9 años y una grabadora contra la justicia patriarcal

Una grabadora en el calcetín
Fotografía de la artista española Dara Scully

Ayer salía la noticia de una niña llevaba denunciando dos años que su padre la violaba en las visitas. Tuvo que guardarse una grabadora en el calcetín y sacarle una confesión al padre y a los abuelos para que la creyeran. Una luchadora de 9 años que le planta cara a su violador y a todo el sistema judicial. David contra Goliat. Una luchadora que le grita a su violador que su cuerpo es suyo.

Sospecha de abusos sexuales

La historia empieza cuando la niña le dice al pediatra que le escuece al mear «desde que papá me clavó la uña». Contó al médico que su padre le hacía «cosquillas en los genitales». Después de pasar 10 días con su padre, volvió al médico con los mismos síntomas. ¿Diagnóstico? Sospecha de abusos sexuales.

Consultamos con un médico para que nos explique el procedimiento adecuado en este caso:

«Lo que está claro es que a la más mínima sospecha de abusos sexuales has de avisar. Pero ha de ser una sospecha con fundamento, como que una niña te diga que las infecciones empezaron desde que su padre le clava la uña. No puedes afirmar que eso es un abuso, a no ser que sea muy evidente, porque la autoridad al respecto es la medicina forense».

Poner en duda el testimonio de una menor

Se pone en marcha la maquinaria institucional para proteger a la luchadora de nuestra historia. Relatar una y otra vez la historia de su violación al forense, al psicólogo, a la policía…

La niña le contó al psicólogo que su padre la tocaba por debajo de las bragas. El psicólogo no la creyó, dijo que el discurso de la niña le dio una narración sin estructura lógica y carente de detalles. Algo completamente común y explicado por la neuropsicología, ya que en experiencias traumáticas y altamente estresantes la amígdala, encargada del marcaje emocional de nuestras experiencias, empieza a liberar hormonas del estrés, que afectan temporalmente a nuestra memoria y toma de decisiones.

Consultamos este procedimiento con Esther López Gras, psicóloga cursando el máster en psicología forense.

«Que un discurso carezca de una estructura ordenada y vuelva hacia atrás por que ha recordado algún detalle es uno de los factores que dan credibilidad a un testigo. En cuanto a los detalles, es más complicado. Hay que tener en cuenta que ser víctima o testigo de un delito produce un gran estrés que reduce los recursos cognitivos para memorizar lo que está sucediendo. Siempre que no se produzcan contradicciones, el hecho de que carezca de una estructura ordenada o que el testigo sea incapaz de recordar algunos detalles sólo le otorga mayor credibilidad.

En el caso de los niños, lo habitual será que su relato sea espontáneo, pobre y escueto, omitiendo una gran cantidad de detalles. Si el relato fuera muy elaborado, usando vocabulario poco común a su edad, su credibilidad será menor.»

Las grietas del sistema

Durante la valoración del perito, éste fue interrumpido varias veces por visitas y llamadas, distrayéndose de su trabajo y repitiendo innecesariamente las preguntas que le hacía a la niña. Según el informe que pidió la madre de la niña sobre la valoración del perito «se hace agobiante hasta la escucha o la lectura de la entrevista».

La Policía relata que el padre estaba hundido y con picos de ansiedad. El pobre. Es que debe dar mucha angustia que te pillen violando a tu hija y te imputen un delito de abusos sexuales. Pero no sé de qué se preocupaba, tenía a todo el sistema judicial y a la cultura patriarcal y de la pedofilia de su parte. Estaba tan angustiado, “prefiero verla muerta que no verla” llegó a decir. Qué padrazo. Como al juez esta frase le pareció perfectamente normal dio carpetazo al asunto. Pese a que 26 niños hayan sido asesinados durante las visitas con sus padres en 2015.

La complicidad familiar

En la grabación que la niña presenta aparecen los abuelos paternos de la niña, plenamente conscientes de lo que su hijo le hacía a su nieta. Os dejo la conversación que logró grabar nuestra guerrera:

Padre:«¿Pero cuándo te he tocado yo?»

Niña: «Muchas veces»

Padre: «Pero cariño, eso es para jugar»

Niña: «Es que no tienes que hacerme eso nunca, mi cuerpo es mío»

Padre: «Tu cuerpo es tuyo, efectivamente (…), cuando tú decías que no te tocara, yo paraba. Yo lo único que te estaba haciendo era cosquillas y estaba jugando contigo».

Abuelo: «Eso hay que asearlo muy bien y darle pomada»

Padre: «No, no, no, si yo sé por lo que la niña lo dice, si yo sé a lo que ella se refiere»

Abuelo:  «Yo también te lo he lavado, entonces sería igual».

Padre: «No, si ella no se refiere a eso, si yo sé a lo que se refiere»

Niña: «¡Bueno, pues ya está!»

Padre: «¡Bueno, pues apechuga, pues apechuga!»

El abuelo insiste en que el padre solo la tocaba para lavarla.

Padre: «Ya está, papá, si ella se refiere a otra cosa. Habla con ella como si fuera una persona mayor, que ella no se refiere a eso»

Abuela: «Ya, si lo sabemos»

«Ya, si lo sabemos»

Es decir, sabemos que violas a tu hija. Y aquí está. Y la vamos a buscar al colegio para que la puedas violar tranquilo. Y no decimos nada a la policía para que la puedas violar tranquilo. Y no ayudamos a nuestra nieta para que la puedas violar tranquilo.

«¡Bueno, pues apechuga, pues apechuga!»

Apechuga, que la policía no deja que tu madre te proteja. Apechuga, que el psicólogo no te cree. Apechuga, que el perito no está haciendo bien su trabajo. Apechuga, que el juez no cree que que tu padre prefiera verte muerta a no verte sea algo preocupante. Apechuga, que tus abuelos saben que tu padre te viola y ellos lo permiten. Apechuga, que el pediatra no avisó a la policía la primera vez que contaste que tu padre abusaba de ti. Apechuga.

Apechuga, porque en esta cultura patriarcal no nos creemos a las mujeres. Apechuga, porque en esta cultura de la pedofilia se te sexualiza desde que eres una niña y se sexualizan los rasgos infantiles. Apechuga porque hay personas que siguen extendiendo el mito de las denuncias falsas, que a menudo impide a las mujeres denunciar o que las crean en su entorno. Apechuga porque las mujeres y las niñas estamos estereotipadas como sibilinas, manipuladoras e interesadas. Apechuga porque las familias callan estas cosas. Apechuga porque  los hombres que violan a niñas reciben penas ridículas.

Gracias a la niña valiente que no apechuga, que le grita a su padre que su cuerpo es suyo y no tiene permiso para tocarlo, que se guarda una grabadora en el calcetín y se lleva por delante a su violador y a todos sus cómplices.

About Skulla

20 thoughts on “9 años y una grabadora contra la justicia patriarcal

  1. Tremenda historia e impecable el post.

    Tristemente necesario a tenor de las opiniones que se pueden leer en la noticia del periódico, por cierto.

    Respecto a lo que os comenta el médico… parece un poco incongruente eso de “a la mínima hay que avisar, pero ha de ser una sospecha con fundamento”. Por lo que entiendo, ¿es un problema de competencias, dado que la autoridad es la medicina forense? Es descorazonador ver que al final (por un tema de competencias, si es eso, o por falta de medios) hay una superviviente desprotegida.

    1. No encuentro la incongruencia, igual no te he entendido. El chico se refiere a que hay que avisar de la sospecha, pero no se puede afirmar que existan abusos por que eso no es competencia de los pediatras. En cualquier caso, el médico debería haber avisado la primera vez que la niña llega con una infección.

  2. Esto tiene una explicación, el SAP, el PUTO SAP. El tristemente famoso e inexistente sindrome de alienación parental, la mejor y mas refinada arma del patriarcado, el maltrato y la pedofilia.

    Mamá, que como todas las mujeres, es una loca histérica y mentirosa, quiere hacer la vida imposible a su pobre y desvalido exmarido, malmetiendo a sus hijos para que no quieran ir con él en sus días de visitas. Y así, es como miles de niñas y niños en este país son sintemáticamente maltratados, vejados, abusados, con la estrecha colaboración de las instituciones creadas para “protegerles”

    Trabajé hace unos años en un punto de encuentro familiar y lo dejé a los pocos meses por este motivo, absolutamente asqueada e impotente por lo que alli pasa.

    Madres desesperadas por proteger a sus hijos e hijas de sus maltratadores, tachadas de mentirosas y locas. Niños y niñas llorando de MIEDO por tener que pasar la tarde con sus padres. Por ese padre al que han visto intentar ahorcar a su madre. Ese padre que intentó atropellarles a la salida del colegio y que sorprendentemente tiene derecho a visitas, por que claro, es SU derecho.

    Padres que utilizan las visitas para sonsacar a sus hijos e hijas sobre el nuevo novio de la madre.

    Padres que maltratan a sus hijos e hijas durante la visita supervisada, contandoles lo bien que se lo pasa con los hijos e hijas de sus amigos y lo mucho que les odian a ellos o ellas por que han salido de la zorra de su madre.

    Padres a los que oyes comentar con sus santos COJONES lo buena que esta su hija a otros padres durante la visita supervisada del centro. Que el lo sabe de buena tinta porque se ducha con ella.

    Informes que son MAQUILLADOS por la directora del centro porque claro, es una acusación muy grave y puedes “destrozar la vida al pobre y total, es solo un comentario”. A los niños y niñas no pasa nada. Lo importante es que mi asociación siga recibiendo la pasta de la Comunidad Autónoma de turno.

    Jamás dejaré de sentirme culpable por no haber podido hacer nada. El sistema te ata de manos. Una vez finalizó mi relación laboral escribí a los responsables de área de servicios sociales y jamás recibí respuesta. Consulté con un abogada que me dijo “seguramente sea todo cierto, pero no hay manera de probarlo”. Penoso

    1. Pues mira,yo soy una abuela y en el 2012 fui a los servicios sociales pidiendo ayuda por mi nieta y mi hija. Lo derivaron a la instancia correspondiente q ya ni merece la pena recordar y la persona encargada d la infancia, me abofeteo d palabras, en mi propia cara me dijo q yo le tenía odio al padre d mis nietos y ño recordarlo quiero. Tan sólo pido a la vida y al universo q le cobre a esa mujer con un sufrimiento semejante al q he vivido impotente ante los malos tratos d mi hija y nietos.  Mi hija tiene un serio trastorno d la personalidad y es la mejor coartada de su marido por pánico a perderlo, se humilla y aguanta el maltrato y lo niega justificando lo o justificable. Fin d la historia q el maltratador d alguna manera se enteró d mis gestiones y terminó sacando d España a mi hija y nietos q no dejan d preocuparme cada día d mi vida

      1. Te entiendo Mari, se que tenemos una ley de protección al menor que da pena y unos servicios sociales, que salvo honrosas excepciones, están adocenados y ciegos. Para empezar, es inadmisible que ante un caso claro de maltrato no se actue de oficio y más si la víctima tiene una situación aún de mayor vulnerabilidad como es el caso de tu hija. Pero, a parte, los maltratadores no deberían tener derecho a la guardia y custodia de sus hijos, ni por supuesto derecho a visita.

        Te mando un abrazo muy grande y mucho ánimo.

    2. Hasta el momento no ha habido un medio de comunicación con huevos/ ovarios a hacer y publicar una investigación seria sobre los puntos de encuentro. La de porquería que saldría de ahí iba a salpicar a muchas instituciones y cargos bien pagados.

      1. Yo hice prácticas en uno y tengo auténticas historias de horror. Te adjunto lo que ha publicado un compañero, por si le quieres dar difusión. Puedes leerlo aquí y aquí.

  3. Mi historia es parecida. Pedí ayuda a una tia y me dijo que ya lo sabía, pero “no creas que eres la única niña a la que le pasa esto, les pasa a muchas. Si te a tocado a ti ha sido voluntad de Dios y tienes que aceptarlo”. Entonces no habia grabadoras.

  4. Lo que me parece de lo más impresionante es que la niña llevaba más de dos años denunciando los abusos y ninguna autoridad hizo algo. Cuando alguien de 9 años grita y llora al ver a su padre a la salida del colegio, algo muy grave debe estar ocurriendo. Aun así, una sola denuncia, una sola sospecha tendría que ser suficiente para encender las luces rojas, pero la policía se interesó más en relatar cómo se sentía el padre, el psicólogo en la estructura lógica del relato de la niña en vez de su contenido y los abuelos, en la protección de su hijo abusador. ¿Cómo es que tanta gente se puede llenar la boca con “hembrismo”, “feminazis” y “falsas denuncias” cuando un sistema completo le niega a una niña o a una mujer adulta el derecho de ser escuchadas y (sobretodo) de que sus palabras sean tomadas en serio?

  5. ¡Qué rabia! Y me da aún más rabia cuando pienso en todos los machos asquerosos, lloriqueando porque “en el 90% de los casos de custodia se la dan a la  madre”, y cierran los ojos ante esto. Asco de sistema.

  6. Creo que las figuras más poderosas en estos casos son los forenses: ejercen violencia institucional, tienen una nula formación en violencia de género y altamente prejuiciados. Luego en las terapias, (otra vez psicólogos) hablan de perdonar. Que les jodan

  7. Una valiente.
    Conocí un caso hace unos cuantos años en el que un hombre abusaba de la hija de su mujer desde que era una cría. Su madre lo denunció y aunque fue a prisión preventiva, la adolescente se acogió a la dispensa de no declarar contra familiares y el hombre salió absuelto. Se realizó pericial psicológica, el colegio tuvo conocimiento de los hechos, ella lo comentó con amigas…pero la declaración de la víctima era esencial. No se que ocurrió pero supongo que estaría relacionado con que él era el principal sustento económico de la familia.

  8. Desde la perpestiva d la VICTIMA q también lo fuí d los 8 a 12 años.NO se q duele más si el ABUSO en sí..ó el silencio complice d la propia familia.Hace más d 40 años y todabia sufro por aquello,siempre sospeche q varios lo sabian y hace poco lo corroboré.Una tia Paterna m lo contó,sín un apice d sonrojo.Como si hablase d un caso en otra parte del mundo.Desde ese momento m quedó una sensación d PENA por la Humanidad,q ahora la trabajo con mí Sicólogo..aprender a aceptar q algunas personas son capaces d NO hacer nada.Y así poder vivir, atenuando ese profundo dolor.

  9. Estoy de acuerdo con la falta de sensibilización de la medicina y psicologia forense. Se basan en pruebas que en ocasiones es imposible conseguir porque han pasado días o años… y entonces que? Ya no hay delito? Es medieval! Y los psicologos forenses? La valoracion de la credibilidad de un testimonio es una prueba subjetiva!! Y la forma de conseguirla es hacer revivir esa experiencia a la persona una y otra vez. Y luego en el juicio otra vez… es una tortura.

    1. Me encantan las generalizaciones, muy fan. Te aseguro que tanto yo como muchos colegas profesionales de la psicología y la medicina forense están MUY sensibilizados con la victimización secundaria. Qué sugieres, entonces? que no se realice ninguna valoración de la credibilidad? Nos creemos a todos los menores por autonomasia? Ah, y en casos de ASI (abuso sexual infantil) lo habitual es tomar una prueba preconstituida (se graba al menor haciendo la entrevista para que no tenga que repetirla con otros profesionales ni asistir a la vista oral del juicio) o por lo menos así se intenta proceder siempre en Catalunya, aunque sí es cierto que en algunos casos no es posible.

  10. mucha rabia por todo esto, se perpetua la injusticia, así es el sistema y eso hay que cambiarlo, pero leo en muchos comentarios que le echan la culpa a todos los hombres y a los padres en general, como si todos fuern abusadores, o que esta lejos de ser el caso. Por otra parte la historia no cuenta qué pasó después de las grabaciones, si al fin se hizo justicia del punto de vista legal.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.