Autocuidado significa saber decir NO

Autora: Loish
Autora: Loish

Hay una verdad que aplica a todas las personas: el día tiene 24 horas. Da lo mismo qué características personales tengas que el día seguirá teniendo 24 horas para ti y para el resto de la humanidad. Por eso es muy importante aprender a decir NO, porque si decimos que SÍ a todo lo que nos piden, terminaremos desperdiciando nuestro tiempo en cosas que OTROS quieren, no en lo que nosotros queremos o necesitamos.

Y os preguntaréis ¿qué tiene que ver esto con el feminismo? Todo. Porque de siempre se ha asumido que el tiempo de las mujeres (u otras minorías) es menos importante, que el peso de los cuidados recae en nosotras por definición, así que «¿por qué no preparas la cena tú que no te cuesta nada?» o «No es para tanto que la interrumpa un momento para pedirle su teléfono» o «¿puedes ir un momentito a hacerme este recado?» o el que te da la chapa en una cena de grupo evitando que puedas hablar con el resto porque le ha gustado tu «vestido». Y ni que decir de esa persona que te spammea por las redes sociales o el whatsapp y se mosquea si tardas más de 5 minutos en contestar porque asume que tu tiempo le pertenece.

Son gente que te gorronea el tiempo y te lo quita de hacer cosas que te harían mucho más feliz o, al menos, te reportarían otras ventajas en tu vida. Desde ese curso de buceo que siempre quisiste hacer, un master, conseguir un trabajo mejor pagado o tener una cita en la que lo pases bien en lugar de ser un intercambio de situaciones incómodas (más allá de que la mayoría de primeras citas sean así por los nervios XD).

Repasemos situaciones en las que el condicionamiento y la presión social hace que digamos SI cuando deberíamos decir NO:

– Esa cita con ese amigo «algo rarito que en el fondo es buena persona«. Pista: hay muchos raros con pareja. Si ya le conocías y no has querido quedar con él, es que no te interesa y no habrá cantidad de presión suficiente para que eso funcione. Así que no dejes que te presionen, porque quedar con él es perder el tiempo (también para él, todo sea dicho) y si los amigos comunes no pueden aceptar un NO, empieza a cuestionarte su buena intención. Di NO a una cita llena de silencios incómodos y «chistes» fuera de lugar además de intimidad forzada.

Hacer horas extras no remuneradas e innecesarias por el paripé. Este es un clásico que todos sufrimos. En España se hacen muchas horas extras y, peor, horas extras no necesarias para calentar la silla. ¿Y por qué? Porque determinadas personas con resultados poco claros necesitan justificar su «dedicación a la empresa». Irónicamente, esto está ligado a peor productividad: el cansancio desgasta y cuando la planificación ya incluye las horas extras, cuando se producen desvíos (y casi siempre los habrá), no tienes margen de reacción. Pero aún así sigue sucediendo, con la doble vertiente de hombres que apenas ven a sus hijos y mujeres que no son ascendidas porque no pueden estar en esa reunión innecesaria a última hora (aquí generalizo en cuanto a los roles de género, pero lo cierto es que he visto también cómo se penaliza a padres con jornada reducida…). Di NO a salir a las mil por algo que puede esperar a mañana.

«Recados que son sólo un momentito». Vale, es solo un momentito, pero todo suma y no se puede decir que la mayoría de las personas estemos sobrados de tiempo. Así que, si es sólo «un momentito», ¿qué le impide a la otra persona hacerlo ella misma? Salvo que esté enferma o realizando otra serie de tareas para la familia, nada le impide hacer el recado por sí misma. Aquí se puede aplicar flexibilidad, pero si quien te pide esas cosas «que no cuestan nada», sistemáticamente se va al bar, juega a la play o se ve todos los partidos de la liga mientras tu acumulas «recaditos», va a ser que lo suyo es que le digas NO o que empiece a devolverte el favor.

Responder a cada memez del chat de facebook o whatsapp porque «se mosquea» si no le digo nada o le dejo el mensaje en «visto». Esta es especialmente preocupante, porque además es un indicativo chungo de relación insana. Y la persona que lo haga puede ser encantadora, pero si por lo que sea no respondes de forma inmediata y se mosquea por eso, es que no respeta tu tiempo y derecho a ignorar cosas que no te interesan. Peor, puede ser una señal de que es alguien controlador o muy necesitado de atención. Vamos, que con la gente así, lo mejor es NO responder de forma inmediata y acostumbrarles a que esperen. Si lo aceptan, bien. Si su nivel de agresión o cabreo aumenta, entonces es una señal de que debes bloquearles, de facebook, del whatsapp y de tu vida.

Eventos donde no pintas nada. Si, esa boda de un primo cuarto al que hace años que no ves y en la que no vas a conocer a nadie. O esa fiesta de cumpleaños del hijo de la vecina que es que tiene pocos amigos. O la colecta de la iglesia que organiza tu jefe cuando de toda la vida has sido ateo. Ni que decir de ese maratón humanitario cuando las zapatillas de deporte te producen sarpullido. Que si, que quedar bien es fantástico, pero si dedicas todo tu tiempo a «quedar bien», no te quedará tiempo para las cosas que realmente marcan la diferencia, como ayudar, de verdad, a tu hermano en paro o dedicar algo de tiempo a tus abuelos. ¿Y por qué no? a alguno de tus «guilty pleasures» como verte de un tirón tu serie favorita, leer un libro, una escapada romántica o lo que sea.

La lista es tan variada como situaciones en la vida, claro. Y es importante recordar que, como en todo, hay que aplicar el sentido común y ser flexible. Puede que haya cosas que nos apetecen cero, pero hacemos porque son necesarias. A veces hay que hacer horas extras para que no te despidan (evidente), es importante que no te coma la mierda en casa (por salud), el evento de turno es importante para alguien que te importa e ir es tu forma de demostrar que le aprecias, etc.

Pero muchas veces podríamos negarnos sin que se acabe el mundo. Y coincide, que muchas veces, la gente asume que no tienes nada mejor que hacer sólo porque eres mujer. Ese es el momento de decir «NO, lo siento» y no añadir ninguna explicación o excusa de porqué no. No tienen derecho a tu tiempo y son ellos quienes deberían darte motivos para que lo inviertas en ellos, no al revés.

COROLARIO: Rechazar planes que te gustan en el supuesto de que «podría ser que, tal vez, el chico que te gusta/tu pareja decida llamarte o quedar» es también un error. Quedar en el ultimo minuto está bien siempre que eso no te impida hacer otras cosas o planificarte. Ser el último recurso de alguien que no se molesta en decirte si quedas o no es un asco. Así que si alguien te propone algo que te apetece pero dudas si aceptar porque «lo mismo tu pareja quiere hacer otra cosa«, lo suyo es llamar para decirle «me han propuesto este plan de la caña y quiero ir, ¿te apetece?» (en el caso de que sea un plan que se pueda ir en pareja, que tampoco hay que hacer todos juntos o acoplarle a planes de amigos donde él no esté invitado). O bien «quiero ir, ¿tenías pensado otra cosa?«. Si se apunta, bien. Si te propone otra cosa en ese momento, decide entre los dos planes. Y si te responde cualquier cosa ambigua, asume que es un «no voy a quedar contigo«. Incluso si en el ultimo minuto decidiera que esta vez sí, va a quedar contigo, da igual. Si no es capaz de quedar en firme con tiempo, no merece que aparques otros planes por él. No sólo eso, tampoco es sano quedar solo con tu pareja. Superada la fase inicial de «encoñamiento», es bueno recuperar el tiempo con la familia y amigos. O hacer cosas por separado.

Recuerda: tu tiempo es valioso, si no lo respetan tampoco te respetan a ti.

Pia Grønning
Pia Grønning

About Elisa Mariño Caruana

Toda una vida de frikismo y una década en IT. No soy activista pero el feminismo me dio un lenguaje para expresar cosas que llevo toda una vida experimentando.

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