Cobrar los cuidados: la nómina del ama de casa

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Ilustración: Raspberryleaves

 

La historia es antigua: hombre y mujer se lían, se casan, tienen un hijo y ella deja el trabajo para hacerse cargo de la casa porque él cobra más. Sí, siempre es porque él cobra más. Aunque cuando ellos están en paro, tampoco te creas que se encargan de las tareas de la casa o el cuidado de sus hijos. Normal, teniendo en cuenta el techo de cristal, la discriminación laboral a las madres y la brecha salarial de género.

Si la mujer no puede disponer de su propio dinero sin dar explicaciones, se facilita una situación de control en la que él la provee de un recurso necesario y puede conoce exactamente cuándo, cómo y en qué gasta su dinero. También puede decidir «cortar el grifo» o denegarle el dinero necesario para salir con sus amigas, comprar algo que necesita, pagar sus estudios o el transporte. Esto es lo que se denomina violencia patrimonial o económica.

violencia patrimonial ama de casa

A la hora de jubilarse, la ama de casa no ha cotizado nada, lo que la lleva a percibir una pensión mucho menor que la de su pareja, perpetuando así la situación de desigualdad.

En caso de divorcio, también se encuentra en situación de vulnerabilidad. Porque la parte 2 de esta historia tan conocida suele incluir a una amante más joven y una demanda de divorcio, a poder ser con custodia compartida, para no tener que pagar la manutención de los hijos de la pareja.

Por esto es necesario que las amas de casa cobren por su trabajo y puedan cotizar en la seguridad social. Un posible modelo sería contabilizar las horas de trabajo de cuidados que hace la mujer y retribuirle este trabajo dividiendo el sueldo total que entra en la familia por el número de horas totales que trabaja cada uno de sus miembros.

Pongamos que la persona que trabaja fuera trabaja 40 horas a la semana a 15€ la hora y ella trabaja 45 horas. Esto supondría un total de 340 horas y 2400€, que quedarían en 7€/hora, con una distribución salarial de 1270€ para la persona que se ha quedado en casa y 1130€ para la persona que trabaja fuera de casa. Tras pagar a medias los gastos comunes, cada uno decide cómo gasta su dinero y tiene capacidad de ahorrarlo de manera individual.

Del mismo modo que existe un contrato específico para el empleo doméstico, el miembro de la pareja que trabaje fuera de casa debería encargarse de contratar a quien trabaje en casa.


Hablamos en términos de parejas heterosexuales cis, pero es importante señalar que existen otras opresiones en juego. Las personas trans se encuentran en una vulnerabilidad económica aún mayor, así que esta dinámica económica en una pareja de privilegiado-oprimido que reflejamos en una pareja heterosexual puede darse en cualquier otro tipo de unión en la que un miembro de la pareja tenga privilegios sociales por encima del otro a nivel de etnia, orientación sexual, clase, género, etc.

En cualquier caso, creemos que el trabajo doméstico exclusivo debe cobrarse siempre, para evitar perpetuar privilegios económicos y sociales, sea en pareja o en cualquier otra configuración sexoafectiva.

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8 thoughts on “Cobrar los cuidados: la nómina del ama de casa

  1. Ya solo faltaba eso, que se pagara a las personas que se quedan en su casita barriendo, fregando y viendo el Sálvame.
    No es obligatorio dejar de trabajar para llevar una casa o a los niños. La mujer debería poder trabajar fuera de casa si quiere su independencia económica. Si ella decide quedarse en casa, de mantenida, que sea así. Es decisión de ella.
    Entonces que pasa con las que trabajamos fuera de casa, y llegamos a casa y nos ponemos a cuidar de nuestros hijos y de la casa? No merecemos dos sueldos?

    1. Sí. Merecen dos sueldos, puesto que hacen dos trabajos. Clara, no parece que haya decidido usted quedarse en casa nunca. Si de verdad el trabajo de una ama de casa le parece tan sencillo como sentarse ante la tele, le aconsejo que lo pruebe. Por el mismo trabajo de una sóla ama de casa, habría que contratar a varias personas y pagarles un pastizal. Cocinar, limpiar, cuidar de lxs peques, hacer la compra, etc; son trabajos por los que habría que contratar a personas distintas. No es ni sencillo, ni gratificante, ni descansado.

      Despreciar el trabajo que hacen miles de mujeres, que han hecho antes millones de mujeres… el trabajo de ayudarnos a crecer en un ambiente sano, sin carencia de cuidados,… despreciar ese trabajo sí que es despreciable.

    2. Pues quizá si, merezcais 2 sueldos y si, todavía hay tíos que no quieren que la mujer trabaje precisamente porque no sean autónomas y no, no todas están tranquilitas en casa viendo salvame y si viviendo una situación vejatoria y es por eso que se ha de reconocer su trabajo para que tengan una autonomía económica y no tener que aguantar a quien le jode la existencia

  2. Me he estrenado hoy en vuestra web y tenía que comentar esta entrada.

    Llevo toda mi vida viendo a mi madre trabajando 20 horas diarias, desviviéndose para que no nos falte absolutamente nada, para tener la casa siempre perfecta, y soportando no con poca frecuencia los desplantes porque damos por hecho que ese trabajo que realiza todos los días es «su deber». Llevo toda mi vida escuchando a mi madre disculpar a mi padre por no mover un puñetero dedo en casa cuando vuelve de su trabajo «de verdad» (entendiendo de verdad como remunerado) porque «está muy cansado», ¿y tú no estás cansada? ¿No estás cansada de levantarte, hacer las camas, limpiar los baños, quitar cosas que dejamos en medio, hacer la compra (toda la compra, que nadie es capaz de mover un dedo ni cuando la ven volver con dos garrafas de agua), quitar más cosas de en medio, hacer la comida (siempre perfecta y con cariño, para que no pasemos hambre, y bien equilibrada), recoger la mesa, fregar los platos, preparar la cena y recoger de nuevo la cocina? Y me estoy dejando cosas. ¿No estás cansada de que desprecien tu trabajo? ¿No estás cansada de que tu trabajo diario sea «de segunda»? ¿No estás cansada de tener que dar las gracias porque mi hermano y mi padre se dignen a echarte una mano? ¿No estás cansada de tener que tener plena disponibilidad, en serio, 24/7?

    Llevo toda mi vida también viendo a otra mujer muy cercana desviviéndose por su marido, que es un machista redomado, de esos de caricatura, y diciendo que «no se puede separar, porque a dónde iba a ir ella sola, llevando 20 años sin trabajar, y sin dinero». No puede separarse de ese marido que dice que «hacer las camas es de mujeres» y tu sobrino no tiene que hacerlo, mejor quedarse en el sofá viendo el fútbol (tal que así, que suena a broma). Ese marido que controla todos y cada uno de los gastos de la mujer que se desvive por él y que le monta un circo si se gasta más de 80 euros al mes (y no digo gastos lúdicos o caprichos, sino contando la comida y los productos de limpieza, entre otras cosas). Ese marido que no le permite votar porque sus ideologías políticas son muy distintas. Ese marido.

    Por eso os doy las gracias por esa entrada. Por hacerme ver que no estoy sola cuando denuncio esta situación y todo el mundo me dice que soy «la gruñona», «la feminista», «la social warrior» y «cállate que ya sabes cómo son los hombres» o «callada estás más bonita». Gracias por visibilizar a las eternas olvidadas amas de casa, por no despreciar su trabajo y decir que sin su trabajo, la sociedad se quedaría patas arriba (¿qué habría sido de muchxs de nosotrxs si no hubiera estado mamá dándolo todo por nosotrxs), y que debería ser, no solo tenido en cuenta, sino remunerado.

    Y aún llegará el machirulo de turno a decirme que el machismo no existe, y que en su casa su padre también friega los platos. Y que su madre es una gruñona y está todo el día quejándose de que nadie la ayuda y chillándoles para que muevan sus dignos culos del sofá. Venga, hasta luego.

    Gracias por esta maravillosa web.

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