Cómo aprendí que el vello no es bello

depilación piernas
Why are you so offended? Anna Grrrl

La primera vez que aprendí que el vello no es bello fue en el colegio. Estábamos a principios de verano y todes les niñes vestíamos con ropa ligera. Era la hora del recreo y un grupo de compañeres nos pusimos a jugar sentados en el suelo formando un círculo. De repente, uno de los chicos le presta atención a mis piernas, las señala y cuchichea con el compañero de al lado el cual ríe. Les miro incomoda y les preguntó: ‘¿Qué pasa?, a lo que uno de ellos me contesta: ‘¡que a ver si nos depilamos!’, me decía aun señalando mis piernas de las que brotaban unos finos pelos que, hasta aquel momento, no había prestado atención.

Tenía 11 o 12 años y, aunque sabía que era depilarse, no sabía por qué debía hacerlo y mucho menos que fuera «obligatorio”. Siempre había visto como mis compañeras, al igual que yo, tenían pelos en las piernas, en las axilas, en el entrecejo, encima del labio y alrededor de las mejillas, y no pasaba nada. Aunque, después de aquello me fijé en las piernas de aquellas compañeras y, para mi sorpresa la mayoría de ellas ahora lucían sus piernas sin vello. Y es que algunas de ellas habían comenzado a depilarse. Yo en ese momento solo pensé: ¿por qué y para qué?

Percibía que algo estaba cambiando y que si mis compañeras ahora se depilaban era por algún motivo, pero desconocía cual era. Eso que yo aún no sabía no era otra cosa que el patriarcado había extendido su concepción dominante de lo bello hasta mi cuerpo y a muy temprana edad, viéndome obligada a someterme a los cánones estéticos ya que lo contrario suponía la burla de los demás, tal y como pude comprobar.

No supe que, con el comentario de mi compañero, el decidir dejarme vello o no dejó de ser una decisión mía para pasar a ser una decisión que tomarían los demás por mí y que pasaba por depilarse pues el vello de mis piernas no era ni femenino ni agradable a la vista. Por tanto, deshacerme del pelo de mis piernas era producto de la presión social. Y yo, aún niña y aún inocente, pensé que deshacerme del vello era una prioridad.

Ese día volví a casa herida y contrariada por aquel comentario. Por primera vez me sentí fea y agachaba la cabeza mientras estiraba mis pantalones cortos para tapar lo máximo posible mis muslos. Sentía vergüenza e incomodidad. Sentía como se abría en mi una herida que tardaría en cicatrizar. Comenzaba a odiarme por tener vello corporal: vello en las piernas, vello en el entrecejo, vello en las axilas… Comenzaba a desagradarme la imagen que se reflejaba cuando me colocaba frente al espejo.

Aquello me dio que pensar y es que aunque tener vello es algo natural, algo que las niñas en mayor o menor medida desarrollarán durante la pubertad, se convierte en un estigma por la valoración y la presión social. Por tanto, a día de hoy no puedo decir que pueda decidir sobre mi propio cuerpo con total libertad. Si así fuera no me vería obligada a depilarme y no deberían tratarme diferente por algo tan trivial como la estética corporal.

Pero no, si algo comprendí es que a la sociedad le importa que me depile, incluso mucho más que a mi. Por eso creo que ni de lo único que somos dueñas, que es de nosotras mismas, nos pertenece en su totalidad ya que la percepción de nuestro aspecto físico nos ha sido dada distorsionada y a la medida de las pautas estéticas impuestas por la sociedad patriarcal que hace que no nos veamos, ni que nos vean, bellas sin depilar.

About Lía

Vella. Con el cabello revuelto y rizado. Reina y señora del caos que me habita. Lo personal es político y la felicidad tiene forma de tableta de chocolate negro con trozos de naranja.

6 thoughts on “Cómo aprendí que el vello no es bello

  1. Hola, me ha gustado tu entrada, es sencilla pero sincera. Y es la triste realidad: nosotras mismas no podemos decidir nuestro propio concepto de belleza porque nos lo han metido por los ojos y por las orejas desde pequeñas. Todavía, a pesar de que hace seis años que no me depilo las piernas, tengo que discutir con mis padres sobre si me depilaré o no para la boda de mi prima. Esperan que algún día vuelva al redil y, por mucho que les explico que no creo que sea necesario, que no vale la pena el dolor, que es mi propia protesta ideológica, nunca van a aceptarlo.
    Creo que, por otro lado, entre la gente joven va calando la idea poco a poco… cada vez voy conociendo a más chicos y chicas que no les disgusta el vello, aunque, cosa que me extraña, también encuentro a chicos que se depilan (!) Y me da pena y me da risa porque siento que se han contagiado de ese miedo que nos han inculcado a las chicas, que el vello no es bello. En fin, aspiro a que algún día la gente acabe aceptando que es una decisión tan personal como llevar el pelo corto o llevar melena, vestir informal o de traje. Mientras, continuaré defendiendo mi derecho a no depilarme, a llevar lo que es propio del cuerpo de la mujer.
    Lo comparto en mi muro de Facebook, ánimo con todo!

    1. ¡Ánimos, compañera! Por suerte, mi madre y padre aceptan mi decisión de sólo depilarme las cejas (por gusto propio, claro) y me alegra que ambes puedan entenderlo, pero comprendí que no todos eran así. Hace unas semanas, en la clase de gimnasia (yo vestida con una musculosa) mis compañeras me habían pedido levantar mis brazos. No entendía por qué, pero de todas formas lo hice. Entendí que se burlaban de mi vello.

      No solo eso; una amiga se me acercó para dar una cara de asco. Incluso, a los días, se quejó con mi madre porque »no me depilaba.»

      Tengo trece años.

      1. Lola eres muy pequeña en edad pero grande de mente. Te deseo la mayor fuerza para continuar pensando y actuando según tu conciencia.

  2. Tengo algo que contar, por que con todo este tema del vello es bello, tengo la impresión que mi experiencia con este tema es muy distinta. Yo siempre he sido una chica con las ideas muy claras. Jamás he sentido la presión social, no por que no exista, sino por que yo no dejaba que me afectara. Es cierto que en muchas ocasiones he tenido experiencias similares de: «¡Que peluda eres!» o «¿Por que no te depilas?», etc, pero era contestona y respondía «Por que no me da la gana», «Que pereza», «Depílate tú» o «Ay pero si son muy suaves, ya verás, mira». La primera vez que me quise depilar, estaba con mi madre. Le toque las piernas sin querer o queriéndo, ni me acuerdo, y me encantó lo suavecitas que eran. Que guay, yo también quiero. Mi madre me dijo que no. Yo debía tener 13 años. Me dijo que esperara el máximo en hacerlo por que claro, si lo hacía ya, los pelos salen más gordos y eso no quieres. Igual como paso de la presión social, también paso de los buenos consejos, así que esa noche cogí cuchilla y me depilé. Estuve toda la noche tocándome las piernas por que… Dios, que suavecitas que eran, y que guay el contacto con las sábanas sin pelitos. Me depilaba cuando yo quería, no cuando los demás querían. Y a día de hoy, si no me quiero depilar, no lo hago, pero a mi, esteticamente y por comodidad, prefiero no tener vello. Así como no me gusta tampoco un hombre peludo, me gusta el tacto suave. Esto lo digo, no porque no crea que se deben romper las cadenas de la sociedad y hacernos ver que el vello no es algo malo, sino por que también quiero recordar: Si quieres depilarte HAZLO, tan solo intenta analizar PORQUE QUIERES hacerlo. Y si lo haces, no eres ni menos valiente, ni menos feminista, ni menos nada. Por que yo lo hago por que quiero y cuando quiero, y por que me gusta y por que aún me encanta el contacto de mis piernas suavecitas con las sábanas. Lo hago como me pongo crema en las piernas por que están brillantes. Por que me gusta. Y eso a mi no me hace menos combativa.

    Un saludo.

  3. «Todo es cuestión de tiempo!!!! »

    tenemos q aprender a desaprender…. Llevamos toda la vida alienadas socialmente, pero trabajando cada uno con uno mismo se puede modificar….

    yo… Desde pequeña me sentía en un vacío q giraba a mi alrededor entre la pubertad, el vello, la niñez, la obligación social y la responsabilidad moral y la verdad que no sé cómo pero nunca le di demasiada importancia al resto y al todos y me deje llevar por la poca importancia y la poca necesidad de sufrir…. Eso de «para presumir hay que sufrir!» No estaba hecho para mí…. Con los años he pasado por etapas laborales y personales en los que he cedido a anteponer lo bello al vello, pero siempre en pocas situaciones, y así poco a poco fui viéndome normal, natural, sencilla, y siempre a tiempo!

    Este verano es el primero que dejó mi vello desde el verano pasado y lo luzco con faldas, short y vestidos veraniegos, y femeninos que me hacen sentir bien, yo he dejado de mirarme las piernas, y al final han pasado desapercibidos…. El algo en lo que nadie se fija, están ahí, se ven, claro q se ven, pero no llaman la atención, ya que para mí tampoco la llama….

    Superarnos a nosotros hace que el resto se supere con más facilidad…

    es cuestión de tiempo y ganas!!!! Animo!!!!!!

  4. Como bien dices Bsq, hay q aprender a desaprender, nos es hasta difícil a los hombres. Estamos rodeados de clichés de lo q es bello o no bello. La publicidad, la tv, las rrss …. todo son fotografías falsas de modelos q desde pequeño nos moldean q chica es guapa y cual no. Y como bien dice otro comentario, hasta los hombres nos depilamos (algunos, yo no) pq ya nos están encorsetando hasta a nosotros. Ya quedó muy atrás ese refrán q decía: El hombre y el oso, mientras más peludo más hermoso.

     

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