¿Operación bikini? ¡Quiero un helado YA!

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Pintura: Miss Van  https://www.artsy.net/artist/miss-van

Sí, en verano me rozan los muslos y entre ellos cuando me quedo de pie no hay ningún hueco que deje correr el aire (thigh gap….what a fuck?). También tengo estrías, pelos en lugares raros y michelines de estos que se desbordan en cuanto te pones pantalones un poco ajustados (¡sí sí….acostada no cuenta que así nada cuelga!)

Cada año una y otra vez y cada vez más pronto nos amenazan con el verano, los bikinis y el cómo nos vamos a sentir si no tenemos un cuerpo 10.

Ya desde navidades tienes que controlar que comer y desde marzo empezar a hacer dieta. Pero si eres de las mías y lo dejas todo para el final, no te preocupes.  A mediados de Julio aún puedes hacer las dietas de los batidos, pastillas quemagrasas, beber mucha agua y fumar un paquete al día. Perderás kilos rápidamente y tu tez adquirirá un color amarillento así que te ahorras el primer bote de crema autobronceadora.

Se ha notado de todos modos en les que apoyamos la lucha de les trabajadores, (esos duros meses de boicot a panrico y coca-cola). Solo respaldando  a nuestres compañeres en su lucha, no consumiendo esos productos imperialistas, nuestras barrigas se han visto reducidas considerablemente. ¡Este verano lo tendremos más fácil! ¡Más huelgas por favor!

En estas campañas violentas, destructoras de la autoestima de las mujeres que promueven  el odio y tortura al cuerpo propio, nunca se habla de salud. Lo importante es que te adecues a sus cánones de estética sin importarles si tu bienestar físico o emocional sufre por ello.

Por eso, este año, voy a probar algo diferente… ¡¡A LA MIERDA LA OPERACIÓN BIKINI!! y ¡Ponerme unas bravas y una mediana que me lo merezco! ¡¡JODER!!

Nos lo merecemos por haber sentido vergüenza de nuestra casa, NUESTRO CUERPO. Por tener que ponerme cera hirviendo sobre mi piel para estar lista para la playa. Por sentirme culpable cada vez que me como un cruassán de chocolate (vegano, por supuesto) y repetirme esa frase del demonio 1 minuto en tu boca, toda tu vida en las caderas. Por meternos los dedos para vomitar después de una comilona y desear el cuerpo de otras.

Pero esta auto-exigencia y tortura auto-inflingida no nace de la nada, sino de todos los medios de comunicación y cánones de belleza de ciencia ficción a los que estamos sometidas las mujeres.

Este tipo de violencia está presente en nuestras vidas desde que somos pequeñas acrecentando nuestros complejos en la pubertad. Nunca se habla de nuestra salud. Mientras estés esquelética da igual que seas una anémica perdida que no se pueda levantar del sofá.

Pero como he dicho, este año voy a probar a buscar un equilibrio saludable con mi cuerpo/peso/mente/curvas y de hecho voy a donar mi bikini a alguna tienda gratis Y ME VOY A BAÑAR EN PELOTAS.

Que para ser feliz no necesito unas tetas tiesas ni un culo pequeño y apretado, el que tengo es perfecto para que se mueva ágil al montar en bici, bailar, correr o follar

¡Menudo veranito me espera más movidito!

¡Y a reir que son dos dias!

Iria mujerzuela del mal

 

About Iria Barreiro Garcia

Psicoloca que sobrevive como puede en el extrarradio de Barcelona. Loba vestida con piel de cordero y al mismo tiempo defensora de una vida vegana. Contradicción es mi segundo nombre.

3 thoughts on “¿Operación bikini? ¡Quiero un helado YA!

  1. Totalmente de acuerdo, salvo en una cosa: Sí, sí que se habla de salud. Pero no de la salud de las modelos ni actrices que nos meten por el gaznate para imponernos un canon, ni de la nuestra al intentar alcanzarlo, sino de la salud de aquellas que deciden que les da igual.

    Porque creo que nunca nada ha hecho que la gente se preocupe tanto por la salud pública que el movimiento Body Positive. ¿O acaso soy la única que ha oído/leído comentarios tales como “sí, vale, que se quiera a sí misma, pero tener sobrepeso no es sano, no debería imponer su imagen” o “no es posible que te dejes pelos, que eso es anti-higiénico”?

  2. Cuando era pequeña, en mi casa existía una regla no escrita: eres cómo eres, les guste a los demás o no, así que quiérete, porqué los demás van y vienen, pero tú siempre vas a estar ahí. Y es cierto.

    Puedo decir orgullosa que nunca, NUNCA me ha importado medio pimiento lo que el resto dijera sobre mi condición física. Y eso debo agradecerlo a mi família, porqué nunca me han impuesto condiciones, nunca me han dicho “basta” (bueno, a lo mejor cuando llevas ya tres platos de macarrones y tu madre se teme una diarrea… entonces sí, jajaja) y siempre me han recordado lo guapa que soy, amén de ver imágenes o fotos de elefantes, focas y vacas por la tele y buscar las siete diferencies entre ellas y yo, jajajaja (en serio, es uno de los mejores juegos en los que he participado jamás, las focas son una cucada).

    Lo único que siempre me ha perseguido ha sido la industria textil y su empeño en hacer tallas para chicas inexistentes e imposibles. Y he llorado, he gritado, me he pateado la ciudad entera buscando ropa de mi talla, me he cabreado lo indecible… pero jamás de los jamases he perdido ante ellos. Van a tener que currárselo mucho si quieren ganarme, y para tozuda yo. Así que no renunciéis, no vale la pena, no seréis más felices, sólo seréis lo que ellos quieren que seáis y eso NO MOLA.

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