saber si hasta una pistola, y hacerme pupita». Si yo soy un delincuente, buscare como víctima a alguien que vaya confiado por el mundo, no en estado de alerta y presto a la pelea. Por si acaso.

    1. ¡O TAL VEZ SOLO ES UN CHISTE MALO! Al hilo del post, la rabia es imprescindible para vivir, para defenderse y para ser una persona fuerte tanto en casos cotidianos como extremos. Eso es un hecho. También es un hecho, sin new age ni coaching ni autoayuda, que la rabia, en demasía, envenena. Sentir una «ira destructiva y una rabia incontrable» porque entran antes de dejar salir en el metro… Pues chica yo desde luego creo que con esa rabia ni defiendes tus derechos, ni tu bienestar, ni tu felicidad, ni la justicia cósmica del universo… Con esa rabia solo te haces mala sangre y te complicas la vida. Lo mismo con llamar a un tío de un comentario de un blog «misógino condescendiente» o «misoginia y fantochez vomitiva». La rabia con una buena hoja de ruta es muy poderosa, la rabia por la rabia es un agujero negro que a quien primera absorbe es a una misma. Lo digo amistosamente, es el segundo post que leo en este blog (he llegado por el de qué niña tan bonita, que me ha encantado) y solo quería aportar una visión que, en mi opinión, es más saludable.

  2. Me encanta como escribes, como resuelves cada párrafo, como rematas el artículo, sinceramente considero que escribes de cine, lo digo con el placer en la mente de haber pasado un buen rato leyendo esto.
    Aunque para mí lo que dices no tiene la menor credibilidad, más allá de aparentar dureza. No me importa, yo también lo hago, todos lo hacemos, pero es que no leo cosas así de bien «largás» cada día.
    Gracias.

  3. Curiosa reflexión! Irreverente y asquerosamente sinceraTodo está bien siempre que se haga conscientemente y que se utilice para avanzar. Los escudos protegen…y pesan en la misma proporción. Un abrazo

  4. Yo recuerdo que me dijeron cuando era poco más que un adolescente que era rabia contenida. Estaban muy en lo cierto. Durante mucho tiempo viví con miedo a ir a clase pero pronto el miedo dio pasa a la rabia. Estaba furioso, con los que me hacían la vida imposible, conmigo mismo por no ser capaz de encararlos… La rabia contenida solo me carcomía por dentro. Un día estallé. No pasó nada grave, por fortuna, pero mi paciencia se consumió durante años. Lo pagué con todo el mundo, con quien se lo merecía y con quien no. El tiempo me devolvió el juicio y puede que parte de la tontería pero no volvería a guardarme la rabia dentro.

  5. paso de eso del positivismo y estoy de acuerdo con lo de la gestion de las emociones en todo su espectro. pero si todos fueramos de mecha corta y alimentado la rabia asi… el mundo daria mucho mas asco de lo q ya da.

  6. de acuerdo total.Para poder estar feliz como una perdiz hay que haber gruñido,llorado,aullado lo demás, las emociones están para algo, y por supuesto no es casualidad que a las mujeres se nos increpe por no estar sonriendo todo el tiempo, (tíos que te piropean, tu madre que se preocupa por tu soltería o por tu capacidad de conservar a tu pareja…)así que estar honestamente de mala hostia todavía es un acto revolucionario.

    1. Si llueve, el suelo se moja, si el suelo está mojado no tiene por qué haber llovido. Es lógica básica. Revísatelo.
      PD: No estamos hablando del tiempo, es una metáfora.

    2. Hola Alex:

      Todo el post es una defensa de nuestro derecho a sentir emociones que la sociedad considera «negativas». Las emociones deben ser todas legítimas, no así la forma de gestionarlas, obviamente (tengo derecho a sentir rabia, no tengo derecho a ir pegando a la gente por ello). En mi caso particular, fue una violación lo que dejó la rabia anidada en mí. Pero todxs sentimos rabia, tristeza, envidia, ira… y todas son legítimas, todas deberían ser síntomas a considerar, razones para revisarnos y comprendernos. Y, por supuesto, no hace falta que nadie te viole, no te preocupes.

      1. Hola Ro!
        Me estaba encantando tu entrada, estaba bastante de acuerdo contigo, hasta la violación.
        Tu tienes un motivo de peso para sentir rabia.
        Yo??? Pues por suerte, no.
        Así que si cuelgo esto en mi facebook, mis amigos pro-positivismo(alias floripondis) me van a decir: «pero ella sufrió una violación. Tu eres una persona toxica y te vamos a borrar.»
        Oh wait!!!

        Vaya, que me a gustado bastante, hasta la violación, que la he interpretado como una justificación de la rabia.

      2. Vaya!

        No pretendía que fuera una justificación, simplemente la explicación a mi rabia personal. De todas formas, si tus amigos floripondis (me encanta xD) no entienden que cualquier persona tiene derecho a sentir lo que siente, a lo mejor están mejor cuanto más lejos, no? Tal vez puedes compartirlo con una pequeña explicación, o algo así.

  7. Es gracioso que, justamente, el artículo tiene la intención de defender el derecho a reconocer la rabia… y los comentarios estén llenos de «pero ten cuidado. No mucha. Mucha es mala». ¿Entonces qué: no hay que hablarla, sólo «canalizarla» como las personas normales lo hacen: en el fútbol, el box, la lucha, las carreras, los burdeles, el alcohol (qué rico), y escondiéndose en el anonimato y tirando piedras al tipo específico de seres humanos que a mí no me gusta y que tiene la culpa de todo? Rabiafóbicos: están perdiendo de vista el factor «creatividad» de todo este asunto. Entre la rabia y el fútbol, el eslabón perdido es la creatividad, lo que te hace reconocerte, descubrirte, ENTENDER A OTROS y reírte de ti mismo, como a la autora. ¿No quieren que la rabia les saque úlceras? Encárenla, explórenla y sean creativos. Rabia no necesariamente lleva a agresión, no teman por sus vidas. Todo sentimiento (por malo, uuuy, que sea) no se lo censuren a sí mismos y no se castiguen por eso, úsenlo como lápiz y verán qué alivio.

  8. De mis momentos preferidos es cuando rabio y despotrico a más no poder junto a algún ser querido… y acabamos partidas de risa… me encanta!

    1. Me pasa mucho! Me pongo a largar, toda cabreada… y me salen unos monólogos que no veas! tengo amigas que hasta meten cuñas de «ooooh» «aaaah» como si fueran un público bien entrenado, y nos meamos de la risa!! No hay nada como un buen mosqueo para acabar rodando por el suelo xD

  9. Hola, chicas! una crítica constructiva: positivimos es otra cosa totalmente diferente a ser optimista o positiva.

    El positivismo es un paradigma cintífico! 🙂

    mil besos!

  10. Felicitaciones, buen articulo, las emociones, sentimientos estan ahi para guiarnos, pero en la época del «control emocional» con el pensamiento «positivista» se olvida que somos humanos, no somos máquinas. Efectivamente el mostrar las emociones, tales como la ira, la cólera, la rabia no son solo normales de nuestro cuerpo sino sobretodo saludables, porque está demostrado que todas las emociones reprimidas, estancadas en algun momento se manifiestan y muchas veces como enfermedades. El libro el «cuerpo nunca miente» de Alice Miller describe bien este tema desde un ángulo de la represión en la infancia pero que como vemos la represión/autorepresión continua en la adultez para adaptarse/aparentar en esta sociedad enferma.

  11. el pensamiento positivo, esa plaga del siglo XXI. Que les zurzan tanto a los profetas como a los feligreses de esta nueva religión cool. Si el mundo apesta, apesta, y punto. y si no quieres que sean borde contigo, procura no merecertelo, y punto.

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