El mito de la caverna patriarcal

mito de la caverna sociedad heteropatriarcal liberación feminista
Fotografía: Birgit Jürgenssen

Mujer: informada, insumisa, empoderada, libre.

Por desgracia este no es el perfil de las casi 4 mil millones de mujeres que habitan en la enorme cueva de este planeta. A pesar de ser sistemáticamente oprimidas, infravaloradas y sometidas a abusos, lo cierto es que no pocas veces nos sentimos incómodas hablando de feminismo con alguna amiga o compañera de trabajo o clase,  ya que ésta nos suelta el típico «yo no creo que esté oprimida, yo me siento libre» o «eres una exagerada, ves machismo en todo».

¿Qué nos sucede? ¿Por qué incluso otras mujeres nos hacen sentir locas cuando explicamos nuestra situación, nuestros sentimientos, nuestra rabia por la injusticia en la que vivimos?

Las mujeres somos en esta sociedad las prisioneras de la caverna de Platón. Maniatadas, condenadas a ver solo lo que nuestros captores hacen pasar por delante de la llamas de la publicidad, televisión y anuncios, creyendo nuestra realidad la única posible y por lo tanto la mejor posible.

Sin embargo, al igual que en el relato del filósofo, cuando alguna de nosotras escapa, se da cuenta del cautiverio en el que ha vivido toda su vida, de como ha vivido bombardeada por cánones absurdos, dietas insanas y modelos imposibles, y se encuentra con una realidad muy distinta a la que conocía y no precisamente acogedora.

A pesar de los enfrentamientos con familia, amigos, parejas y ex-parejas, la recién liberada mujer decide regresar a la cueva para liberar también a sus compañeras, pero se encuentra con que estas no la creen, e incluso prefieren seguir viviendo en la cueva antes que arriesgarse a salir y enfrentarse con el ardiente sol del rechazo.

Y es aquí donde nos encontramos de nuevo a nuestra amiga/compañera, que ante nuestros comentarios de indignación no solo no nos apoya sino que parece asustada por nuestras ideas «radicales». Y es entonces cuando llegamos a sentir que escapar de la cueva no ha servido de nada, que muchas aún siguen cautivas y no tienen intención de liberarse. Que muchas aún nos dicen que no se sienten oprimidas, que somos unas feminazis y que nuestra lucha no tiene sentido.

Ya sé que muchas sentimos ganas de matar ante argumentos tan vacíos y a la vez tan llenos de una profunda ignorancia, y que no podemos comprender como otra mujer como nosotras, que siente y padece del mismo modo, pueda estar ignorando las constantes injusticias a las que nos vemos sometidas.

Pero hey, respira. No sueltes ninguna barbaridad y párate a pensar por un segundo en el motivo que lleva a una mujer a posicionarse (o a no posicionarse de ningún modo, lo cual también nos perjudica) del lado de  que la oprime, del lado de la cueva. Una mujer no feminista es una mujer alienada y por lo tanto una víctima más de este sistema cruel que moldea desde la infancia nuestra mentalidad hasta el punto de aceptar una sociedad que abusa de nosotras. Hasta el punto de ver como enemigas a otras mujeres.

Y aquí tenemos el punto crítico, en el que el sistema se vuelve fuerte enfrentándonos unas contra otras haciéndonos encontrar en nuestras compañeras el enemigo equivocado. Nos marean, nos dan miles de vueltas y nos ciegan, pretendiendo que luchemos entre nosotras para encontrarnos débiles e incapaces de unirnos, de asociarnos, de hablar, de comprender, de sentir rabia e indignación, de luchar, de liberarnos.

Mujer, no veas a las mujeres no feministas como enemigas, ellas están alienadas, son unas víctimas más. Ten paciencia. Escucha, comprende, tiende tu mano. No se sale de la cueva en un día, la luz de la realidad nos hace daño, la sociedad es injusta y no está de nuestro lado. Pero no debemos dejar a ninguna atrás. Ninguna mujer alienada debe ser víctima de burlas o agresiones. Ninguna mujer alienada debe verse como una enemiga, sino como una compañera atada aún al fondo de esa cueva donde quieren mantenernos quietas, calladas y sumisas. Con las manos de todas no hay ataduras que retengan nuestra sed de libertad.

Nunca más una mujer prisionera en la cueva del patriarcado.


Esto es una analogía entre la situación que vivimos las mujeres feministas y las no feministas y El mito de la caverna, una alegoría milenaria pero todavía muy actual.

About rebel_rebel

Alma dual entre las matemáticas y la poesía. Idealista y luchadora. Creer, crear, crecer♀

3 thoughts on “El mito de la caverna patriarcal

  1. Es muy difícil no dar tu punto de vista violeta, y lo suelo dar sin que me pregunten, pero es que tengo que exteriorizarlo. No voy reclutando pero digamos que sí sembrando. Luego con el tiempo esas mujeres que me llamaban histérica, a la defensiva, paranóica… me preguntan sobre temas de feminismo. De algo sirve, no hay una (ni uno) que no me haya preguntado ya algo sin intención de cuestionarme, aunque claro, esto lleva su tiempo de aguantar estos calificativos. A mí me ha compensado cada vez 🙂

    AEmoticono tongu. PerA

  2. Sí es complicado tener amigas que no han salido de la cueva patriarcal, incluso aquellas que se van iniciando, y no es que yo me sienta muy lejos, hay harto qué aprender del feminismo. Me ha pasado que he escuchado como comentan «no le des cuerda a su feminismo» refiriéndose a mi pero sé que lo que les he comentado les resuena y en conjunto con las cosas que ellas mismas van experimentando en este mundo machista pues al final terminan empatizando con la causa feminista. Con las que sí puede ser una experiencia muy triste convivir es con aquellas que están taaan enterradas en el patriarcado (como uno punto negro mega infectado) que siguen ciegas en su posición de querer ser gustadas por los hombres, y pues una como amiga luego tiene que toparse con que contigo todavía quieren competir y van criticando a las demás mujeres, etc. A veces siento que a estas chicas ya les quiero dejar de hablar, sin embargo desde la sororidad y la empatía, no puedo cortar relación con ellas, pues yo también me encontré en su posición y tengo a mis amigas feministas a mi lado que no me descalificaron por mi ignorancia. Yo sé que en algún momento necesitarán de un abrazo feminazi con axilas peludas. 🙂

  3. Uno de los mejores artículos de esta página y bueno de todas partes, me gustó mucho que lo veas como en la caverna de Platón porque si, justo es así.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.