La carta que nunca le enviaron a Francesca Woodman

 

Querida Francesca Woodman:

¿Porqué pides al mundo algo que solo tu puedes darle?

¿Porqué te humillas ante falsos pregoneros machistas e ineptos del arte?

¿Porqué te cuestionas aquello que nace auténtico en ti en vez de abrazarlo?

¿Porqué escuchas la voz que reprime cuando tienes tu propia música?

¿Porqué te sometes a la acotación misógina de algo tan sumamente libre?

¿Porqué te dañas cuando deberías amarte?

¿Quién crees que sacará provecho de tu obra cuando ya no estés?

¿Quién llorará cuando ya no estés?

¿Crees que lloraran de verdad?

¿Crees que de verdad te echaran en falta?

¿Crees que por el simple hecho de que ya no estés comenzaran a valorar tu ausencia?

¿Crees que eres la única que ha pasado por esto?

¿Crees que valoraran tu persona?

¿Se darán cuenta de ti?

¿Se darán cuenta del mensaje tan valioso que vienes a dar?

¿Se darán cuenta del amor tan inmenso que te invade hacia la propia vida?

¿Serán conscientes de ello?

Y si lo fuesen, ¿Lo harían por el valor que le otorgan a tu persona? ¿O buscarían algún beneficio económico o de estatus?

Sabes, déjame contestarte:

Venderán tus obras.

Y las primeras personas en hacerlo será tu familia y todo tu entorno.

Harán exposiciones con tu nombre, del cuál se lucrarán.

Exposiciones en lugares donde la gente tendrá que pagar la entrada.

Emitirán documentales sobre tu vida.

Documentales en los que aparecerán personas que quizás ni te hayan conocido realmente.

Documentales en los que tu familia aparecerá con gestos forzados.

Habrá quien simule el llanto.

Habrá quien no pueda hablar por vergüenza.

Y tus propios profesores, aquellos que anteriormente ultrajaron tu trabajo, aquellos fotógrafos que nunca te tuvieron en cuenta, ni tan siquiera sabían de qué color tenías el pelo, se jactarán de lo buena alumna que eras… cuando quizás ni hayas acudido a alguna de sus patéticas clases, aquellos novios que te llamaban loca, que no comprendían tu pasión hacia la sexualidad, hablarán de ti e igualmente se aprovecharan de alguna forma, mientras subastan todos y cada uno de tus trabajos,

y lo mejor de todo:

Hablarán de ti con aprecio, y dirán con la boca llena que eras una gran artista

Algo que ya sabes que eres,

 algo que siempre has sido,

 algo que siempre serás,

pero recuerda:

No estarás viva.

Elige, y busca, porque en esta lucha no estás sola.

Fotogalería: El grito de la mujer discriminada

 

Fotógrafa: Francesca Woodman
Fotógrafa: Francesca Woodman

About Sanndra Menta

Hola, estoy empezando a estar viva.

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