Deseos feministas: la mujer en los medios

Autora: Ellen Sheidlina
Autora: Ellen Sheidlina

Los medios de comunicación nos muestran día tras día los estereotipos femeninos más retrógrados. Las mujeres son continuamente representadas con cuerpos esculturales y caras bonitas y sonrientes. Sin embargo, se les olvida mencionar los grandes logros y méritos de muchas grandes mujeres. En los medios, nuestro valor como mujeres se basa únicamente en nuestro físico. Y es aquí donde empiezan mis muchas preocupaciones:

Mi primera preocupación es que al mostrar a la mujer tan sólo por cómo es su apariencia física se la está cosificando. La mujer es representada como un objeto sin cualidades intelectuales o personales. Es representada un objeto decorativo para el disfrute de otros. Y eso es peligrosamente trasladado a la vida real. Y tal manipulación causa que la mujer pierda poder en cualquier ámbito profesional o personal. Su valor se sigue percibiendo tal y como los medios representan.

Mi segunda preocupación es que se ha creado un ideal de belleza que es inalcanzable, irrealista e insultante. Inalcanzable porque, una talla 36, una cintura de avispa, unos pechos que desafían a la gravedad y unas piernas de un metro de largo, en conjunto, son imposibles. Y porque, muchas mujeres se están literalmente matando para conseguir tales características: los desórdenes alimenticios no son una novedad. También irrealista, porque nadie va a tener 18 años toda la vida, no todas somos de raza blanca como en las películas de Hollywood y porque el Photoshop es un arma de destrucción de autoestimas. Insultante porque nos hacen normalizar una situación que no es normal.

Mi tercera preocupación es que no veo un modelo femenino a seguir representado en los medios de comunicación. No veo a todas esas mujeres valientes, inteligentes y profesionales que existen. En su lugar, estoy expuesta a un sinfín de mujeres atractivas en sus 20, que se pasean con poca ropa y mucho maquillaje. Por cada Imperator Furiosa hay otras 99 mujeres sin ni siquiera nombre, que no son más que una cara bonita y un cuerpo para ser admirado por el hombre de turno, sin una sola frase memorable que aportar.

Por eso desearía una mayor responsabilidad a los medios de comunicación y lo que transmiten. La libertad de expresión no implica la constante desvalorización de las mujeres. Somos el 50% de la sociedad y apenas tenemos referentes en los que vernos reflejadas.

Desearía que se dejen de hacer películas que mantienen todo el rato la distinción de géneros y que no pasan el test de Bedchel ni quedándome dormida. El hombre fuerte y racional que salva el mundo, y que se gana a la chica y sale victorioso utilizando la violencia, me resulta irrisorio ¡Menudos machitos están hechos! Por el otro lado, están las comedias románticas con una mujer de protagonista, cuya única aspiración en la vida es encontrar el amor, ya me aburren y me atrofian.

Desearía que se hable de mujeres que han hecho historia en los colegios. Hay muchas mujeres que deberían ser estudiadas en los laureles, desde Marie Curie, Frida Kahlo, Virginia Woolf, Maria Teresa de Calcuta hasta Emilia Pardo Bazán, y podría seguir contando. Porque las princesas en apuros que necesitan de un hombre para que les solucione la vida son anacrónicas y sólo fomentan el sistema patriarcal.

Desearía que cuando se hable de las mujeres que están, en el presente haciendo historia, no haya que estar mencionando su aspecto físico o su estado civil. No haya que estar diciendo si se ha operado la nariz, si en persona es más flaca o más guapa, si se ha hartado a comer magdalenas de chocolate, si tiene novio o si es una buena madre. Porque me da exactamente igual, porque a los hombres no se les cuestiona de esa manera, y porque una mujer es mucho más que eso.

Desearía que se respete el derecho a una información veraz y esto incluye que la mujer sea mostrada en todas sus dimensiones en los medios de comunicación. Esto incluye que se fomente la pluralidad de voces en los espacios de opinión mediante un reparto equitativo y que la mujer participe en la toma de decisiones en los altos cargos de la industria mediática. Porque obviamente, los medios están dominados por hombres.

Hasta que esto cambie no creeré en la libertad de prensa. Hasta que esto cambie no va a haber progreso.

PS: Es mi opinión y no soy una experta. Para saber más sobre lo expuesto, les recomiendo el documental “Miss Representation”, tráiler [aquí]. A todos los que aún consideren que no existe el machismo en el mundo occidental en el siglo XXI. ¡Saludos!

About isabel_sa

Viajo por el mundo, y mientras, y si la inspiración toca a mi puerta, escribo con la intención de entretener, concienciar conciencias, o ponerme en la piel de un valiente personaje de ficción-

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.