Una Historia de Abusos

Peredastia Acoso y violación
Autora: Gisela Pozsonyi

 

Mi primer recuerdo es que estoy sola en una esquina en la calle, tengo 3 años. Y me había ido de casa. (No tardaron en devolverme)

Lo siguiente que recuerdo es en casa de mi abuela, tirados mi tío y yo en el suelo y tapados con una sábana.  Él me decía, “chupa, es un helado muy rico para ti”. No sé ni cuantos años tendría yo, unos 5 o 6 quizás. ¿Cuántas veces se repitió? Incontables, mi memoria me protege y no me deja acceder a ése archivo maldito.

En casa de mis abuelos, mi abuelo restregándose contra mí, todas las tardes a la hora de la siesta. Hasta que un día dejó de restregarse para subir el nivel de la agresión. ¿Cuántas veces me violó? Incontables, mi memoria vuelve a protegerme de ése otro archivo maldito.

Una noche me despierto y allí estaba la mano maldita, sobando mis púberes tetas. Apenas dos pequeños botones que él mancilló, porque si. Porque podía, porque podían. Porque nadie le iba a creer a esa niña tan llena de fantasías y tan alegre. Imposible que cualquiera de ellos hubiera podido hacer lo que decía.

¿Cómo te vamos a creer si te pasas todo el día mintiendo?

Mentía, claro que mentía. Porque mi mundo real era una puta mierda.

Me recuerdo construyendo mundos de fantasía en los que me refugiaba y me negaba a salir de ellos.

La niña que quedó fuera del refugio recibió golpes por contar la verdad. «La niña es imposible que haya pasado todo eso». ¿Acaso no veis lo feliz que es? Mirad cómo baila, mirad cómo rie, ved lo dichosa que es su vida.

Mentirosa, esa eres tú. Deja ya de inventar historias. Las fracturas, los golpes, te los haces tú para llamar la atención.

No puedo contar más… mi cabeza no lo resiste.

Puede que más adelante… si, puede que más adelante.

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7 thoughts on “Una Historia de Abusos

  1. Lamento leer lo que te ha sucedido. ¿Cuántas historias cómo esta no se están repitiendo en estos momentos?

    Gracias por compartirnxs tu experiencia. Ojalá nos escribas más adelante para saber qué hubieras cambiado de tu historia. Sobre todo para las que se encuentran en tu situación.

  2. Lo que más rabia me da siempre es que las personas del entorno de las víctimas tienen el poder de ayudar a pararlo, y siempre le echan la culpa a la víctima. De verdad que no me cabe en la cabeza que alguien no acuda a un desesperado grito de angustia, y encima tenga la nula empatía de  no creerle. Sí, quizá mejor más adelante, porque no me imagino lo jodido que ha sido tener que recordar esta mierda y contarla al mundo…

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