Formas de abuso psicológico: la ley de hielo

http://dianavabril12.blogspot.com.es/2016/06/que-bello-abril.html
Autor: Tae Jung

Seguro que si estás leyendo este blog habrás oído hablar del maltrato psicológico. Me atrevería a decir que si eres mujer es muy probable que lo hayas sufrido alguna vez, aunque no seas -o no quieras ser- consciente de ello. Ciertamente es algo que a una le cuesta y le duele reconocer: Sí, a mí también me ha pasado.

Cuando alguien te ha tratado mal, no solo tendrás que lidiar con una profunda herida en tu alma, sino que tu reputación social se verá afectada, pues él se habrá encargado de hacer creer al mundo que tú eres la mala, la loca, la complicada, la puta, la inaccesible, la loquesea en vuestra historia. Ni ellos lo saben.

No existe un perfil concreto de “víctima”. Según estadísticas**, 1 de cada 4 mujeres será maltratada en algún momento de su vida. La clave reside en saber detectar y cortar de raíz ese tipo de comportamientos. El aguante de cada una sí que dependerá del nivel de autoestima, dependencia emocional, experiencias previas, circunstancias personales y determinados rasgos de personalidad.

Si alguien no es de nuestra confianza, no tiene el poder necesario para hacernos daño. Es fácil: La mayoría de abusos físicos, sexuales y psicológicos provienen de personas de nuestro entorno. Personas que, de algún modo, se ganan nuestra confianza y nuestro cariño. Y una vez lo tienen en su poder se creen con un derecho (que no les corresponde) de tratarnos mal, como si fuéramos seres de un rango inferior al suyo.

No siempre los malos tratos, vienen en forma de palizas, insultos o amenazas. No les hace falta. Los malos tratos a menudo son psicológicos y se disfrazan de una “inocente” bromita sobre tus michelines (por la cual – claro está- no tienes derecho a ofenderte ni enfadarte, ¡no me vayas a ser una dramática!), u opiniones -también muy “inocentes”- sobre que ropa debes o no debes llevar y con quienes debes hablar o no hablar. Cosas así. O en quedar, hablar o tener sexo solo cuando al señorito le da la gana; Que oye, el libre albedrío está muy bien, pero digo yo que todo tipo de relación debería ser bidireccional y una también debe poder decidir cuándo se queda, cuando se habla y cuando se folla. Sin tener que  ser una cansina por ello, sin que se sientan agobiados por escuchar nuestra opinión (pobrecillos). Libertad, sí, pero libertad para ambos. En el momento que uno de los dos manda y el otro se tiene que joder, ya no es libertad.

Vía WhatsApp, por ejemplo, abundan las peticiones tipo: “mándame un selfie de lo que estés haciendo” a todas horas del día, pretender que tu tiempo le pertenece (“has leído mi mensaje, podrías contestar“) o conductas tipo stalker (“estabas en línea a las dos de la mañana y no hablabas conmigo, ¿con quien hablabas?“) en redes sociales o en el entorno que frecuentamos, o el acoso callejero. Y a todo eso, estamos la mayoría de nosotras expuestas a diario y nadie se da cuenta. Son fenómenos invisibles. O “no hay para tanto”, totalmente normalizados en nuestra sociedad, mientras que cuando la violencia ya se hace evidente esas mismas personas que restaban importancia a las primeras señales pasan a recriminarnos nuestra estupidez y nuestra pasividad: “¡¿pero por qué no le dejaste a la primera?!” Porque cuando te conté “la primera”, me dijiste que estaba exagerando.

no-es-amor

La lista de conductas que podemos considerar como maltrato psicológico es, por desgracia, bastante larga. En esta ocasión me gustaría hablaros del silencio como arma mal usada, pues la “Ley del hielo” es otra forma de abuso psicológico en la que una persona tiene todo el poder sobre la otra, y que no solemos percibir como un mal-trato. Ni quien lo sufre, ni quienes forman parte del entorno. Por eso creo que es importante y necesario difundir ese tipo de actitudes, lo que implican, y lo que pueden llegar a dañar.

De la resolución de conflictos a la ley del hielo, otra forma de maltrato psicológico

Personalmente, siempre he intentado resolver los conflictos hablando con las personas implicadas en dichos conflictos.  Así deberían ser las relaciones*: basadas en la confianza, el respeto mutuo y la comunicación.

Inevitablemente, en toda relación, van a surgir conflictos. Es normal. La clave es que ambas partes sepan gestionarlos de una manera sana y asertiva.

En una relación abusiva, la otra persona suele negarte u evitar tener ese dialogo. Se trata de la conocida como la “ley del hielo” que consiste en ignorarte por completo, ya sea cortando vías de comunicación o simplemente dejándote de hablar por un tiempo indefinido; y tiene como finalidad hacerte ver que tu opinión no vale. No será escuchada ni tenida en cuenta por la otra persona; y no insistas en hacerte escuchar porque, si lo haces, las consecuencias serán peores. Pero ¿por qué lo hacen? Como “castigo” al conflicto existente. Que claro está, siempre siempre siempre será todo por tu culpa (o por tu punto de vista erróneo, que es un concepto más liviano, pero viene a decir lo mismo). En resumen, recibes un refuerzo negativo durante un periodo que pueden ser días o meses y, una de dos, o terminas desarrollando una indefensión aprendida (“Haga lo que haga estará mal hecho y mal visto”) o eres de las duras y vas aguantando como una campeona sin saber muy bien por qué mereces este trato.

Este tipo de comportamientos dañan mucho a la otra persona, es por ello que la ley del hielo es considerada como una forma de abuso psicológico. Como he dicho al principio, alguien que no nos importa no puede hacernos daño. Y si alguien que nos importa actúa de ese modo, toda una serie de emociones negativas nos irán acompañando a lo largo de todo un proceso de conflicto -ya sea real, inexistente, o por motivos que desconocemos- que no habrá modo de gestionar mientras perdure la falta de dialogo y comunicación, de modo que te volverás loca y el problema se agrandará cada vez más. El silencio utilizado con malas intenciones es una arma muy poderosa que tiene como finalidad controlar, abusar, castigar, y humillar al otro.

Si te están aplicando ese tipo de tortura, todo el poder para salir de esta situación está en manos de la otra persona. Lo único que puedes hacer es intentar hablarlo con calma y directamente, aún a riesgo de que entonces te culpe por insistir, cosa que suele pasar.

Y si estas en el bando opuesto, tal vez no seas consciente de que hay silencios sanos (tomarse un tiempo y reflexionar para no hablar las cosas en caliente, por ejemplo) y luego están ese otro tipo de silencios hostiles a los que hay que poner freno y que no debemos tolerar. Está claro que nadie puede obligar a nadie a hablar, y más si una de las dos partes no quiere, pero deberías ser consciente de que tu comportamiento se considera abuso psicológico y de que la otra parte puede sufrir graves consecuencias a nivel de salud física y mental.

Sea cual sea tu posición en un conflicto, siempre es recomendable una aproximación al otro, y tener una conversación. Un conflicto no resuelto no se volverá inexistente por el hecho de que una de las dos partes lo ignore; pero la ley del hielo, sin duda, empeorará la situación.

La otra persona está en su derecho de no hablarte, y tú en tu derecho de ser escuchada. ¡Que nadie te calle!  Insiste, lucha, hazte valer.

* Cuando hablo de “relaciones” no me refiero única y exclusivamente a una relación de pareja sino a relaciones humanas en general: familia, amigos, pareja/rollo/follamigo/loquesea, compañeros del trabajo, etc.

**Macroencuesta de violencia contra la mujer, 2015

About Alba R

Psicóloga clínica. Superviviente e indignada. No me callo. Entre mis muchas aficiones, colecciono zapatos. Y no me gusta ser juzgada por personas que no se han puesto en ellos.

28 thoughts on “Formas de abuso psicológico: la ley de hielo

  1. Hola, Alba. Gracias por hablar del maltrato psicológico, he estado en los dos lados de esa mierda (sólo una vez fui agresora y llevó tiempo pero lo resolví) y creo que es peor que el abuso físico pues es invisible, es más difícil de identificar y de reaccionar. A veces incluso he deseado que me peguen en esos casos para sentirme capaz de defenderme, hasta ese punto llega la tensión y la ansiedad. Pero hay una parte de tu artículo que me parece que no queda muy clara… ¿cómo va la ley de hielo? Dices que cortan la comunicación por meses pero no explicas si vuelve o no. Yo, tal cual está escrito, me he sentido identificada con la parte agresora, aunque sé que no es mi caso, ya que hace más de un año huí de una relación de malos tratos y corté la comunicación. Como tenemos amistades en común, hay noticias esporádicas (yo cada x tiempo trato de saber dónde está para mantemerme alejada) y sé que él aún pretende hablar conmigo en algún momento. No quiero volver a verle, no quiero hablar con él, tuvo tiempo de sobra para hablar conmigo cuando vivíamoa juntas y me ignoraba y me llamaba pesada por intentar hablar las cosas (y floja por no aguantar sus “bromas” y sufrir ataques de pánico cuando él gritaba, nunca olvidaré esa palabra que tanto asco me da). Creo que mi ley de hielo es lícita, razonable y lo que tengo que hacer, creo que es lo correcto. Puede que me haya sentido identificada porque no tengo resuelto el sentimiento de culpa ya que nuestras amistades a veces consideran ridículo que no quiera hablar con él, pero igualmente no veo que se aclare lo suficiente como para que yo pueda ver una diferencia marcada entre la ley de hielo como castigo, de la que hablas, y mi silencio. ¿Podrías aclarármelo? Te lo pido como favor personal. Gracias

    1. Lluvia, entre lo que describes y lo que expone Alba hay una diferencia sustancial: quien aplica la ley de hielo para obtener algo que desea y que la otra parte no quiere darle por voluntad propia (el agresor), o quien se mantiene alejada por pura supervivencia (que sería tu caso)

      1. Es cierto, Jessica, gracias. Yo también veo una diferencia por la cuestión de “defensa” y sé que Alba habla de algo distinto y que no tengo razones lógicas para sentirme identificada. Y creo que, pensándolo más a fondo, entiendo a qué os referís con ley de hielo. ¡Un saludo!

    2. Hola Lluvia. Gracias por tu comentario.
      Efectivamente, en tu caso el cortar vías de comunicación con tu agresor es lo correcto, y no corresponde con el abuso psicológico que se describe en el artículo.
      Es lo que te respondió Jessica.

      1. Hola, yo tambien estoy aplicando eso, pero no busco herir a la otra parte, mas bien, me alejo de la otra parte, porque trate de dar todo de mi, pero no me valoro. Despues de humillarme mucho, asi psicologicamente, porque no hubo nada verbal, sencillamente agarre fuerzas un dia, y decidi no hablarle. Estoy tratando de evitar tener contacto con esa persona. En fb, la he puesto en que no me aparezca nada relacionado a esa persona, y en el whatsapp, por no eliminar el contacto desde mi contactos, aveces me topo con sus mensajes de estados, un dia diciendo que nunca llegamos a nada, porque no era de su entera confianza, pero luego cambia y comienza a poner indirectas muy directas. He querido eliminar esa persona del whatsapp, pero la dejo ahi, porque se que quizas, cuando esto sane, puede que se de una conversacion para aclarar los inconvenientes o puede que no. En cualquier caso, lo que queria dejar dicho aqui, es lo que dijo la usuaria Lluvia, no lo hago por venganza, lo hago para alejarme de esa persona.

  2. Las relaciones implican compromisos grandes. He sufrido el silencio como castigo. Algo tan doloroso porque es como si la otra persona invalidara el afecto, lo construido. Después del castigo viene la comprobación de si funcionó o no. Generalmente el castigador regresará y si no queremos retomar la relación, apareceremos ante él culpables, caprichosas, complicadas, problemáticas. “No es para tanto”. Yo recaí varias veces en el enredo por mi convicción en el poder transformador del diálogo y en la incondicionalidad de la amistad. Pero he llegado al a conclusión de que por más que tengamos la necesidad de hablar, en algunas oportunidades es completamente inútil insistir. Y devastador. Hoy, me viene muy bien este artículo porque justamente estoy llenándome de fuerzas para no recaer. Una frase inspiradora que encontré en un artículo: regálale tu ausencia a quien no valora tu presencia. Durísimo, Se atraviesa el instinto protector de considerar siempre los problemas y dificultades de la otra persona. Pero tengo que hacerlo. Tenemos que ser capaces de poner fin a esa violencia. Si una persona hace o deja de hacer algo que sabe que nos va a lastimar, con seguridad, nos conoce lo suficiente para hacernos daño. Ni nos aprecia ni nos respeta. Nada qué hacer. No vale la pena insistir. Resta nuestra energía y nuestra serenidad. El castigador tendrá que ver qué hace con su vida. Con su egoismo y su crueldad. La castigada solo debe concentrarse en recuperarse, protegerse y levantar las barreras necesarias para no volver a ser violentada. Es la verdadera liberación.

    1. Totalmente de acuerdo, pienso que si te aplican la ley del hielo y sales corriendo tras él intentando hablar lo único que pasa esque se agudiza el maltrato porque él ve que su técnica le está funcionando y es ahí cuando agudizará su ley del hielo.

      Lo mejor en estos casos es no reaccionar y huir y que el maltratador se quede con sus técnicas de maltrato haber que puede hacer. Nadie te va a maltratar si tú no lo permites.

  3. Hace dos años tuve que volver a vivir a casa de mi madre y hasta que no encuentre trabajo no podré irme. Mi hermano tb tuvo que volver a casa de mi madre unos años antes que yo. Al principio fuí bien recibida, me ayudaron con la mudanza, a montar los muebles, etc
    A los dos meses empezó el maltrato de mi hermano hacia mi.
    Según él, no quería decirme las cosas a mi para no discutir y no tener follón, pero se las decía a mi madre y mi madre me las decía a mi. Empezó con que yo hacía ruido cuando iba al baño y le molestaba, daba igual que fuera de noche o de día. Cambié las chanclas por calcetines. Después fué el interruptor de la luz del cuarto de baño, mi madre lo cambió por uno que se enciende y se apaga sin tocarlo, sólo pasando la mano cerca. Una noche yo no me podía dormir y me di una ducha, lo peor que podría haber hecho. Le compré unos tapones para los oídos; me los tiró a la cara. Se quejaba de que no le dejaba dormir porque apagaba la luz de mi habitación muy tarde, pero nunca se le ocurrió bajar la persiana de su habitación. Se llegó a quejar de que le miraba el paquete!!!!! Yo no podía meter baza en ninguna conversación que él estuviera teniendo con mi madre, aunque la estuvieran teniendo delante de mi, y así todo, un día y otro y otro y otro.
    Intenté hablar con él en varias ocasiones, pero la única vez que consintió en hablar conmigo terminé sintiéndome mala persona por las cosas que me dijo y no me dió la oportunidad de hablar en ningún momento, no le interesaba lo que yo tuviera que decir.
    A todo esto, mi madre ha tomado parte porque el otro le malmete en contra mía cada vez que tiene ocasión, con lo que la relación con mi madre se hace cada día más difícil.
    Llegué a casa de mi madre bastante tocada emocionalmente por una ruptura sentimental y me encuentro con este panorama…
    Resultado: En 2 años que llevo aquí he tenido tres ingresos en psiquiatría, 2 de ellos por intentos autolíticos.
    Afortunadamente, estoy recibiendo ayuda para encontrar trabajo y creo que en breve lo encontraré y podré salir de aquí echando leches.
    Perdón por la extensión del comentario, pero me ha servido de desahogo.
    Gracias por el artículo, Alba
    Yo sabía que esto era maltrato pero después de leer tu artículo ya no me queda ninguna duda.
    Un abrazo

    1. Hola Mariló,
      En ocasiones, los conflictos familiares pueden resultar complicados, pues son personas con las que no es nada fácil romper ese vinculo.
      Pero ten siempre presente, que ninguna situación, por muy mala que sea, merece que nos hagamos daño a nosotras mismas. Eso nunca!
      Que no té de vergüenza pedir ayuda a un profesional si la necesitas. Te sorprendería la cantidad de gente que vive situaciones parecidas… No estas sola.

  4. Me paso con el padre de mi hijo cuando me quedé embarazada. Dejó de contestarme llamadas , mensajes, si me veía en algún lugar se escondía, se mudo de casa y sus padres actuaban de la misma forma. Cuando mi hijo tenía un año una conocida de él me envió un mensaje con la dirección en donde estaban viviendo, ahi decidí ir al juzgado y enfrentar a sus padres. Ahora los tres se hacen cargo algunos días a la semana y me ayudan, y él como si nada hubiera pasado. Es muy dificil superar un maltrato asi, 3 años con depresión en el embarazo y los dos años siguientes, y hasta el día de hoy tengo secuelas de ansiedad y depresión. Y no solo eso sino que además lidiar con más gente que te maltrata como si fuera tu culpa que la otra persona no asume su responsabilidad, o se toman el abandono y la indiferencia como algo liviano.

  5. Toda mi vida vi (y sigo viendo) como mi familia usaba la ley del hielo para obtener lo que querían. El período más largo que me tocó a mí fueron casi dos años de ley del hielo por decidir cambiar de carrera ¡Y vivía con ellos! Me hablaban sólo para decirme de vez en cuando cómo había fracasado y cómo probablemente iba a seguir fracasando en la vida. Aún con eso, creía que me merecía el silencio por “decepcionarlos” al decidir que lo que iba a estudiar no era para mí y terminé eligiendo estudiar lo que ellos querían. No fue hasta que una vez los escuché conversar con otros familiares que me di cuenta de lo retorcidos y manipuladores que son “No, si yo a X le dejo de hablar como un mes o dos y después vuelve solito”. Me sentí tan engañada, ofendida y humillada.

    Aún no estoy en condiciones de dejar la casa. Cuando lo haga probablemente intentarán manipularme de alguna otra forma (de hecho, ya han empezado), pero con artículos como este puedo visibilizar esa realidad y “blindarme” todo lo que pueda. Muchísimas gracias por compartir esto.

  6. Hola a todos se que ya ha pasado tiempo de edte artículo pero tristemente parece que la ley del hielo sigue vigente. Mi esposo hace una semana no me habla por una pelea que tuvimos, se va en la mañana y regresa hasta muy tarde en la noche. Se acuesta en la misma cama que yo pero no me determina, es como si fuera parte de la decoración. Se que una semana es poco tiempo pero es muy doloroso, de verdad te hace enloquecer, le he dicho que tenemos que hablar y me dice que no tiene tiempo que debe trabajar y se va. No me mira a la cara y tiene cara adusta todo el tiempo. Con sorpresa me enteré ayer que esto es un tipo de agresión sicologica en mi visita al siquiatra. Pensé que me iba a decir que fuera paciente y le diera tiempo, pero me sorprendió al decirme que debía ponerle un alto de inmediato a la situación porque era maltrato. Igual el sigue sin querer hablar conmigo pero al menos ya he tomado la decisión de irme de la casa si mañana decide seguir igual….

  7. Hace un par de días leí por primera vez sobre la ley de hielo y me sentí totalmente identificada sin haber sido consciente. Sabia que había tenido maltrato psicológico, pero no sabía explicarlo bien. Lo he sufrido durante años por parte de mi marido y su familia. Casi me volví loca. Mi marido me hacía sentir que era una molestia, todo le irritaba de mi persona, me menospreciaba, a veces delante de otras personas y mi opinión nunca contaba. La sensación que yo tenía era como si no fuera suficientemente buena para él. Además yo me encargaba de todo, porque no quería tomar responsabilidades en nada. Supongo que suena como si fuera una persona sumisa, pero no lo soy. Tengo carácter y toda esta situación hacía que explotara haciéndome él sentir como si fuera una desequilibrada. Me tocó vivir esto viviendo en el extranjero sin una red familiar y de amigos y cuidando a un niño pequeño. Intentaba sacar lo mejor de mí, soy una persona positiva, sociable y alegre, pero boicoteaba toda nuestra escasa vida social. Tuve depresión y crisis de ansiedad y una autoestima por los suelos. Me llevó tiempo salir de esto. Nunca fui a un profesional, porque ni siquiera sabía que es lo que estaba ocurriendo y yo soy una mujer fuerte y creía que podía superarlo sola. Mi familia se posicionaba en mi contra, porque yo era la mala, la que explotaba, la que estaba siempre crispada. A mis amistades las agobié con mis problemas y creo que tampoco sabían cómo ayudar. Era imposible intentar solucionar nada, porque negaba que hubiera problemas. Él estaba bien, el problema era yo. O yo era demasiado sensible. O se iba a mitad de una conversación. Se victimizaba mucho. Me intentaba anular delante de mi hijo y hacía como si yo no existiera. Las peleas eran constantes y los gritos, pues conseguía sacar lo peor de mí. Mi vida era frustración pura. Era una relación de ni contigo ni sin ti. Me boicoteó todos mis intentos de independizarme.
    Ahora está la situación controlada. No vivimos juntos y la relación es más o menos cordial.
    Ahora cuando lo veo con perspectiva, creo que era una persona muy inmadura e infeliz. Le molestaba que yo estuviera bien y necesitaba machacarme para sentirse él bien. Supongo que yo tenía dependencia emocional y trataba de sacar la relación adelante. Siempre he conseguido lo que me he propuesto, soy muy tenaz, pero tardé en darme cuenta que las relaciones personales no dependen de la propia voluntad, sino que es un consenso entre dos y no se debe de permitir el abuso ni la manipulación.

    1. Gracias por compartir tu experiencia. Sabemos que no es fácil y que siempre se resienten las heridas por curadas que estén. Te abrazamos muy fuerte,…

  8. Hola buen día pido ayuda ya que mi esposo siempre que se enoja por cualquier cosa me hace la ley del hielo , hoy ya son 27 días que no me habla , me deja de dar dinero, le deja de dar dinero a la persona que hace la limpieza, el ya tiene 59 años me lleva 18 años y apesar de su edad actúa como un niño,
    Me siento agredida con sus arranques porque hace que se desajusté la armonía en la casa, mis hijas están muy sacadas de onda con esta situación, cabe mencionar que el y yo no tenemos hijos en común y se pone en el papel De víctima ya que me dice que el no es respóndale de ms hijas, y eso lo tengo claro pero me atormenta pasar por esta situación y su inestabilidad me afecta mucho .
    Su papel de no hablar hace que me desespere y me vaya de la casa para que el no sienta culpa y así se deslinda de sus responsabilidades , yo quiero dejarlo pero aún estoy empezando a trabajar para poderme valer por mi misma pero no se me hace justo que el y yo hicimos un hogar y yo tenga que salirme de la casa como si fuera cualquier cosa. No se qué hacer

  9. “Vía WhatsApp, por ejemplo, abundan las peticiones tipo: “mándame un selfie de lo que estés haciendo” a todas horas del día, pretender que tu tiempo le pertenece (“has leído mi mensaje, podrías contestar“) o conductas tipo stalker (“estabas en línea a las dos de la mañana y no hablabas conmigo, ¿con quien hablabas?“)”. Lamentablemente, ésto pasa de ambos lados y en relaciones hetero y homosexuales; tanto hombres como mujeres (no todxs, claro, hay parejas que lo viven de una manera menos obsesiva) caen en éste tipo de comportamientos bastante destructivos (como obligar a le otre a pasar claves de facebook, teléfono, etc).
    Lo que tenemos que lograr es cambiar la matriz del amor romántico, que nos afecta a todxs y no sólo a las mujeres.

  10. Todo lo que leí en ésta nota, y los comentarios incluídos, son cosas que hacen mujeres y hombres, heteros homosexuales o trans… lo que hay que modificar es la forma de relacionarnos; cambiar ese chip del amor romántico para ser y dejar ser

  11. Entiendo perfectamente de que se trata este tema, es muy interesante, y puede tomar matices impensados. Hay personas o mejor dicho personajes que además de estas características dominantes, maltratadores, manipuladoras y seductoras tienen para agregar una gran máscara social al punto de no mostrarse tal como son abiertamente. Son personalidades muy complejas y que causan.mucho daño a un gran número de personas durante .

  12. Hola a todos, mi experiencia en estos precisos momentos es que en mi trabajo,me están haciendo la ley del hielo,es horrible al grado de decirle a mi jefe que me cambie de espacio físico o mejor renunciar,esta es una práctica que lástima mucho y yo al menos no tendría corazón para hacer eso, siento tristeza profunda,sin embargo aquí estoysin saber que hacer ya que me igniran sin ser capaces de hablar para resolver no se que culpa.

  13. Buenas tardes.
    Primero agradecer a este artículo y a cada uno de los comentarios.
    Los leí todos jiji
    Os explico mi caso.
    Mi pareja y yo discutimos un día ,más bien le expuse un problema que estaba sintiendo en ese momento y se lo tomo tan a la defensiva que me echo de su propia casa.
    Hay que decir que me quede bastante alucinada ,por que primero es muy gracioso que la mataría de hombres con los que me cruzo(no me refiero solo a parejas ,sino amigos …) dicen que las mujeres estamos locas.
    Un adjetivo muy machista y muy dañino.
    Lo gracioso que ese día el que se le fue la pinza es a él pero claro nunca lo va a reconocer.
    Al día siguiente del enfrentamiento le hable bien (vía whatsapp)(olvidando todo lo que había pasado porque soy una persona que piensa que enfadarse con alguien durante mucho tiempo es absurdo,ya que las cosas hay que hablarlas,además en general las discusiones siempre son por alguna tontería)
    El caso es que ese día me contesto seco.
    Y lis cuatro días restantes muy seco ,yo intentando evadir el problema (todo esto vía whatsapp)porque con él no había manera (ya que no vivimos juntos).El Segundo día me dijo que este finde quedaríamos y hablábamos.Pues los demás días se habló por whatsapp por su parte muy muy seca,como si fuera cualquier cosa.Hasta que llegó el finde y le propuse de quedar y me dijo que no.Desde ese día han pasado exactamente 13 días sin hablarme.
    Mis amigos me dicen que lo suyo no es normal.Que ha estado acostumbrado a que yo vaya detrás.
    Por un lado quiero hablar con él para zanjar lo que tenemos o tuvimos pero sinceramente una persona que decide ni hablarme ni decirme absolutamente nada.
    Ni se ha preocupado si estoy bien.Porque por mucho que una persona esté enfadada si la QUIERES te preocupas por ella.
    Pero visto lo visto que ni se digna a hablarme yo hago lo mismo.
    Cada uno tiene lo que se merece.
    Es verdad que me gustaría hablarlo pero no merece la pena.Es una persona orgullosa y siempre dirá que tiene razón.
    Hay personas que la madurez les queda muy grande.
    Yo solo os doy un consejo(os lo dice alguien que se ha arrastrado mil veces por este hombre cuando yo la “cagaba”pero él cuando la “cagaba”siempre tenía alguna buena excusa para justificarse) cuando alguien os quiere o ama no actúa así por muchos perdones que os diga.
    Hay que valorarse mucho más como persona.
    Todos cometemos fallos(y no me refiero a fallos graves ehh!!),me refiero a todos los que hacemos porque somos humanos.
    Y ptros dos consejos que os doy nunca permitáis no gritéis a vuestra pareja ni faltar el respecto.Eso no es bueno para nada.
    Y otro consejo es que siempre merecéis que alguien luche por vosotros

  14. Hola

    Me encuentro en un momento emocional bastante terrible porque el hombre con quien tenía una relación a distancia me está aplicando la ‘ley del hielo’ desde hace casi 15 días y me está afectando mucho.
    Nuestra relación, que dura cerca de 4 años en la distancia y que ha sido siempre inestable, de ‘on-off- y muy adictiva basada principalmente en mensajes, empezaba a estar ya muy deteriorada y yo empezaba a tener un umbral de paciencia cada vez más bajo. En estos 4 años, me ha hecho sentir que no era lo suficientemente buena para él, me ha hecho sentir frustrada porque ponía continuamente ‘requisitos’ para que nuestra relación pudiera llegar a algo real (como que le demostrara mi ‘máximo respeto’ -lo que era su máxima preocupación- o que fuera ‘más tranquila’ cuando yo soy una mujer que ha viajado y vivido en diferentes países, emprendedora y artista) y me hablaba con un toque de desdén a menudo.
    Esto me lo ha hecho otras veces cuando se enfadaba mucho por algo, me dejaba de hablar durante 5 días o una semana lo que me convertía a mí inmediatamente en una mujer literalmente desesperada por conseguir una respuesta suya, una palabra, y comenzaba a escribirle hasta que supongo ya se daba por vencido y otra vez a empezar.
    Esta vez es diferente porque a uno de sus últimos mensajes con desdén, ya harta, yo respondí de una forma y con un adjetivo que seguramente le dejó perplejo y le llevó a quererme dar un ‘castigo’ ejemplar.
    Después de nuestras peleas yo siempre intentaba traer las cosas a la normalidad, decir ‘lo siento’ si hacía falta y explicar mi actitud para poder llegar a un entendimiento. Esta vez lo intenté igualmente pero ya no he vuelto a saber de él y creo que no lo haré más.
    Es muy duro porque de repente es como si se hubiera muerto y te obliga a pasar un gran duelo, más cuando es alguien que, a diferencia de otros casos que viven con las personas o que las pueden ver, es alguien que está en otro país y tienes la sensación de que puede que nunca vuelva a saber de él; sientes que te tiran y que caes por un gran precipicio emocional!
    He leído mucho últimamente de psicología y no tengo duda de que es su mecanismo para ‘darme mi merecido’ pero aún así, duele profundamente ver la falta de compasión a tu dolor de alguien que te importa tanto, aunque la palabra que te diera fuera un adiós para cerrar la historia.
    Sé que el ejercicio principal está en mí, en dejar de dar valor a una persona que actúa así, que demuestra no tener empatía con tu dolor ni la más mínima intención de aliviarlo, y quiero pensar que en unas semanas más lo habré conseguido.
    Y que una de las lecciones es que insistir e insistir hasta que quedarte totalmente exhausta no es la manera, intentarlo sí pero una vez la persona se mantiene en esa actitud, deberían ser dejados sol@s y ponernos a salvo nosotr@s, aunque hacerlo no sea fácil.
    Leer vuestras historias me ha hecho bien y agradezco mucho una página como esta.
    Un saludo, Elena

  15. Hola a todas,me siento muy identificada con cada una de sus experiencias.Tengo 27 años y estoy en pareja desde hace 7 años con un hombre que tiene mi misma edad.Con el paso del tiempo fui conociendo historias de su infancia y adolecencia que sin dudas lo marcaron y desarrollaron un trauma en el que su flia tambien nota,el no,hasta hace poco pero no quiere asistir a un psicologo si bien se denomino impredesible pero no loco como para ir.Tiene graves problemas de comunicacion expresa muy poco lo que siente o piensa como con dificultad.Cuando esta bien es super cariñoso tanto en acciones como palabras,es responsable,chistoso etc.Tal vez fue por todo eso que dejaba pasar sus maltratos justuficandolo desde la pena que me daba lo que habia pasado y que era incapaz de resolver discuciones hablando,aplicaba la ley del hielo.Eso me mato en vida mas de una vez,se lo exprese miles de veces pero hacia oidos sordos,hasta que decidia irme de la casa y ahi le llevaba un mes aprox en reaccionar para volver a buscarme llorando que me extañaba aunque no lo pareciera.Pocas veces me daba la razon y se comprometia a intentar hacer lo mejor y volvia a lo mismo.Yo por un lado reconozco ser celosa,pero soy muy comunicativa y el ante cualquier discucion aplica dicha ley.No quiero separarme,por el sentimiento que le tengo,porque no siempre es todo malo pero cuando tiene esos episodios parecen interminables.No quiero volver a molestra a mi flia que me den un lugar con el que nunca estoy tan comoda como en casa si esta el y bien. Pero estamos en una relacion claramente toxica,con dependecia emocional de mi parte y de la suya una manera muy rara de querer sin buscar ayuda para desembolverse mejor en todos ambitos.El es igual conmigo como con su familia,se encierra en si,se deprime,aveces no come,si alguien lo quiere aconcejar le dice que no se metan en su vida.Hasta que un dia explota en llanto y no explica demasiado.Es todo un tema.De mietras pienso en una solucion que sea mejor para ambos pero mas para mi que perdono y sufro su manera de ignorarme al no hablarme,ni saludarme.Siendo la unica que le aguanto tanto y parece valorarme cuando me pierde.Dice no molestarle mi presencia pero me pasa a mi la responsabilidad de que haga lo que quiera en irme o no.Saludos para todas.

    1. Uff hermana, tú situación no es de las mejores. Yo soy autista y mis relaciones siempre han sido difíciles,… No es bueno para el alma estar con alguien egoísta. Lo acepte él o no, lo cierto es que es egoísta porque todo se le perdona por sus ‘traumas’,…
      Puedes enviarnos privados en las redes o a nuestro correo electrónico locarconio@gmail.com

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