Cenar con tu agresor el día de Nochebuena

Autora: Laura Izquierdo
Autora: Laura Izquierdo

En Navidad, la familia es lo más importante. Compartes una cena especial con aquellos que más quieres y más te quieren.

Aunque a veces, en estas fechas, te sientes mal. Comprendes la razón, pero aún así es difícil de admitir, e igualmente, te sientes culpable. Porque quieres participar de la alegría familiar, la ternura y la actividad vibrante, pero no puedes.

Hace años, una persona que se sienta contigo a la mesa todas las Nochebuenas abusó sexualmente de ti. Esto para ti no ha sido siempre obvio. Quizá porque te enseñaron que la violación es un desconocido que te penetra por la fuerza en la calle, y en tu caso no se daban estas condiciones.

Puede que durante años fuese más sencillo para ti relativizarlo. Negarlo. Pensar que lo que pasó estaba dentro de la normalidad del trato familiar. O quizás él te manipuló para que no vieses lo que te hizo, para callarte. Y quizá por eso durante años la depresión, la ansiedad y la tristeza te han acompañado durante tus reuniones familiares.

Tal vez tu abuela te decía “es normal sentir melancolía en Navidad, porque nos acordamos de los que faltan”. Para ti también falta la dignidad que un hombre te arrebató aprovechándose de ti cuando eras una niña.

De todas formas nunca vas a contar nada. Te avergüenza. Probablemente tu familia no te creería. Tu eres “desarraigada”, “demasiado independiente” y a veces incluso “impertinente”. Deberías limitar tus salidas de tono y no inventarte cosas malas sobre los demás.

Incluso puede que alguien de tu familia lo sepa o lo sospeche y te anime a no hacer un drama de ello. Te anime a callar.

¿Por qué ibas a arruinar su vida y la armonía familiar? Él es admirado, tiene su vida encarrilada. Tiene una familia a la que sostiene. O quizás está concentrado en sus estudios. O tiene una profesión importante.

Probablemente tu eres la única que siente que ha arrebatado mucho más de lo que ha aportado.

En cuanto a ti, rara vez te preguntan o te valoran por tus proyectos. ¿Cuando vas a casarte? ¿Estás ya pensando en tener hijos? ¿Sigues con ese chico o has cambiado de nuevo de pareja?.

Tal vez por eso te fuiste hace años del lugar donde creciste. De la casa en la que convivías con él o que tanto visitaba.

Te fuiste para dejarle atrás y volver solo lo imprescindible. Sin embargo en Navidad necesitas estar con los que quieres. Y por eso, mientras él se mantiene impasible y ejemplar, y a ti te recriminan tu pesadumbre, vuelves a compartir con tu agresor cada Nochebuena. Tu hermano. Tu tío. Tu padre. Tu cuñado. O tu abuelo. Vuelves a fingir. A tener que sonreírle. A revivirlo.

About I.

Me gusta la politica, sobre todo retwittear desde mi sofa. Tambien me gusta cocinar y me encanta comer. Me gano la vida sirviendo al capitalismo.

2 thoughts on “Cenar con tu agresor el día de Nochebuena

  1. Y durante el resto de tu vida la gente te mira extraño cuando admites que no te gusta la Navidad, y aprendes a inventar excusas para explicarlo a esas personas de tu alrededor a las q no les puedes decir la verdad: “porque él siempre volvía por Navidad”, como en el tradicional anuncio de turrones.

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