Elle y Fóllame: dos películas sobre violaciones

cultura de la violación
Fotograma de ‘Fóllame’, dirigida por Virginie Despentes.

TW: Violación. Ayer vi Elle (Paul Verhoeven, 2016), película francesa altamente laureada y aclamada por la crítica.

Su argumento trata sobre una exitosa mujer directiva de una empresa de videojuegos que, a los tres segundos de metraje, sufre una violenta violación en su propia casa perpetrada por un intruso.

Había oído muchos elogios sobre esta película así que tenía muchas ganas de verla. Pensaba, como había escuchado, que me encontraría con la historia de una mujer que, tras sufrir una violación, decidía no adoptar el papel de víctima. Pero he de confesar que terminé un poco decepcionada.

Lo que más me llama la atención es que muchos críticos designen esta película como comedia. Negra, sí, pero comedia al fin y al cabo.

En los 130 minutos que dura la película solo en contados momentos (¿dos? ¿uno?) se dibujó en mi cara una mínima sonrisa. En absolutamente ninguno salió de mi ser algo parecido a una carcajada. Tampoco de les otres dos espectadores que vieron conmigo dicho filme.

¿Un thriller psicológico de suspense que te mantiene enganchade a la pantalla? ¿Que te crea un nudo en la garganta y te deja y el estómago encogido por lo que vaya a suceder después? Completamente de acuerdo.

¿Una película que nos enfrenta a nuestra moralidad? Sí.

¿Una obra maestra sutil y perfectamente narrada? Bueno, como digo, consigue mantenerte engachade a la pantalla gracias al efecto de la música y los planos largos, oscuros y penetrantes. Así que sí, estoy de acuerdo. Aunque no es nada que ningún otro thriller psicológico bien hecho no pueda conseguir.

Ahora bien: ¿una película feminista que narra la historia de una mujer violada que no quiere aceptar su papel de víctima? Por ahí no paso. No.

Historia de violación contada por hombres

Tampoco estoy de acuerdo con aquellos que dicen que no hay que reducir esta película a la historia de una simple violación. Yo pienso que sí. Que la película quiera mostrar la baja moralidad de la sociedad postmoderna es un hecho. No en vano, se utiliza un paralelismo con la empresa de videojuegos que regenta la protagonista y cuyos contenidos no son precisamente educativos. Sin embargo, que se elija confrontarnos con nosotres mismes y mostrar la baja moralidad de los personajes a través de una violación no es casual. De hecho, sin esta violación, no existiría esta película. Y me atrevo a elucubrar que no se habría hablado tanto de ella como se ha hecho…  ¿Qué hay más amoral que una violación? Así que sí, yo soy de la opinión de que se trata de una película que narra la historia de una violación.

Veo necesario añadir que la víctima sufre ya de antes una patología que sirve como justificación de sus actos posteriores. Esto significa que la protagonista no puede ni debe ser tomada como representación de cualquier otra mujer que haya sido violada previamente. Pero aun así, y como digo, Elle es la historia de una violación. Y no solo eso. Elle es la historia de una violación contada desde el punto de vista de unos cuantos hombres. En primer lugar, Philippe Djian, autor de la novela en la que está basado el filme. En segundo lugar, David Birke, el encargado de adaptar el texto literario a un texto visualmente narrable (el guionista); y finalmente, Paul Verhoeven, el director de la película.

Reproduciendo a la mujer perversa

Al final, para mí, con una visión un poco reduccionista quizás, pero es lo que sentí, esta película termina narrando la historia de una mujer con una fuerte personalidad, segura de sí misma e independiente económicamente. Divorciada pero sexualmente activa y muy atractiva a pesar de su edad. Con un éxito profesional que ella misma se ha forjado, que se ve amenazada por un intruso que, además, la acosará durante todo el minutaje. Una película que, en el fondo, parece recordarnos: da igual todo el poder que consigas abarcar por ti misma, al final siempre habrá un hombre que, por mayor capacidad –hay un momento en que la víctima le pregunta al violador “¿Por qué lo hiciste? Y este le contesta “Porque lo necesitaba”– o fuerza física, podrá arruinarte la vida. Y que encima te invita a pensar: si no viviera sola, quizás nada de esto le pasaría.

De todas formas, lo peor de la película es que, tras la violación, el deseo de la protagonista da un giro inesperado –justificado, decimos, por la patología que sufre–. Y degenera en una forma que, según mi opinión, solamente un hombre podría imaginarse. Y ¿cuál es esta forma? (Atención, por si no había tenido suficiente hasta ahora, aquí vengo con el spoiler definitivo) La víctima termina buscando ella misma a su violador para disfrutar con él del acto cuando vuelve a repetirse.

Quizá algunes penséis que mi punto de vista es demasiado moralista o puritano. No me gustaría que pensárais eso y por ello os propongo algo.

Más allá de la victimización

¿Queréis ver una película sobre mujeres violadas que no aceptan el papel de víctima y buscan venganza? Ved Baise-moi (Fóllame), de Virginie Despentes, después de Elle y comparadlas. Es cierto que Elle tiene una manera más… llamémosla elegante, de mostrar las escenas de sexo. –En ningún momento se nos muestra un falo en la pantalla. Aunque, curiosamente, el cuerpo de la mujer sexualizado desnudo o semidesnudo sí aparece varias veces–. Baise-moi es una película cruda, directa y nada sutil donde la violación se muestra sin tapujos. Y hay múltiples escenas de sexo y violencia. Pero tienen algo en común. Las dos comienzan la trama con una violación y las dos narran la reacción de la víctima tras el suceso.

Elle ha sido, como hemos visto, aclamada por la crítica y altamente galardonada en festivales. Baise-Moi fue prohibida en los cines de exhibición general en Francia, a pesar de haber sido calificada para mayores de 18 años. Existen otras películas sobre violaciones, hechas por hombres, y con una trama parecida a la de Despentes… Mujeres que son violadas que reaccionan buscando a sus agresores y vengándose de ellos. Pero todas ellas sufrieron fuertes críticas por parte de la caverna e incluso llegaron a ser censuradas en múltiples países. (Hablo de La última casa de la izquierda (Wes Craven, 1972). El ángel de la venganza (Abel Ferrara, 1981). O Escupo sobre tu tumba (Meir Zarchi, 1978). Todas ellas citadas por Despentes en su ensayo Teoría King Kong). ¿Puede esto significar algo para las feministas?

Discursos incómodos para el sistema patriarcal

Por si acaso no veis a dónde quiero llegar, os dejo un extracto de Teoría King Kong, de Virginie Despentes, que lo explicará mejor que yo. Y no os quedéis sin ver ninguna de las dos pelis para llegar, vosotres mismes a vuestras propias conclusiones. Está claro que son diferentes… Pero ¿no es posible que el argumento de una, con un discurso más cómodo para el sistema patriarcal, tenga más fácil acceso al dinero de las productoras que otras que quieren hacer tambalear los cimientos podridos en los que se constituye nuestra sociedad y que por ello pueda ser más cuidadosa en la forma que una película sin presupuesto? Yo lo veo claro.

“Una empresa política ancestral enseña a las mujeres a no defenderse. Como siempre, doble obligación: hacernos saber que no hay nada tan grave, y al mismo tiempo, que no debemos defendernos ni vengarnos. Sufrir y no poder hacer nada más.

Pero las mujeres sienten aún la necesidad de afirmar: la violencia no es una solución. Por tanto, el día que los hombres tengan miedo de que les laceren la polla a golpe de cúter cuando acosen a una chica, seguro que de repente sabrán controlar mejor sus pasiones “masculinas” y comprender lo que quiere decir “no”.”

 

About Sandra Hache

Una más en este mundo de locas

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